jueves, 16 de septiembre de 2021

EPIDEMIAS Y PANDEMIAS EN EL FUTURO

 

La experiencia acumulada en el transcurso de la pandemia COVID-19 que estamos padeciendo debería enseñarnos qué hacer y cómo prepararnos para situaciones similares en el futuro.

 

Desde hace muchos a;nos los expertos de la OMS nos están advirtiendo de las futuras epidemias y pandemias sin que la sociedad mundial y sus gobiernos hagamos caso. Ojalá que el SARS-Cov-2 con su listado de enfermedad, secuelas y muertes, permita a la colectividad mundial y a los gobiernos crear una conciencia.

 

El 5 de mayo 2021, la OMS anunció la creación de un centro de inteligencia para las pandemias con sede en Berlín, desde el que se buscará adelantarse a las pandemias con las últimas tecnologías tales como el análisis de macro datos (Big Data) o la inteligencia artificial.

 

“El centro, presentado en rueda de prensa por el director general de la OMS y la canciller alemana, tendrá como objetivo recopilar grandes cantidades de información de diversas fuentes con el fin de predecir crisis sanitarias como la actual causada por la COVID-19” (EFE/Ginebra/mayo 5, 2021). “Los virus se mueven con rapidez, pero los datos pueden hacerlo aún más rápidamente, y con una correcta información podemos estar un paso más adelante y con ello salvar vidas” (Tedros A. Ghebreyesus).

 

Pero antes o al mismo tiempo, los pueblos en todo el planeta estamos obligados a resolver asuntos que son fundamentales si queremos alcanzar esos objetivos: disminuir las desigualdades, las injusticias sociales y económicas, y lograr la superación educacional de todas las personas en los cinco continentes. De lo contrario, la creación de centros inteligentes sería hacer poco o nada.

 

“No podemos seguir permitiendo que la mortalidad de los ni;nos menores de 5 a;nos de las familias más pobres duplique la de los ni;nos de familias ricas. Que la esperanza de vida de la población de los países de ingresos más bajos sea 16 a;nos inferior a la de la población de los países de ingresos altos”.

 

Está claro que debemos auxiliarnos de la tecnología para enfrentar exitosamente las epidemias y pandemias que nos llegarán en el futuro. Pero si se mantiene esta situación marcada por tantas desigualdades, muy poco será lo que podamos lograr; porque los virus y bacterias seguirán enfermando y matando a millones de ni;nos y adultos en un escenario en el que poco importará que seamos ricos o pobres.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

sábado, 11 de septiembre de 2021

VACUNA COVID-19: REGRESO A CLASE

 

 Existe preocupación en los padres ante el regreso a las clases respecto de sus hijos no vacunados. Por otra parte, es necesario que los ni; nos de todas las edades reinicien sus clases presenciales. Porque la deserción escolar que es un obstáculo para el desarrollo de los pueblos, está directamente relacionada a un mayor tiempo de inasistencia a las aulas. También, la aparición de trastornos de salud mental y orgánica y de la personalidad que se están dando en la población infantil.

 

Como no existe todavía una vacuna COVID-19 para ni;nos pequeños, nuestra recomendación es, que el personal de los colegios y escuelas esté vacunado al igual que los padres y otras personas que convivan con el niño. Que en los colegios y escuelas se higienicen regularmente las distintas áreas y los utensilios, y que el uso de la mascarilla sea obligatorio en los ni;nos mayorcitos. Que la tarjeta de vacunación esté actualizada, y que si fuese posible, que al menos al principio y hasta que todo se organice, el horario sea acortado.

 

 Puesto que el niño no es un adulto pequeño. Que es un organismo con órganos y sistemas en desarrollo, los expertos no están de acuerdo en que se extrapolen las experiencias con las vacunas de adultos para administrarse a ni;nos más pequeños, sino, que se hagan los estudios necesarios y crear sus propias vacunas.

 

“Las dosis de vacunas utilizadas a partir de los 12 a;nos es de 30 microgramos y las dosis que se están estudiando en ni;nos entre los 5 y 11 a;nos es una tercera parte, es decir, 10 microgramos, y para niños por debajo de los 5 a;nos las dosis en estudios están alrededor de 3 microgramos. Estas dosis bajas se han elegido teniendo en cuenta la capacidad del antígeno para producir una respuesta inmune (inmunogenicidad) y la reatogenicidad del niño, que es su reacción local o sistémica a la vacuna”. (David Kimberlin, MD, experto en enfermedades infecciosas pediátricas de la universidad de Alabama en Birmingham, EE.UU.).

 

En conclusión: mientras esperamos que se autoricen las vacunas COVID-19 en los ni;nos más pequeños y si respetamos las recomendaciones para evitar los contagios, estamos de acuerdo en que todos los ni;nos regresen a las aulas.

 

REFERENCIA:” Don’t Use Pfizer’s COVID Vax Off-Label in Kids, Experts Warn”. By Kristina Fiore, MedPage Today, august 23, 2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.