sábado, 17 de abril de 2021

VACUNACIÓN COVID-19 PARA TODOS

 

El sistema inmunológico del niño se desarrolla a medida que el niño va creciendo, igual pasa con su sistema cardiovascular, su cerebro y demás órganos. La mujer embarazada tiene un sistema inmunológico deprimido que la hace susceptible de enfermarse más fácilmente que la no embarazada. Y para ambos grupos, no hay vacunas.

 

No existen por el momento evidencias científicas suficientes que garanticen que las vacunas contra COVID-19 sean seguras en la embarazada y en su feto. Sin embargo, en mujeres que han sido vacunadas sin saberse que estaban embarazadas, no se ha podido demostrar que las vacunas produjeran daños. Lo que sí se sabe es, que mujeres embarazadas que se contagiaron con el nuevo coronavirus precisaron de cuidados intensivos, otras fallecieron, y que existe una relación directa entre la enfermedad y el nacimiento de niños prematuros.

 

Si bien es cierto que a los niños de menor edad el coronavirus les afecta más suavemente, también es cierto que existen millones de niños por debajo de los 16 años que no se están vacunando, que sufren cardiopatías congénitas y pulmonares, diabetes, tuberculosis, enfermedad renal crónica, asmáticos, hemofílicos y falcémicos que cuando se han enfermado, han necesitado de los mismos cuidados especiales e intensivos que la población adulta.

 

“La mujer embarazada y la que está amamantando puede transmitir anticuerpos contra la COVID-19 a su feto y bebé recién nacido” (American Journal of Obstetrics and Ginecology). Y, estudios realizados por investigadores de Weill Cornell Medicine y New York-Presbyterian cuando esa ciudad era el epicentro mundial de la pandemia el año pasado, encontraron, que las embarazadas que padecieron la enfermedad presentaron anticuerpos contra la COVID-19 y el 78% de sus bebés tenían esos anticuerpos detectables en la sangre del cordón umbilical.

 

Aunque hasta hoy no hay evidencias suficientes sobre los efectos de las vacunas en el embarazo, todo parece indicar que una vez que la embarazada se ha vacunado se estaría protegiendo, y estaría protegiendo a su bebé recién nacido al que le habrá pasado sus propios anticuerpos.

 

Por otra parte, la farmacéutica Janssen, filial de Johnson and Johnson informó recientemente que estará probando vacunas contra el coronavirus en niños, incluyendo a recién nacidos y embarazadas. Otras farmacéuticas productoras de vacunas también están en lo mismo. Lo que no deja de ser una buena noticia, porque la vacunación contra COVID-19 debería ser para todos.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

domingo, 4 de abril de 2021

VIOLENCIA INFANTIL EN LA PANDEMIA

 

“La enfermedad del coronavirus (COVID-19) puede afectar a los niños de forma directa como indirecta. Más allá de enfermarse, el bienestar social, emocional y mental de muchos niños se ha visto afectado por la pandemia. Los traumas que enfrentan en esta etapa del desarrollo pueden tener consecuencias a largo plazo durante toda la vida” (CDC).

 

En la R.D. el 63% de los niños menores de 14 años han sido víctima de violencia física y psicológica que, en la pandemia, enfrentan tres amenazas distintas: las consecuencias propias de la enfermedad, la interrupción de los servicios sociales y, el aumento de la desigualdad y la pobreza. El 3% de nuestros niños han sufrido castigos severos de acuerdo a los informes de ENHOGAR/MISC y, el 47% de las adolescentes entre 15 y 17 años han experimentado violencia intrafamiliar. Se han reportado en esta pandemia, 5,417 denuncias de violencia o delito sexual, y de estos, el 29% corresponde a menores de edad de acuerdo a los informes de la Procuraduría General de la República.

 

 Para ayudar a combatir esta realidad que viven nuestros niños y adolescentes, el Consejo Nacional para la niñez y la Adolescencia (CONANI), ha establecido líneas directas a través de su teléfono (809) 567-2233 y su línea VIDA 1- 200-1202, además de apoyar a las familias a través de sus programas sociales.  

 

La pandemia, ha traído consigo el cierre de colegios, escuelas y universidades, las enfermedades crónicas de la niñez han sido descuidadas, así como el seguimiento en la consulta normal del niño sano donde el pediatra puede descubrir condiciones que, corregidas a tiempo, previenen daños a largo plazo, además de la interrupción en los programas de vacunación. Uno de cada dos niños ha sido víctima de algún tipo de violencia en la pandemia y, 3 de cada 4, han recibido castigos físicos severos. Uno de cada cinco menores de 5 años está conviviendo con madres víctimas de violencia intrafamiliar, situación que también afecta al niño de manera directa.

 

La pandemia COVID-19, ha dejado al descubierto que somos una sociedad violenta, y ello, debe llevarnos a profundas reflexiones que nos hagan producir los verdaderos cambios que necesitamos. Que no es construir grandes plazas, sin antes haber construido mejores ciudadanos.

 

FUENTE: Conferencia magistral de la Dra. Josefina Luna, especialista en Pediatría Social y asesora de CONANI. Desayuno SDP, marzo 25/2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

miércoles, 24 de marzo de 2021

LOS FÁRMACOS Y LOS MÉDICOS NO SON SUFICIENTES

 

Para evitar muchas de las enfermedades que padecemos, los médicos y los medicamentos no son suficientes. Debemos reaprender a vivir y hacer cosas que están a nuestro alcance, con las que vamos a fortalecer nuestras defensas.

 

Si tienes un trabajo muy duro tómate 15 minutos cada dos o tres horas para relajarte.  Duerme 8 horas por las noches y si puedes hacer alguna siesta mejor. No estés estático todo el tiempo, mueve el esqueleto, aunque sea 30 minutos al día, no es necesario que te agotes. Nunca fumes. Y el buen trago, disfrútalo sin necesidad de embriagarte. Come poco, no importa que sean 5 o 6 comidas al día, aprende a levantarte de la mesa sin saciarte y verás lo bien que te vas a sentir, es solo cuestión de aprender. Evita la azúcar añadida y come la fruta entera y no su jugo. Si no lo has aprendido, aprende a comer vegetales, poca carne y más pescado.

 

Vivir sin estrés es imposible, pero aprender a manejarlo sí se puede. Haz a diario ejercicios mentales con pensamientos agradables, camina un rato a solas, mejor si estas bien acompañado. Exprésate con palabras agradables al que te queda al lado, porque lo harás sentir bien y tú mismo te sentirás mejor. Vive el presente de manera positiva y olvida lo negativo que viviste ayer. El futuro, vívelo solo cuando se haya convertido en presente. Planifícate y organiza tu vida, pero no tanto que la parca te sorprenda en un afán inútil de perfección.

 

Disfruta un buen libro si sabes leer y saca el tiempo para una buena película. Date un paseo de vez en cuando, con gente buena. Pero recuerda que solo es mejor que mal acompañado. Saca un momento para oír música. La que te guste, porque esa será la mejor música para ti, aunque sea la peor para mí. Cultiva y fortalece tu espíritu. Si puedes hacer feliz a alguien, te estarás haciendo feliz a ti mismo. Y, si crees en algo, en alguien o en nada, has una oración a Dios, al mar, al río, a la montaña o a la naturaleza, al levantarte y al acostarte, al medio día o cuando te salga. Porque, aunque tú no lo creas, haciendo estas cosas, estarás fortaleciendo tu sistema inmune, te enfermarás menos y vivirás mejor.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

domingo, 21 de marzo de 2021

MUTACIONES Y VARIANTES DEL SARS-Cov-2

 “Los virus hacen copias de sí mismos en su proceso de replicación en el que, a veces, las nuevas copias presentan pequeños cambios. Estos cambios se denominan mutaciones. Un virus que ha sufrido una o varias mutaciones es una “variante” del virus original” (OMS).

 

A más tiempo un virus circulando en una población, mayores son las probabilidades de que ese virus pueda mutar a una variante nueva de sí mismo. De ahí la importancia de frenar el tiempo de circulación del SARS-Cov-2 productor de la enfermedad COVID-19.  Porque si bien es cierto que las variantes virales tienden a ser más débiles que el virus original, su agresividad solo se sabrá una vez que dicha variante pueda contagiar a las personas.

 

Si comparamos el SARS-Cov-2 con el virus del VIH o el virus de la influenza, podemos afirmar que estos mutan con mayor rapidez, sin embargo, los científicos están siguiendo muy de cerca al nuevo coronavirus habiéndose detectado a la fecha cientos de variantes en todo el mundo. Y es que la gente común debe saber, que una cualidad de los distintos patógenos que afectan desde siglos a la humanidad, incluyendo al coronavirus es mutar constantemente, y no hay que alarmarse por ello, simplemente, tratar de detenerlo y que los científicos no lo pierdan de vista y nos recomienden qué hacer.

 

Se han detectado nuevas variantes del SARS-C0v-2 en Italia, Reino Unido y en casi todo el mundo. En nuestro país, investigadores dominicanos en colaboración con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología registraron las primeras secuencias del virus compartiendo con otros científicos e investigadores en todo el mundo la información genómica sobre la diversidad de múltiples patógenos incluidos el causante de la COVID-19. En la investigación dominicana, el SARS-C0v-2 circulante se relaciona con una alta transmisibilidad, es decir, nuestra variante se contagia rápidamente. Igual sucede en Europa, sin que aún podamos decir lo mismo con toda seguridad respecto de su virulencia.

 

En resumen, la gente debe saber que, la mutación es una condición propia de los virus, que debemos estar atento a ello, porque no sabemos cómo una mutación nos podrá afectar. Que no hay que alarmarse, porque la mejor manera de evitar esas mutaciones está a nuestro alcance y es, detener a este virus con la herramienta más eficaz disponible: Las vacunas.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

 

miércoles, 10 de marzo de 2021

EL PELIGRO DE CREERSE INMUNIZADO

 Mucha gente cree que desde que se vacunó contra COVID-19 quedó protegido contra esa enfermedad, y no es así. Se necesitará que pase un tiempo que puede ser de cuatro, ocho o doce semanas cuando se recibirá la segunda dosis (dependiendo de la marca) para que se produzca la inmunización. Y, aun así, la protección va a depender de la respuesta particular de cada quien y de la cobertura de la vacuna recibida. Debemos saber también, que independientemente de la cobertura que tengan las vacunas, a mayor número de vacunados, mayor será la protección o inmunización de la población general y, que hasta que los científicos no nos digan por cuánto tiempo estaremos protegidos por las nuevas vacunas, deberemos mantener las medidas que conocemos para no contagiarnos.

 

Y, ¿Cuál es la mejor vacuna? La mejor de las vacunas es la que se disponga en estos momentos. Unas cubren hasta un 95% y otra un 52%. Sin embargo, estudios realizados por científicos en Brasil en más de 12 mil trabajadores de la salud expuestos al virus por la naturaleza misma de su trabajo, que fueron vacunados con una vacuna cuya cobertura estaba en el 50.3%, encontraron, que los que se contagiaron y que previamente habían sido vacunados, ninguno falleció, nadie se complicó ni precisó de cuidados especiales.

 

Este es un virus nuevo del que todos estamos aprendiendo. Los científicos no saben cuánto tiempo durará la inmunidad en la persona que se infectó y que superó la enfermedad, ni tampoco saben cuánto tiempo estaremos inmunizados una vez que se ha recibido la vacuna. Hay virus como el de la varicela que una vez que se nos vacuna o padecemos la enfermedad, nos inmunizamos de por vida, igual pasa cuando nos vacunamos contra la fiebre amarilla. Sin embargo, al niño que vacunamos contra la difteria, el tétano, la tosferina y otras tantas enfermedades, en los primeros 18 meses de vida debemos ponerle hasta cuatro dosis de las mismas vacunas y seguir con refuerzos sucesivos si queremos alcanzar unos buenos niveles de inmunización.

 

 Hay que esperar, hay que aprender de la historia natural de este nuevo virus y de las vacunas que se están aplicando para detenerlo. El futuro parece ser muy prometedor, pero antes, debemos dejarnos guiar por la ciencia y, hacer caso omiso de tanta especulación y tantas opiniones infundadas.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

sábado, 6 de marzo de 2021

EL RETORNO A LAS AULAS

 

Hay una relación directa entre el tiempo que se deja de asistir a la escuela y el retorno a las aulas. Es decir, a mayor tiempo sin asistir a las aulas, mayores son las probabilidades de que el estudiante no regrese a las mismas. Y, para cualquier país, esto es peor que la peor de las pandemias. Porque las pandemias son limitadas en el tiempo, mientras que la ignorancia permanece para siempre.

 

Por este medio y otros, hemos repetido, que ya es tiempo de que nuestros niños y jóvenes de una manera ordenada, regresen a la escuela y que se tomen las medidas de rigor para que esa apertura se produzca. Porque las calles, los restaurantes, los supermercados, los bancos en este país están abiertos y, el llamado confinamiento, que no es tal, solo se les aplica a las escuelas, colegios y universidades.

 

Es preferible que el niño vaya a la escuela o al colegio donde estará, aunque sea mínimamente vigilado, a que se quede al cuidado de una vecina o de su hermanita mayor. Que pueda ser sujeto del programa de la tanda extendida donde recibirá desayuno, almuerzo y merienda, mientras sus padres se la buscan para proporcionarle la cena.

 

Los índices de desnutrición que habían bajado en nuestros países, se están elevando debido a un “confinamiento “de niños hijos de padres desempleados. La obesidad en el otro lado del espectro social es una epidemia en aquellos que han permanecido comiendo hasta más no poder sin ejercitarse y estudiando hasta menos poder. La Miopía será la próxima epidemia por el uso de las pantallas que antes de esta pandemia ya era un problema de salud pública. Y, no es que rechacemos la tecnología, esta será necesaria siempre que su uso no exceda lo justo, y que no afecte negativamente la salud de nuestros niños y la de sus padres.

 

Debemos aprender a manejarnos dentro de esta pandemia de la misma manera que el mundo lo hizo con la pandemia de gripe del año 1918 en la que fallecieron más de 60 millones de personas. La humanidad siguió haciendo una vida productiva, los niños continuaron jugando, asistiendo a sus estudios y visitando a sus abuelos. A pesar de que la gripe siga matando más de 500 mil personas cada año aún después de la aparición de las vacunas.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

lunes, 1 de marzo de 2021

POR QUÉ NO VACUNAR A NI;NOS Y A LA MUJER EMBARAZADA?

 

Antes que las vacunas contra COVID-19 estén disponibles para niños menores de los 16 años es necesario completar los ensayos cínicos, igual pasa con las embarazadas, aunque sabemos que han nacido niños contagiados por el SARS-Cov2, cuestión que aún no está muy clara.

 

Los fabricantes de vacunas reconocidos internacionalmente tienen que regirse por estándares muy estrictos y, como en los estudios clínicos que se hicieron para validar la eficacia de estas vacunas no incluyó a embarazadas ni a personas menores de los 16 años, es por ello que no se puede vacunar todavía a menores de esa edad y a las embarazadas. Sin embargo, los expertos están trabajando al respecto, porque se sabe que el embarazo debilita el sistema inmunológico de la mujer haciéndola susceptible de enfermar, agravarse y morir más fácilmente que la mujer no embarazada. Hasta hace pocos años a la embarazada solo se le inyectaba con el toxoide tetánico para evitar el tétano en ella y en su niño, sin embargo, de manera rutinaria además del tétano ya se le vacuna contra la influenza, la difteria y la tosferina como una manera efectiva de protección.

 

Si bien es cierto que a los niños pequeños la COVID-19 les da más ligero, con pocos síntomas y a veces sin ellos, esta enfermedad se comporta igual de grave y mortal en niños menores y de cualquier edad que al mismo tiempo tienen enfermedades crónicas como, anemia falciforme, fibrosis quística, renales, leucemias, cardiopatías congénitas y muchas otras, y a estos niños también hay que protegerlos. Científicos y expertos están trabajando para que en un futuro cercano niños de todas las edades y las embarazadas puedan vacunarse contra la COVID-19.

 

 La gente común debe saber que las vacunas se autorizan para el uso en los seres humanos después que se agotan procesos y estudios clínicos muy rigurosos. Que la comunidad científica mundial está haciendo estudios para que se pueda autorizar una vacuna segura en una población tan susceptible como las embarazadas y los niños más pequeños, que no fueron parte de los estudios para autorizar las vacunas que ya se están administrando contra la COVID-19. La gente común debe saber, además, que cualquier enfermedad que podamos prevenir con una vacuna, dicha vacuna debería ser administrada, porque hoy más que nunca, estos productos biológicos son más seguros.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.