jueves, 2 de julio de 2020

Confinamiento y comportamiento infantil


Desde que el nuevo coronavirus nos obligó a aislarnos, se han venido reportando muchos casos de miedos, ansiedad y depresión en todo el mundo. Han aparecido cambios en los patrones normales de alimentación y del sueño y, las enfermedades mentales se han agravado y multiplicado. También, se aprecia un mayor consumo de tabaco, alcohol y drogas ilícitas. Con el agravante de una desescalada que, en nuestro país, ha sido muy anárquica e irresponsable, produciendo un incremento mucho mayor del esperado de los casos de contagio.

En estas circunstancias, recordar, que ninguna nación por rica y poderosa que sea, que no es el caso nuestro, sin el compromiso de sus ciudadanos puede salir airosa de esta situación que, por lo que vemos, podría prolongarse en el tiempo. Que hay tres reglas de oro que no debemos olvidar: lavado de las manos, uso de mascarillas y distanciamiento personal.

Y, ¿qué está pasando con los niños que tienen tanto tiempo confinados sin poder hacer lo que antes hacían? Que están cambiando sus hábitos de alimentación. Los que comían muy bien, ahora no están comiendo o están comiendo demasiado. Están teniendo trastornos en la calidad y la cantidad del sueño, con temores, miedos, terror nocturno y pesadillas. Se están convirtiendo en niños muy demandantes, irritables y adictos a la TV Y a todo tipo de pantallas.

Es necesario, que generemos confianza en nuestros niños, que les expliquemos la verdad sobre la pandemia con las palabras adecuadas para su edad y comprensión. Decirles que esto no es para siempre, aunque no sepamos con seguridad cuándo terminará. Debemos implementar una disciplina diaria. La hora de ir a la cama deberá ser siempre la misma, y que vayan al dormitorio sin ningún tipo de dispositivo electrónico. Dar mensajes y contar historias que le generen tranquilidad y confianza. Fomentar bajo nuestra supervisión conexiones virtuales donde el niño pueda compartir con familiares y amigos. Y, al día siguiente, proporcionar una buena lectura, momentos de ocio y ejercicio físico, evitar el sedentarismo y la obesidad, el miedo y la vagancia. Recordar que, manteniendo las reglas y las directrices sanitarias, se pueden hacer caminatas y muchas otras cosas. Por ejemplo, seguir viviendo de la manera más sencilla y sensata posible.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.


jueves, 25 de junio de 2020

Kawasaki Vs Covid-19, es un síndrome nuevo?


La enfermedad de Kawasaki se conoce en el mundo desde hace 59 años, y no se sabe su causa. Covid-19, es una enfermedad nueva y se sabe que la produce el SARS-Cov-2. Kawasaki es casi exclusivo de los niños menores de 5 años, Covid-19 afecta levemente a los niños y más frecuente y severamente a los adultos.
 La complicación más seria del Kawasaki es el aneurisma de las arterias coronarias, Covid-19 afecta más al músculo cardiaco(miocarditis) y, los trastornos tromboembólicos y de la coagulación de la sangre que se ven en Covid-19, no son propios del Kawasaki. El síndrome multisistémico inflamatorio que vemos en el Kawasaki y que han sufrido algunos niños que padecieron Covid-19 o que fueron positivos al SARS-Cov-2, también lo han padecido niños que dieron negativo a este virus.   

 La inflamación sistémica que vemos en la enfermedad de Kawasaki y Covid-19, no es un fenómeno nuevo, se ve en muchas otras enfermedades, y es una reacción inmunológica exagerada que se conoce como “tormenta de citoquinas”. Las citoquinas, son unas proteínas o moléculas que produce nuestro sistema inmunológico, que se comunican entre sí, para defendernos de cualquier agresión (virus, bacterias etc.). Una respuesta exagerada en la producción de estas citoquinas que son las que regulan los mecanismos de inflamación y desinflamación normal de nuestro cuerpo, van a producir un desorden, un caos, que culmina en lo que se ha dado a conocer como síndrome inflamatorio multisistémico. Una respuesta que vemos en el Kawasaki, Covid-19 y en muchas otras enfermedades o agresiones a la economía humana. Y, ¿por qué unos niños responden muy bien y otros no? ¿Juegan la genética y/o la agresividad del virus un papel determinante? ¿Es el SARS-Cov-2 la causa de un nuevo síndrome? ¿Es este virus una de las causas de una enfermedad que como el Kawasaki hasta hoy es de origen desconocido? Por el momento, no hay suficientes evidencias científicas para responder categóricamente a estas y a muchas otras preguntas, que solo el tiempo y la investigación médica se encargarán de aclarar. En estos tiempos, sin embargo, pediatras y padres debemos estar muy alertas ante cualquier niño, que, estando sano, aparezca con fiebre alta, ojos y boca rojos e inflamados, ganglios alterados y algún que otro síntoma. Porque podríamos estar ante un paciente con el síndrome inflamatorio multisistémico.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



jueves, 18 de junio de 2020

A la clase que ya es hora ...


Es inminente que los estudiantes tendrán que reintegrarse a las aulas. Pero en guarderías y maternales es distinto, porque en ellos, es difícil cumplir las medidas de distanciamiento social que los tiempos ameritan. Por lo tanto, a las recién paridas deberá prolongárseles la licencia posparto hasta los 12 meses o hasta que se evidencie que la pandemia no es un peligro para los niños más pequeños.  

Las escuelas y colegios, deberán tener una persona por cada grupo pequeño de niños en clase. Y los cuidadores, dispondrán de equipos de protección adecuados. En la escuela primaria, se recomienda recortar el tiempo presencial en dos tandas de 3 a 4 horas, porque a menor edad, los riesgos de contagio son más elevados. En niños mayores de 5 años, los grupos podrían ser más elevados, conservando las medidas de distanciamiento, vigilancia e higiene y, en número no mayores de 15 niños.

Deberán hacerse grupos de mañana y tarde y tomarse unos minutos en cada clase para educar en salud y prevención en tiempos de pandemia. Deberá nombrarse un delegado por cada grupo de estudiantes quien velará porque las reglas sean cumplidas e informará a la autoridad escolar sobre cualquier incumplimiento.

En la escuela secundaria, el riesgo debe ser menor, porque los jóvenes a este nivel, son más conscientes y conocen mejor las medidas de distanciamiento y seguridad. Las clases, en principio, deberán ser alternadas con clases a distancia si fuese posible, teniendo en cuenta a aquellos alumnos que no disponen de equipos tecnológicos para recibir este tipo de enseñanza.

 Las escuelas tendrán facilidades para el lavado de las manos: agua corriente, jabón y desinfectantes a base de alcohol. Aulas ventiladas y desinfectadas diariamente, pupitres, manubrios y utensilios. Las actividades deportivas y de grupo deberán relegarse para una etapa posterior. El uso de mascarillas será obligatorio y se limitarán los grupos a la hora del almuerzo y el recreo. Son solo algunas sugerencias para lo que será el reencuentro en las aulas. Medidas que se están tomando en otros países y que deberían ayudar al nuestro. Con una Sociedad tan contradictoria, que la aplicación de estas medidas pudiera ser de poco valor ante el comportamiento de la “autoridad” y el desparpajo de las mayorías.

FUENTE: Recomendaciones para una vuelta segura al colegio. AEP, mayo 13, 2020, by Ana CAAveiro.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.


jueves, 11 de junio de 2020

El niño, la cuarentena y sus secuelas

Se estima que unos 1, 500 millones de niños y jóvenes en el mundo han visto perturbada su escolaridad por la pandemia del nuevo coronavirus, y, las consecuencias del aislamiento a que hemos sido obligados, ya están dando sus resultados no deseados. Si bien es cierto que una nueva modalidad de enseñanza a distancia se ha puesto en marcha, una cantidad considerable de niños no han tenido acceso a este nuevo instrumento. Muchos padres han perdido sus empleos y, niños que recibían desayuno y almuerzo escolar, hoy no los están recibiendo, con el riesgo de llegar a tener más desnutrición infantil si estas condiciones se mantienen por mucho tiempo. La cuarentena, parece estar aumentando el maltrato y la violencia doméstica. Y, un gran número de países, han tenido que hacer uso de los fondos reservados para programas de desarrollo social y prevención de enfermedades, para enfrentar a esta enfermedad inesperada.

Por otra parte, muchos centros de vacunación en nuestra región cerraron sus puertas interrumpiendo los programas de vacunación infantil con la posibilidad de que enfermedades que ya estaban controladas por las vacunas, vuelvan a reaparecer si esta situación no la podemos controlar en un tiempo razonablemente cercano.

“Cuanto más tiempo los niños, particularmente los más pobres y marginados dejen de asistir a la escuela, es menos probable que regresen a ella. De hecho, antes de la pandemia, estos niños ya tenían casi cinco veces más probabilidades de no asistir a la escuela primaria que los niños de familias más pudientes. Y, la inasistencia a la escuela, aumenta el riesgo de embarazo en las adolescentes, la explotación sexual, uniones prematuras, la violencia, enfermedades de transmisión sexual y otros peligros” (Marco para la reapertura de las escuelas. Unicef, Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos. Abril, 2020).

Por el momento, no están dadas todas las condiciones para una reapertura de las clases en las escuelas, colegios y otras instituciones educativas. Pero, estamos obligados a ir dando los primeros pasos para la nueva estrategia que tendremos que adoptar para reiniciar la educación presencial de nuestros niños, de todos los niños. Con un interés especial en aquellos que que no han tenido la oportunidad de una educación cercana y
mucho menos a distancia. 

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



miércoles, 3 de junio de 2020

Kawasaki y Covid-19 en la edad pediátrica


 La enfermedad de Kawasaki fue reportada por primera vez en los años 60 en Japón por Tomisaku Kawasaki. Los primeros casos en R. D. los publicó en los años 80 el pediatra cardiólogo Dr. Joaquín Mendoza Estrada, y hoy se sabe, que es una enfermedad de distribución mundial. Se caracteriza por una vasculitis o inflamación generalizada de los vasos sanguíneos. Y su complicación más grave es, la lesión que puede producir en las arterias coronarias (aneurisma). Es una enfermedad fundamentalmente pediátrica, afecta a niños por debajo de los 5 años de edad, su causa todavía es desconocida, aunque se cree, que puede ser una respuesta inmunológica tardía del organismo a una infección viral o bacteriana.

Clínicamente, se caracteriza por fiebre alta de aparición brusca que dura hasta 5 días, conjuntivitis seca (sin secreción) lengua y boca rojas, inflamación de manos y pies, descamación de las uñas, sarpullido en la piel, y ganglios aumentados de tamaño, aunque no necesariamente todos los signos y síntomas tienen que aparecer juntos a la vez. Con un diagnóstico temprano y tratamiento correcto la inmensa mayoría de los niños se sanan y quedan sin secuelas. En caso contrario, el Kawasaki, puede ser causa de infartos o muerte súbita en adultos jóvenes que en su niñez no fueron diagnosticados.

En la pandemia actual producida por el SARS Cov-2, en los EE.UU., Italia y Reino Unido, se han reportado casos de niños positivos a Covid-19 que han sido ingresados en unidades pediátricas de cuidados intensivos con manifestaciones vasculares e inflamatorias, lo que han denominado “Síndrome multisistémico inflamatorio”. Esta respuesta orgánica al virus, se ha señalado como una posible causa de enfermedad de Kawasaki. Estos niños presentaron, fiebre persistente, erupción cutánea, ojos, lengua y labios enrojecidos, hinchazón y síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, náuseas y vómitos.

El síndrome multisistémico inflamatorio secundario a la infección por Covid-19 no es común. Sin embargo, padres y pediatras debemos estar atentos y ponernos en alerta ante cualquier niño que estando sano presente algunos síntomas raros. Porque el Covid-19 no tiene un código definido de presentación y, no deja de sorprendernos cada día. Hay mucho que ver todavía y mucho que aprender. Solo el tiempo y la investigación podrán ayudarnos a responder a tantas interrogantes que hoy nos inquietan de este virus con el que tendremos que aprender a convivir.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.





lunes, 25 de mayo de 2020

Enfermedad X: la próxima pandemia


En febrero del año 2018 los expertos de la OMS publicaron una lista de enfermedades capaces de producir una pandemia. La lista incluía al ébola, zika, fiebre de Lassa, la fiebre del valle Rift, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la enfermedad nipha, los síndromes SARS y MERS. Y, la enfermedad X, que la produciría una bacteria o un virus desconocido. Viendo en retrospectiva, ese virus desconocido no es otro que el SARS Cov-2 productor de la enfermedad COVID-19 causante de la pandemia que hoy azota al mundo. Si este virus nos encontró desprevenidos, ¿no deberían los países prepararse para la próxima pandemia que nos espera? Y es que la OMS además del listado que hizo público, nos viene advirtiendo que: “El mundo debe prepararse para una gran epidemia de gripe o influenza. Estamos seguros que se va a producir, lo que no sabemos es cuándo o donde se originará el brote”. 

El 11 de marzo/2019 la OMS divulgó la estrategia 2019-2030 contra la gripe, y, ¿Qué medidas han tomado los países miembros? No las conocemos. Dicha estrategia busca proteger a las personas en todo el mundo de la amenaza que representa esta enfermedad. Que los gobiernos hagan lo necesario para prevenir la influenza estacional, la que se produce a final de año al llegar la estación de invierno. Evitar que la gripe se propague de los animales a las personas y, que se refuercen las medidas de vigilancia y prevención, para que cuando se presente, los daños a las personas en morbilidad y muertes sean mínimos. Pero los políticos y sus gobiernos no hacen caso a los profesionales sanitarios, y más bien los maltratan y pretenden ridiculizarlos.

Esperamos que la próxima pandemia de influenza no nos encuentre desprevenidos, como lo hizo el SARS Cov-2. Que los fabricantes de las vacunas aceleren su producción, que haya vacunas para todos, que no las acaparen los países ricos, y que los países pobres como el nuestro las compren y las administren al mayor número de nuestros habitantes. Que se fortalezcan las medidas de prevención y vigilancia epidemiológicas, que la autoridad oiga y se deje asesorar de los profesionales sanitarios, que se invierta en la gente de esa manera, que es la más honesta y responsable. Y, que las organizaciones y personas anti vacunas dejen de engañar a la gente inocente. 

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.




miércoles, 20 de mayo de 2020

Día mundial del asma y día mundial del medio ambiente

El 5 de mayo con el auspicio de la OMS y la GINA (Global Initiative for Asma) es el día mundial del asma, para llamar la atención de una enfermedad que afecta a millones de niños y adultos y, el 5 de junio es el día mundial del medio ambiente. Son llamados de atención, son gritos que se lanzan al mundo, como los globos azules que lanza al cielo el Dr. Luis Alam Lora en el Malecón de Santo Domingo cada año. Sin embargo, los niños del mundo, siguen viviendo en un medio ambiente cada día más inhóspito, y los nuestros, además, siguen inhalando las finas partículas cancerígenas de unos vertederos que se incendian y vuelven a incendiarse ante la indiferencia de nuestros “líderes” y gobernantes.

El aire contaminado, daña la salud de todos, pero muy particularmente la de los niños que necesitan respirar aire limpio para poder desarrollarse en todo su potencial. Los predispone a enfermedades respiratorias agudas y crónicas, a la mujer embarazada a parir niños prematuros y de bajo peso. El aire sucio, daña los órganos que en la primera infancia están en pleno desarrollo e impide lograr una buena cognición y motricidad, elementos fundamentales para alcanzar un mejor aprendizaje. ¿Qué futuro le espera a nuestra sociedad si no hacemos cambios radicales en la educación de nuestros niños, en lo que comen, en su salud, en el aire que respiran, en la prevención de sus enfermedades? Y es que, ninguna nación en la historia de la humanidad ha podido salir del subdesarrollo si cuenta con una sociedad de individuos en su mayoría enfermos e ignorantes.

Al celebrar en mayo el día mundial del asma y en junio el día del medio ambiente, debemos empoderarnos y exigir a los gobernantes que oigan y se dejen asesorar por los profesionales sanitarios, que los valoren en su justa dimensión. Que cuiden a nuestros niños, que inviertan más en vacunas, en agua potable y en la prevención de sus enfermedades. Que reduzcan sustancialmente la excesiva dependencia de la energía sucia(petróleo), que inviertan más en fuentes de energía renovable, que busquen nuevas formas de eliminación de los desechos sólidos. Que inviertan más en las cosas que no se ven de inmediato y, que vayan dejando atrás la dádiva. Que procuren el verdadero desarrollo de su gente.  

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

  



 

lunes, 4 de mayo de 2020

COVID-19: cómo ha impactado al niño dominicano.


Pediatras, padres y otros familiares, nos habían expresado su preocupación, porque si bien tenían mucha información de la enfermedad en los adultos, de los niños, nada se nos había dicho. ¿Es que los niños no se infectan? Conforme las estadísticas publicadas en la página del MSP, a la fecha, el SARS Cov-2 productor de la enfermedad Covid-19 ha infectado a 263 niños en nuestro país, cinco de ellos fallecidos, que representan el 1.9% de los infectados. La mayoría, 145 casos están entre los 10 y 19 años, menores de 1 año solo 16 casos, entre 1 y 4 años 45 casos, 5 a 9 años 57 casos. De la totalidad, 132 son niñas y 131 niños, y, la distribución ha sido la siguiente: Distrito Nacional 54 casos, Santiago 28, San Fco. de Macorís 27, SDE 27, La Vega 20, SDO 13, y en los demás pueblos a mucho menor escala. Lo que nos hace concluir, que la mayoría de niños infectados por el nuevo coronavirus son los de mayor edad, y que estos se concentran en las ciudades de mayor densidad poblacional.

No hay hasta el momento, evidencias científicas que expliquen por qué los niños más pequeños no padecen con más frecuencia y severidad la infección y que cuando se enferman, lo hagan de una manera suave. Se ha especulado, que la lactancia materna pudiera ser una buena protección, o que quizás las distintas infecciones virales que sufre el niño pequeño, producidas por diferentes coronavirus existentes desde hace muchos años, le hayan producido algún tipo de inmunidad cruzada contra el nuevo virus.

Los pediatras asociados en nuestro país, trabajamos desde hace muchos años por la salud y el bienestar de nuestros niños. Actualmente, estamos colaborando con el Ministerio de Salud Pública y otros organismos en la revisión, actualización, seguimiento y adecuación de protocolos ante la terrible epidemia que padece el mundo. Igual trabajo (muy poco valorado), realizan colegas de otras sociedades especializadas. Porque esta pandemia, que no discrimina, que infecta y mata a niños y adultos, necesita de la colaboración de todos. Que dejemos el manejo de nuestras diferencias para otros tiempos. Tiempos por venir, que quizás la experiencia vivida, nos haya cambiado a ser mejores personas, capaces de pensar con mayor lucidez.

FUENTE: Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE).

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.









martes, 28 de abril de 2020

Covid-19: qué sabemos de su inmunidad?


Covid-19: qué sabemos de su inmunidad.
Saber si alguien que padeció Covid-19 tiene la inmunidad suficiente para reintegrarse a su vida normal es crucial. Cuando alguien ha sido infectado por el SARS-Cov-2 que es el virus que produce el Covid-19, ¿crea alguna inmunidad? ¿por cuánto tiempo?
El conocimiento que se tiene de este virus es solo de 112 días. Se creía que sus efectos eran sobre nuestro sistema respiratorio, sin embargo, se sospecha que puede atacar nuestra visión, audición, hígado, cerebro, riñón, a la embarazada y su feto y, se ha asociado a secuelas tan graves como el síndrome de Guillain-Barré.

Existen tres maneras por las que podemos hacernos inmunes a una enfermedad: A) por la inmunidad con la que se nace. El distemper o moquillo de los perros no la padecemos los humanos por esa inmunidad innata. B) cuando creamos protección contra una enfermedad que hemos padecido, como la varicela, que una vez que la tuvimos generalmente no volvemos a padecerla. C) la inmunidad producida por las vacunas. Algunas nos inmunizan de por vida y otras nos protegen por un tiempo y hay que reforzarlas con dosis adicionales.

¿Qué sabemos del Covid-19 y su inmunidad? Muy poco. En los años 70´s, se inocularon 18 voluntarios contra unos coronavirus productores de resfriado común. Los voluntarios, como era de esperarse desarrollaron resfriado común. Para ver cómo respondían sus distintos sistemas de defensas, 6 de los voluntarios fueron inoculados nuevamente 6 meses después con los mismos virus y ninguno de ellos desarrolló de nuevo el resfriado común. Los restantes 12 voluntarios fueron inoculados con otras cepas potencialmente leves de coronavirus, y solo mostraron protección parcial contra esos virus. Estas pruebas no se han realizado con los coronavirus SARS y MERS, pero sí se han medido sus niveles de anticuerpos, revelándose que dichos anticuerpos permanecieron solo por 2 a 3 años con tendencia a bajar sus niveles en ese periodo de tiempo. Los investigadores piensan, que las personas que se recuperen del Covid-19 estarán inmunes por un período no mayor de un año, aunque todavía no es tiempo para comprobarlo. Y, que una vacuna multivalente será la solución más segura, al poder proteger a un gran número de personas y a la vez inducir en el resto de la población una protección de rebaño.

REFERENCIA: Peter Schelden, april 17, 2020/ Source: Medicine Net Health News.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.







miércoles, 22 de abril de 2020

Coronavirus, dengue y otras amenazas


Mientras el mundo observa con asombro la pandemia producida por el nuevo coronavirus, en la América nuestra, estamos padeciendo la mayor propagación del dengue en su historia y la reaparición de enfermedades que estaban controladas. Así lo afirmó la OMS/OPS en su informe de febrero/2020 señalando, que en el año 2019 se reportaron más de 3 millones de casos de dengue en nuestra región con más de 1, 500 muertes. Cientos de niños el año pasado llenaron nuestras salas de emergencia con el diagnóstico inicial de síndrome febril, de los que una gran cantidad correspondían a dengue. Más de 25 niños se internaban diariamente en el hospital infantil de Santo Domingo y, en un mes, 31 de ellos fallecieron por dengue solo en ese hospital.

Desde enero 2019 a enero 2020 la OPS/OMS notificó 20, 430 casos de sarampión en 14 países de la región, muchos de ellos acompañados de defunciones. Y, entre los años 2018 y 2019 Colombia, Haití y Venezuela reportaron simultáneamente nuevos casos de difteria, enfermedades que los pediatras graduados en los últimos 25 años jamás habían visto. ¿Qué podemos concluir? Que, en América Latina, se ha descuidado el sistema de salud pública, que la inversión en prevención de enfermedades es mínima, que no hay dinero para un salario justo a médicos y enfermeras, que los hospitales siguen laborando sin insumos suficientes. La salud pública en nuestra región es tan poco valorada, que nuestro país apenas invierte en ella alrededor del 2% PIB. Una amenaza a la salud colectiva que no se quiere reconocer.

Para terminar, y, respondiendo algunas preguntas respecto a la pandemia que padecemos, debo decir, que se puede padecer dengue y Covid-19 a la vez, porque son virus distintos con mecanismos diferentes de contagio. Que, si una persona ha padecido dengue recientemente, las medidas de protección ante el coronavirus deben extremarse pues se convierte en un paciente de más alto riesgo. Que los síntomas del dengue son: fiebre alta, cefalea, dolores musculares y retro ocular, mal estado general y en ocasiones vómitos y diarrea. Manifestaciones que no son respiratorias, pero que pueden presentarse en la infección por coronavirus. Conocemos de algunos casos de coronavirus tratados inicialmente como dengue, con malos resultados, y otros que han dado positivo a ambas enfermedades.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.







sábado, 11 de abril de 2020

Vida y muerte en tiempos del coronavirus


 Los miles de muertos que tenemos hoy debido a la pandemia producida por este nuevo virus, es triste decirlo, son pocos, comparados con los cientos de miles de niños y adultos que mueren en este mundo de guerras, migraciones forzosas, narcotráfico y enfermedades. Un mundo donde el 1% de su población posee el 90% de las riquezas del planeta.

125, 000 niños menores de 5 años mueren anualmente solo por enfermedades de transmisión alimentaria (enfermedades por ingestión de alimentos contaminados o adulterados), muertes que representan el 34% de las muertes infantiles, en un rango de edad que es solo el 9% de la población mundial (OMS/OPS).

China, después de la epidemia del SARS 2002-2003, (Severe Acute Respiratory Sindrome), creó un sistema de notificación obligatoria de todas las enfermedades infecciosas para detectar cualquier brote antes de que se propagara en ese país. Pero no funcionó para el Covid-19 al dejarlo en manos de sus políticos que prefirieron no divulgar “noticias negativas” para no perjudicar su economía. No hicieron caso de las denuncias del Dr. Li Wenliang y su grupo quien muy a tiempo alertó sobre la aparición de un nuevo virus muy parecido al SARS que podía ser muy agresivo. Días después el Dr. Li moría infectado por ese virus. El resto de la historia lo conocemos todos.

“Recientemente, 25 países de América Latina se juntaron con el compromiso de coordinar el abastecimiento suficiente de alimentos inocuos y nutritivos para alimentar a más de 600 millones de personas de la región mientras dure la pandemia, ha informado la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la Agricultura FAO” (El Caribe, abril 4/2020). Acuerdo firmado por los ministros y secretarios de agricultura, ganadería, pesca, alimentación y desarrollo rural, comprometidos a actuar coordinadamente para lograr ese objetivo común.  Otra acción que debimos haber emprendido no como respuesta a una crisis. Debimos haber aprendido hace tiempo, a pagar y a ganar lo justo, a prevenir la enfermedad, a promover la educación y a defender la vida. La de todos. No la de unos pocos. Esta pandemia, para la que todavía no hay una estrategia para salir de ella, deberá enseñarnos a ser humildes y compadecidos, a vivir en justicia y en convivencia respetuosa y civilizada. Más cerca de Dios.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



miércoles, 8 de abril de 2020

Vacunación en tiempos del coronavirus


Como una medida eficaz para limitar la propagación del nuevo coronavirus, debemos y tenemos que quedarnos en casa. Para proteger al personal que pone las vacunas y a la población en general, muchos centros de vacunación han cerrado sus puertas. Pero, si esta situación se prolonga, nuestros niños en sus primeros meses de vida, estarán desprotegidos contra enfermedades que se han controlado y desaparecido gracias a las vacunas: difteria, tétanos, tosferina, sarampión y muchas otras.

El Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud, que manejan los centros públicos de vacunación y los centros privados que ofrecen este servicio, deberán producir nuevas estrategias para que al menos los lactantes menores de 18 meses de edad, sigan recibiendo sus vacunas mientras se mantenga el estado de emergencia nacional. Los centros de vacunación sin distinción, deberán ser desinfectados para que puedan seguir dando el servicio bajo nuevas reglas y protocolos que protejan a los niños, a sus madres y al personal sanitario del contagio por el coronavirus. Porque sería la peor de las tragedias que en medio de esta pandemia, nuestros niños, vuelvan a enfermar y a morir de enfermedades que se conoce son prevenibles por las vacunas.

Las vacunas, le enseñan a nuestro cuerpo a defenderse cuando algún virus o bacteria nos ataca y, como resultado, uno no se enfermará o sufrirá levemente la enfermedad contra la cual nos hemos vacunado. Es por ello, que la industria y la comunidad científica mundial buscan desesperadamente la vacuna contra el nuevo coronavirus, otros virus y bacterias. Ojalá llegue la era en la que exista una vacuna contra cada una de las enfermedades que amenazan la salud humana.

Las vacunas, son productos biológicos atenuados y modificados que, al tomarlos o inyectarlos, van a reforzar nuestro sistema inmunológico para defendernos de enfermedades graves y potencialmente mortales.  Al recibirlas en la infancia y reforzarlas oportunamente, nuestro sistema de defensas aprende a reconocer y a atacar las infecciones a las que podamos exponernos posteriormente en nuestras vidas. Hoy más que nunca y ante esta amenaza mundial del nuevo coronavirus, no podemos dejar en desamparo a nuestros niños. No debemos descuidar sus vacunas.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.







lunes, 30 de marzo de 2020

Coronavirus: la humanidad y el planeta serán los beneficiados


Este virus nuevo, de rápida propagación y muy contradictorio, ha puesto a la humanidad y al planeta patas arriba, pero podría ser su salvación. Cientos de miles de infectados y casi una decena de miles de fallecidos hasta el momento, producto de la gran epidemia que predijo hace cinco años atrás un multimillonario y filántropo norteamericano: Bill Gates. Una fracción ínfima de ARN o de ADN, invisibles a simple vista, ha obligado al hombre, a la mujer y a sus hijos a reencontrarse, a estar juntos de la manera más absurda. Cuando pudimos haberlo hecho por voluntad propia, de una manera más digna y menos denigrante. 

Como consecuencia de las medidas que se han tomado para detener a este virus, China en pocas semanas ha disminuido su emisión de carbono a la atmósfera en un 25% y, en Italia, se respira un aire mucho más sano. Lamentablemente, esto no puede ser considerado un triunfo, tampoco un motivo para celebrar, dado las circunstancias que han producido estos resultados, que no han sido el producto de una decisión responsable de los distintos países y sus gobiernos.

La pandemia, ha producido una de las caídas más bajas de los precios del petróleo en los últimos 30 años y, una caída estrepitosa en las acciones de Wall Street que, está generando mucho temor a que se produzca una gran recesión económica que obligue a comprometer las inversiones en los programas de producción de energía limpia. Otra paradoja, resultado de la pandemia producida por un virus contradictorio y oportunista que debe hacernos reflexionar.

Es tiempo de hacernos mejores personas, de aprender a vivir en armonía con los demás y nuestro medio ambiente, con la flora y la fauna. A no permitir que ese aprendizaje sea el producto de otra calamidad en el futuro similar o peor a la que estamos viviendo. Que esta experiencia mundial, nos lleve a disfrutar la sencillez, a respetar y querer al otro por lo que es, no por lo que tiene, a reunirnos y estar en familia porque nos necesitamos, no por una necesidad. De esta calamidad mundial, la humanidad y nuestro planeta azul deberían salir beneficiados. Eso dependerá, de los hombres y las mujeres, de todas las personas que habitamos la tierra.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.









jueves, 26 de marzo de 2020

Coronavirus: cómo ha afectado a los niños en China.


Un pequeño número de niños afectados por este virus fue estudiado en China. De enero 7 a enero 15/2020, un total de 366 niños hospitalizados con infección respiratoria por el nuevo coronavirus fue enrolado en un estudio retrospectivo realizado en tres hospitales sucursales del Tongji Hospital, distantes unas de otra a 14 y 34 kms del centro de Wuhan.

Entre los 366 niños estudiados el patógeno más frecuentemente detectado fue influenza A en 23 casos (6.3%) e influenza B en 20 casos (5.5%). El SARS-CoV-2 que causa el Covid-19 se detectó en 6 casos (1.6%). Las fechas del inicio de la enfermedad de los 6 niños con Covid-19 fue entre enero 2 y enero 8, 2020; y fueron hospitalizados entre enero 7 y enero 13. La edad media de los niños fue los 3 años y, los 6 niños previamente eran completamente saludables. Las características de la enfermedad fueron fiebre alta y tos en todos, vómitos en 4 casos. El conteo de linfocitos, glóbulos blancos y neutrófilos estaban por debajo de lo normal. Cuatro de los 6 niños presentaron neumonía demostrada en imágenes de tomografía del pecho, con un patrón típico de neumonía viral. Solo uno de los niños debió ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos donde recibió inmunoglobulina humana de donantes saludables. Los 6 niños fueron tratados empíricamente con agentes antivirales, antibióticos y tratamiento de soporte. Todos se recuperaron satisfactoriamente luego de una hospitalización media de 7.5 días. El estudio indica, que el Covid-19 en estos niños produjo una enfermedad respiratoria de moderada a severa en la fase temprana del brote de SARS-CoV-2 en Wuhan, y que solo un caso necesitó de cuidados intensivos pediátricos. A ninguno de los pacientes o sus familiares se les asoció a la ingesta de productos animales procedentes del mercado de Huanan, comercio local que se relacionó con los primeros casos de Covid-19.

¿Por qué el virus es menos agresivo en los niños? No lo sabemos. ¿Será que muchas de las infecciones respiratorias virales que el niño sufre en sus primeros años, han sido producidas por coronavirus que le han conferido inmunidad cruzada contra este nuevo virus? Es posible. ¿Es la lactancia materna una protección? Por el momento, son solo especulaciones nuestras.

REFERENCIA: Weiyong Liu, PhD. Tongji Hospital of Huazhong University of Science and Tecnology, Wuhan, China. “Detection of Covid-19 in Children in early january 2020 in Wuhan, China. March 12, 2020. New England Journal of Medicine.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



domingo, 15 de marzo de 2020

Qué hacer con un familiar que se ha contagiado


"La infección por el nuevo coronavirus debe sospecharse e investigarse en toda persona de cualquier edad, sexo o condición de salud con síntomas de enfermedad respiratoria y antecedentes de haber viajado a China o cualquier otro país o ciudad en la que el virus este circulando, o haber estado relacionado con alguna persona infectada. Y, ¿qué hago con alguien en mi casa que es sospechoso? Y, a mi hijo ¿lo llevo a su pediatra, a la emergencia? ¿lo llevo al colegio? Son las preguntas que nos hacen.

 Lo primero es, seguir las directrices del Ministerio de Salud Pública y organismos autorizados (OPS/OMS/CDC), para evitar opiniones encontradas y confusión. Si una persona sospechosa de haberse contagiado por el coronavirus aparece con tos, fiebre, malestar general o síntomas similares a una gripe, deberá ser aislado en su propia casa y tomar las precauciones para que los demás en esa familia no se contagien. No es correcto llevar el niño al colegio, a la emergencia o a la consulta a contagiar a todo el que encuentre por delante. Llame a su médico o a los teléfonos que habrá publicado la autoridad y reporte el caso, para que un personal especializado lo visite, investigue y pueda llegar al diagnóstico correcto y, decidir qué hacer.

Doctor, ¿cuál es el análisis que me asegura que se trata del coronavirus? El virus puede ser detectado en el suero sanguíneo, sin embargo, lo correcto sería poder disponer de la RT-PCR, Reacción en Cadena de la Polimerasa Transcriptasa Inversa y buscar la existencia del virus en secreciones nasales, orofaríngeas, así como en las heces.

El nuevo coronavirus se propaga rapidamente y solo el 2% al 3 % de los infectados se complican y mueren. Mientras el VIH ataca al sistema de defensas de las personas para debilitarlas e infectarlas, el nuevo coronavirus es un oportunista, que se aprovecha de personas que ya tienen un sistema inmunológico débil para atacar: envejecientes y personas con alguna otra condición o enfermedad. Los niños pequeños con un sistema de defensas frágil, sin embargo, son débilmente atacados por este virus, sin que por el momento tengamos evidencias científicas que expliquen este fenómeno. El coronavirus, por su rápida propagación podrá infectar al mundo. Debemos estar atentos para minimizar sus efectos, y, como ha pasado con muchas otras enfermedades, pronto estaremos hablando de una enfermedad que pasó, otro virus que la actitud vigilante de la ciudadanía y la investigación científica habrán vencido.

Dr. Marcoa Díaz Guillén
Pediatra-neonatólogo
Santo Domingo,
República Dominicana.





martes, 10 de marzo de 2020

Coronavirus: su impacto en la edad pediátrica


Desde diciembre 2019, la epidemia convertida en pandemia producida por un coronavirus nuevo bautizado por la OMS como CoviD-19, ha infectado a casi 100, 000 personas y las muertes, la mayoría ocurridas en China ya pasan las 3, 000. Desde enero 31/2020 solo unos 20 niños han sido reportados contagiados por el virus en ese país, y los síntomas en ellos, son más leves que en los adultos. ¿por qué? A la fecha, nadie puede dar una explicación a esta pregunta. La lactancia materna que favorece el fortalecimiento del sistema inmunológico del niño pudiera ser un factor. Al llegar a la edad de 5 años, el sistema de defensas del niño tiene casi las mismas características que el del adulto, pero sin los achaques propios del adulto envejeciente. Con el control de la natalidad, la población mundial se está quedando vieja lo que aprovecha este virus oportunista para liquidar a cardiópatas, diabéticos, obesos, hipertensos, inmunodeprimidos etc. Un virus que, aunque se propaga rapidamente, parece ser menos letal que el virus de la influenza.

La población no debe alarmarse, pero sí estar vigilante. “Vigilancia que debe centrarse en la detección de las personas con síntomas respiratorios agudos. El personal médico, enfermeras, camilleros y todo el que trabaje con pacientes debe tener acceso a una información clara y actualizada de la enfermedad, que podamos realizar prácticas y simulacros de prevención y control, y que el personal de cada hospital público o privado, esté familiarizado con los elementos y procedimientos para manejar la infección por coronavirus. Instruir a todo el personal sobre el interrogatorio respecto al historial de viajes de los probables pacientes y poder así, relacionar o vincular esta información con los datos clínicos que se puedan encontrar” (protocolo para el diagnóstico y tratamiento del CoviD-19/OMS/MSP/2020).

La población, debe oír la voz del Ministerio de Salud Pública, que deberá ser la única voz autorizada, porque una crisis que puede ser manejable, pudiera convertirse en un verdadero pandemonio si cada quien por su cuenta comienza a opinar y a dar recomendaciones. El Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología liderados por el de Salud Pública serían los llamados a orientar respecto a qué hacer en escuelas, colegios y universidades, espacios de gran conglomeración de personas.

REFERENCIA: Diagnosis and Treatment Recomendations for Pediatric Respiratory Infection Caused by the 2019 Novel Coronavirus. Zhi-Min et cols. Children´s Hospital, Zhejiang University School of Medicine, Feb. 2, 2020.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.










lunes, 2 de marzo de 2020

La influenza: su comportamiento

En los EE.UU. la actividad de la influenza se mantiene alta y la influenza A(H1N1) es la que predomina. La Influenza A(H3N2) es la predominante en los estados del Sur con un incremento evidente en otras regiones de ese país; y la influenza B, se mantiene en niveles bajos. Hacemos referencia a los EE. UU, porque es uno de los países que más investiga las enfermedades que afectan a sus habitantes, el que más estadísticas confiables puede exhibir. Es el país con el que más nos relacionamos y, lo que pasa allá puede repercutir acá.

Entre septiembre 30, 2018 y febrero 2, 2019, la actividad de la influenza en los EE. UU. fue baja en los meses de octubre y noviembre para incrementarse a final de diciembre y mantenerse elevada hasta principios de febrero. A partir de febrero 2, 2019 fue un tiempo de baja severidad con poca afluencia a los hospitales, si se compara con épocas más recientes en las que las tasas de hospitalizaciones de la población infantil han sido similares a las observadas en la pandemia de A(H1N1) del año 2009. En las últimas 8 semanas, en nuestro país hemos visto un incremento de niños y adultos que visitan nuestras emergencias y consultorios a los que se les ha diagnosticado influenza A. La mayoría se han recuperado satisfactoriamente mientras otros incluyendo a jóvenes saludables se han agravado y algunos han fallecido.

Las autoridades de Salud Pública y los proveedores de salud, debemos producir campañas de información, debemos saber si disponemos de la vacuna, dónde vacunarnos, crear las facilidades para que los laboratorios clínicos dispongan de los reactivos para su diagnóstico y que las farmacias de expendio del Oseltamivir (Tamiflu) puedan realizar sus procesos de adquisición de este medicamento sin mayores obstáculos. Que nos digan, si los tantos casos que estamos viendo obedecen a un brote epidémico o si se trata de los casos que debíamos esperar para nuestro país en esta época del año y, que lo hagan con las evidencias científicas y estadísticas de lugar. Porque con una información veraz y oportuna, la población podrá preparare para seguir las recomendaciones de las autoridades, y así, minimizar los efectos de un virus que como el de la influenza, puede complicarse con una enfermedad respiratoria severa aguda.

REFERENCIA: Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR - CDC ) Feb. 15, 2019.





lunes, 24 de febrero de 2020

Vitamina D prenatal y la prevención del asma


La vitamina D suele estar en bajas concentraciones en la embarazada, en la mujer que está amamantando y en el niño recién nacido. Esta vitamina tiene efectos importantes en el pulmón en desarrollo, en el sistema inmunológico del feto y en la etapa posnatal temprana. Por lo que su disminución se ha asociado a trastornos respiratorios en el niño pequeño.

En el año 2016, unos 200,000 individuos fueron ingresados en hospitales de los EE.UU. por ataques de asma y el 40% de ellos fueron niños. El asma y las sibilancias recurrentes, son muy frecuentes en los niños y, los adultos asmáticos en su mayoría manifestaron los primeros síntomas de la enfermedad cuando eran niños.

Augusta A. Litonjua (jefe de la división de medicina pulmonar del Dpto. de pediatría de la Universidad de Rochester), en un ensayo control doble ciego administró a un grupo de embarazadas altas dosis de vitamina D3 desde las 10 semanas hasta las 18 semanas de gestación. A otro grupo le suministró las dosis habituales de la vitamina. Las madres o sus padres biológicos debían haber padecido de asma, rinitis alérgica o eccema, y a sus hijos se les dio seguimiento hasta los 6 años de edad, con resultados similares a los obtenidos en otro estudio previo realizado en Dinamarca: el suplemento de altas dosis de vitamina D no previene el asma en los niños de edad escolar, porque a esta edad, la enfermedad se asocia a alergenos y a contaminantes medioambientales. Sin embargo, evidenció que el suplemento de vitamina D prenatal produce protección contra la enfermedad en los primeros tres años de vida del niño y que también tiene un efecto positivo en el desarrollo de su sistema inmunológico, lo que juega un rol importante en una edad en la que el niño es más susceptible a una gran cantidad de infecciones virales.

Si los estudios futuros confirman el valor del suplemento de la vitamina D en el embarazo para la prevención del asma y las infecciones virales en los niños, y su asociación con la disminución de preeclampsia, el bajo peso al nacer y la prematuridad, su suplementación deberá ser una rutina en la consulta obstétrica.

REFERENCIA: Vitamin D Supplementation during pregnancy and the prevention of Childhood
Asthma. Erika Von Mutius, M.D., Fernando D. Martínez, M.D., NEJM. February 06, 2020.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



















domingo, 16 de febrero de 2020

Influenza:¿ es un brote epidémico?


Epidemia y brote epidémico son sinónimos. Se prefiere usar este último término, porque se piensa que la palabra epidemia pudiera producir alarma. Epidemia o brote epidémico es la aparición de uno o más casos de una infección que nunca antes se conocía en una población, o, la aparición de más casos de los esperados de una enfermedad que ya se conoce en un país o región en un momento determinado. ¿Con tantos casos que estamos viendo de influenza en niños y adultos en estas últimas semanas, se puede afirmar que estamos ante un brote epidémico de esa enfermedad en nuestro país? No soy yo quien debe decirlo. Toca al Ministerio de Salud Pública a través de su departamento de epidemiología informar al respecto, porque la población tiene el derecho a saberlo. ¿para qué? Para seguir las recomendaciones que deben emanar de esa autoridad, para protegernos, involucrarnos, y no caer en rumores y especulación.

Valga recordar a los padres que deben vacunar a sus niños contra la influenza. También la mujer embarazada, los envejecientes, asmáticos, diabéticos e hipertensos. Son estos la prioridad, pero todos deberíamos vacunarnos. Porque si bien es cierto que la mayoría de las personas que adquieren este virus se recuperan completamente, un porcentaje no despreciable se complica con una enfermedad respiratoria severa que puede terminar con la vida incluso de jóvenes muy saludables.

Este virus respiratorio que ha acompañado a la humanidad desde siempre, que los franceses llamaron por primera vez “gripe “y que hoy conocemos como influenza, en los tiempos de la primera guerra mundial (1918) se estima que mató entre 50 y 60 millones de personas, muchísimos más que la guerra misma. Hoy, y a pesar de que contamos con una vacuna, la OMS afirma que, la influenza es la responsable de la infección de 3 a 5 millones de personas y de la muerte de unos 500 mil individuos cada año.

El país debe saber si está o no ante un brote epidémico de influenza. Las autoridades deben informarnos. Debemos saber si disponemos de la vacuna. Y, la población tiene que empoderarse para aportar su cuota. Porque no existe en el mundo gobierno o ministerio de salud que pueda enfrentar exitosamente una epidemia, sin el apoyo decidido de sus ciudadanos.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
Republica Dominicana.





domingo, 9 de febrero de 2020

La salud odontobucal todavía es inaccesible

Se desconoce que, la salud y la enfermedad de los dientes y la boca, se relacionan con la salud y la enfermedad de nuestro cuerpo entero. Por lo tanto, son necesarias las visitas regulares al odontopediatra en el caso de los niños y, al odontólogo por parte del adulto, donde se pueden prevenir lesiones pre malignas y malignas, además de favorecer dientes sanos, un buen aliento, una buena salud sistémica y una sonrisa atractiva.

 Tener una boca sana en nuestro país es un asunto de educación, discriminación y estatus socioeconómico. Una falta de inclusión. Porque no llega a la población. ¿cuánto invierte el Estado dominicano del precario aporte en salud que hace del PIB a la salud bucal de nuestros ciudadanos? Muy poco. ¿Cuántas personas andan por ahí llenas de caries y desdentadas? Muchísimas. Porque no lo pueden pagar, porque su seguro no les cubre, o porque el sistema de salud no los protege.

Asunto de educación: debemos saber que, si el biberón fue necesario, lo fue para el niño sin dientes y, que una vez que aparecen los primeros “dientes de leche”, el biberón deberá desaparecer para dar inicio a las visitas al odontólogo pediátrico y darnos cuenta del cambio: menos gastos, dientes y boca sanos, mejor aliento, mejor masticación, mejor digestión, prevención de caries y defectos permanentes prevenibles.

Debemos saber que, ante un traumatismo de la boca y los dientes, hay que visitar al odontólogo, reconociendo que en la actualidad y con la tecnología de que se dispone, se pueden hacer muchas cosas que antes no se hacían. Que los implantes, los injertos, la reconstrucción y los autotransplantes de gérmen dentario en el caso de niños y jóvenes, resuelven satisfactoriamente casos que antes dábamos por perdidos. Y, que todo ello, puede ser la diferencia entre una persona discapacitada, con su cara deformada y una autoestima muy baja, y una persona capaz y feliz.

 El embarazo, produce en la mujer cambios hormonales y fisiológicos que se acompañan de problemas periodontales, épulis gravídico, caries y otras afecciones de la boca que, si no son atendidas oportunamente, van a repercutir negativamente en la salud de ella y su hijo. Y es que, la salud odontobucal, es un asunto al que la gran mayoría de nuestra población aún no ha tenido acceso. 

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.






miércoles, 29 de enero de 2020

Coronavirus: SARS, MERS y Wuhan


SARS (Severe Acute Respiratory Syndrome) Síndrome Severo Respiratorio Agudo. Tiene su origen en un coronavirus que produjo en China entre noviembre 2002 y febrero 2003 una epidemia con más de 8,000 casos y 774 muertes, que se difundió a Europa, Asia y los EE.UU.  y que obligó a la OMS y a los CDC a lanzar en ese entonces, una alerta mundial.

MERS (Middle East Respiratoy Syndrome) Síndrome Respiratorio del Medio Este. Es una enfermedad respiratoria aguda y severa, nueva para los humanos, reportada por primera vez en Arabia Saudita en el año 2012 y que se diseminó por muchos otros países incluyendo a los EE.UU. Las personas que se contagiaron desarrollaron una enfermedad pulmonar que incluía fiebre, tos, y dificultad respiratoria y, que también la produjo un coronavirus (MERS-CoV). Se transmite rapidamente de persona a persona a través de secreciones, saliva, al toser, estornudar, cuando nos damos la mano, en aglomeraciones y en relaciones muy cercanas. Un viajero infectado en la península arábiga, podía transmitir el virus en el avión en el que viajaba y propagar la enfermedad a otros países y continentes.

Wuhan (2019-nCoV) es el mismo coronavirus, un subgrupo nuevo, desconocido, cuya mutación, si la hay, no se ha identificado. Como los anteriores, se propaga rapidamente desconociéndose si será menos o más agresivo. Es en la actualidad el origen de mucha preocupación y, motivo justificado para una nueva alerta mundial hecha por los expertos en salud pública.

Para este virus y otros que no tienen vacuna, su prevención consiste en lavado de las manos con agua y jabón y, el uso de desinfectantes a base de alcohol, cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar, evitar llevarse las manos a la boca, ojos y nariz, evitar contacto con personas enfermas y mantener limpios objetos y utensilios. Practicar estos hábitos en la casa, colegios y escuelas enseñando a los niños, es nuestro deber.

No debe producir pánico el brote epidémico por coronavirus detectado recientemente en Wuhan, China, sí tomar las medidas que están a nuestro alcance para prevenir su propagación; medidas válidas también, para muchos otros virus y bacterias. Y, recordar a los grupos antivacunas, que ojalá la comunidad científica y la industria puedan en poco tiempo descubrir la vacuna contra el coronavirus y muchas otras enfermedades que amenazan la salud de las personas en el mundo.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.







martes, 28 de enero de 2020

Justin Bieber y la enfermedad de Lyme



El año pasado en los medios más conocidos se preguntaban ¿qué pasaba con este artista canadiense que llevaba meses luchando contra una gran depresión? Padecía la enfermedad de Lyme. Que afecta al corazón, la piel, las articulaciones, al cerebro y otros órganos. Una enfermedad que aún en los países más desarrollados no es fácil diagnosticarla y, que, si no se trata a tiempo, puede dejar serias secuelas que van durar por meses y años.
 Se diagnosticó por primera vez en 1977 en un pueblo de Connecticut, EE.UU. llamado Old Lyme. También existe en Canadá, Europa y Asia. La transmite un vector, la garrapata pata negra si ésta pica a un roedor o algún otro animal infectado por la bacteria Borrelia Burgdorferi para luego pasarla al ser humano. Que sepamos, el vector no es endémico en R.D., sin embargo, la enfermedad, se ha reportado en nuestro país. Recuerdo el caso de una niña que sus padres la llevaron a la consulta del distinguido pediatra Rafael Acra (Fellé) con una roncha en su piel y mal estado general. Descartando otras enfermedades con signos y síntomas similares, solo una pregunta le fue necesaria al pediatra para inducirlo al diagnóstico. ¿Ha viajado la niña a algún campamento o a las montañas de algún otro país? La enfermedad fue identificada y la niña fue tratada exitosamente. Hoy, es una destacada profesional que ejerce en los EE.UU. La moraleja para nosotros los médicos en ejercicio es, que cualquier enfermedad por rara que nos parezca y, aunque solo se conozca en países lejanos al nuestro, debe ser investigada o al menos pensar en ella como la única manera de poderla diagnosticar y tratar, hoy, que podemos desplazarnos con tanta facilidad de un continente a otro. Recordar, que una buena historia clínica es fundamental y, que dedicar tiempo al paciente es esencial para un correcto ejercicio de nuestra profesión, que este ejercicio, nunca podrá ser reemplazado por ninguna tecnología (sin menosprecio de la misma) por muy avanzada que esta sea.

La enfermedad de Lyme se confunde con muchas otras enfermedades y diagnosticarla puede ser más difícil si no existe un interrogatorio correcto.  Se presenta con una característica erupción cutánea en el 70% - 80% de los casos, fatiga, escalofríos, fiebre, cefalea, dolores musculares e inflamación de los ganglios. Se trata con antibióticos y, si no se hace a tiempo, puede dejar serias lesiones entre estas, las neurológicas y mentales.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.


lunes, 20 de enero de 2020

Regale experiencias y menos juguetes


Regale experiencias y menos juguetes
Claire Lernner sugiere que cuando los niños reciben una gran cantidad de juguetes, juegan menos. Los descubrimientos de esta investigadora fueron registrados por Michael Malone, profesor de educación en la primera infancia de la universidad de Cincinnati. “Un menor número de juguetes, lleva a un mayor intercambio y cooperación y, ambos son preciosas capacidades de vida para la infancia”. Según Malone, demasiados juguetes, fomentan un juego más solitario y causan un sentido de carga improductiva.

Una gran cantidad de padres, muchísimos en nuestro país, con ingresos muy limitados, hacen grandes sacrificios para comprar juguetes a sus niños en fin de año y año nuevo. Se angustian si no lo pueden conseguir o se limitan a decir,” yo no tengo nada, por lo tanto, no voy a regalar”, produciendo en el niño frustraciones y la percepción de que los padres que regalan, son los que más quieren a sus hijos.

Las vivencias y la realidad indican que, frente a muchos juguetes, el niño termina jugando solo en algún rincón de la casa con el objeto más insignificante. Y, un estudio realizado en 3, 000 niños entre los 3 y 5 años de edad en la universidad de Oxford descubrieron, que el desenvolvimiento escolar de los niños dependía de su ambiente familiar y compromiso de los padres, más que de las cosas o los dispositivos de que disponían.

Regalemos a nuestros niños conscientes de que, si se quiere, siempre se puede regalar. Sin sobredimensionar el valor de las cosas y reconociendo la importancia de las relaciones interpersonales y lo que estas significan en la formación de un individuo optimista y feliz. Si lo que tenemos solo nos da para comprar una chichigua (papalote), nuestro hijo(a) disfrutará de todos los momentos que como padres le estaremos regalando, cada vez que lo llevemos al parque a vivir juntos esas experiencias y, a disfrutar un helado al aire libre al terminar cada faena. Porque el valor y la contribución a la felicidad del niño que estas acciones le producen es tal, que simplemente, no lo podemos cuantificar. No regalemos tantas COSAS, regalemos EXPERIENCIAS.

FUENTES: 1- Dar a tus niños experiencias en vez de juguetes, aumenta su inteligencia. Génesis Ramírez, 3 de enero, 2020. Redacción, enero 6, 2020. Estilo. 2- Claire Lernner, investigadora del desarrollo infantil.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.


domingo, 12 de enero de 2020

Eventos adversos que afectan al niño


Las vivencias, privaciones y eventos negativos que sufre el ser humano en su niñez, le afectan de igual manera en su vida adulta. Los eventos adversos sufridos en la niñez tales como abuso emocional y violencia doméstica, han sido reportados en los EE.UU. y, se han asociado a causas de enfermedad y muerte según datos aportados por una encuesta realizada por los CDC en ese país.

De 144, 017 individuos que respondieron a dicha encuesta, que informaron haber sufrido al menos cuatro o más eventos adversos durante su niñez, tuvieron riesgos mucho más altos de sufrir enfermedad cardiaca coronaria, obesidad y enfermedad obstructiva pulmonar crónica informaron James Mercy, PhD de los CDC en Atlanta y sus colegas.

 Los adultos que en su niñez padecieron eventos adversos fueron más propensos a sufrir depresión, privación socioeconómica y desempleo, comparados con los individuos que reportaron no haberlos padecido. Prevenir los eventos adversos en los niños, puede evitar 21 millones de casos de depresión que afectan negativamente la vida de los jóvenes como para no poder completar su escolaridad secundaria o no conseguir empleo informó Anne Schuchat, MD, CDC.

Dicha encuesta realizada entre 2015 y 2017 que incluyó preguntas sobre abuso físico, emocional, sexual, de sustancias, encarcelamientos, divorcios y violencia doméstica, todos habían sufrido algún tipo de evento adverso en su infancia. Sin estas experiencias negativas previas, los investigadores estiman, que los adultos con enfermedad cardiaca se reducirían en un 12%, los casos de depresión en un 44%, el número de desempleados se reduciría en un 15% y los fumadores y bebedores en un 33% y 24% respectivamente.

No hay dudas, que los efectos adversos que ha sufrido y sufre el niño en todo el mundo, son causas importantes de la violencia que hoy vivimos: ataques masivos, abuso psicológico, físico, promiscuidad sexual, feminicidios e infanticidios. Drogadicción, vagancia, aburrimiento y una vida sin sentido. Tenemos que cuidar al niño, protegerlo y educarlo si queremos una sociedad más evolucionada y justa. Hace falta, una mayor, mejor y sostenida inversión en la salud y educación de la familia, en los niños y jóvenes del mundo. Un cambio radical, una verdadera voluntad política. De lo contrario, el futuro de la sociedad global será cada día más incierto.

REFERENCIA: Elizabeth Hlavinka, staff writer, Medpage Today. Adverse Childhood Events. November 05, 2019. Socioeconomic Hardship.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



domingo, 5 de enero de 2020

El ojo del niño en los tiempos de la modernidad

 El niño al nacer tiene una visión borrosa. Alrededor de los 2 a 3 meses puede fijar su vista, seguir algún objeto y reconoce el rostro de sus padres. Entre los 3 y 4 meses aparece la visión binocular, es decir, que puede usar ambos ojos de manera coordinada, aunque bizquee o desvíe los ojos por momentos. Entre los 4 y 6 meses puede ver los colores y alrededor de los 5 comienza a desarrollar su visión tridimensional, a reconocer las distancias y la profundidad de las cosas hacia los 6 meses de edad. A los 8 meses el color de sus ojos es el definitivo, y entre los 18 meses y los dos años es capaz de reconocerse a sí mismo ante un espejo. Es al cumplir los 8 años que ya ha alcanzado su madurez visual, edad en la que cualquier daño o defecto, si no se ha detectado, es muy difícil que se pueda corregir. 

El estrabismo, no es solo un problema de estética, es algo que, si no se corrige a tiempo, puede producir problemas del aprendizaje y del rendimiento escolar. Un ojo vago, no lo puede detectar el pediatra y mucho menos los padres y, en la adultez, es un problema sin solución, a pesar de la gran plasticidad del cerebro humano y los últimos intentos por corregirlo.

El uso excesivo de las pantallas, le quita al niño el tiempo que pudiera utilizar jugando con otros niños, para hacer algún deporte y, favorece su sobre peso y obesidad. El uso excesivo de la visión cercana (iPad, celulares) es causa importante de cefalea y miopía, la nueva epidemia infantil mundial. Cerca del 33% de los niños y adolescentes que usan de manera permanente estos dispositivos sufren del síndrome de fatiga visual, porque ver de cerca por mucho tiempo, produce en el ojo unos cambios en la longitud visual que inducen a la miopía.

La moderación y el sentido común es fundamental en todo lo que hacemos. Porque tampoco es un pecado y, es muy válido, permitir el iPad al niño que va molestando a los demás cuando hacemos un viaje. Y, reconocer, que la modernidad y la tecnología tienen cosas muy buenas:  los recursos que ponen a nuestro alcance, para que podamos referir al recién nacido prematuro en sus primeros días y al niño a término en sus primeros meses a su primera evaluación con el oftalmólogo pediátrico.