Este virus es llamado así, porque fue aislado por primera
vez en un pueblo del condado de Greene, estado de Nueva York, llamado Coxsakie
en el año 1948, responsable de la enfermedad boca-mano-pie que vemos en la
consulta pediátrica.
Doctor ¿Y esto ahora qué es? Esto no es de ahora, es una
enfermedad viral que incluye pequeñas ampollas en la boca, lengua, palmas de
las manos y plantas de los pies, aunque también pueden aparecer en las nalgas
del niño. Su pico de aparición más alto está entre 1 y 3 años de edad, es común
en el verano y raras veces puede verse en adultos.
¿Es peligroso? Para la gran mayoría de los niños es una
enfermedad leve, la fiebre y el malestar en su fase inicial pueden ser muy
intensos, para desaparecer gradualmente en una semana e irse, así como entró.
Solo en raras ocasiones el virus produce una enfermedad severa como la
meningitis o una inflamación del corazón o miocarditis. Sin embargo, en la
mujer embarazada o en personas con su sistema inmunológico debilitado podría
comportarse como una enfermedad peligrosa. Y, como se transmite de persona a
persona, el niño infectado no debe asistir a clases por unos 8 a 10 días y la
madre de ese niño si está embarazada debe evitar contagiarse.
El virus se encuentra en fluidos y secreciones nasales,
en la garganta y en las heces de los niños enfermos. Un niño puede contagiar a
otro cuando las manos, alimentos y juguetes contaminados son llevados a la boca
o cuando el personal a cargo de su cuidado es poco calificado, pasando la
enfermedad a través de sus manos, objetos y pañales, en la escuela, el
preescolar o la guardería.
¿Puede repetir? Si, porque la infección por el virus
Coxsakie (son varios tipos) produce una inmunidad específica al virus que en
ese momento produjo la enfermedad. ¿Hay alguna vacuna? No hay vacuna,
precisamente por eso, porque es un virus cambiante con muchas variantes,
tampoco hay tratamiento antiviral para tratarlo.
En fin, es importante que las escuelas, preescolares,
colegios y maternales cuenten con personal capacitado, protocolos de higiene y
prevención no solo para prevenir el virus boca-mano-pie, sino también, otros
virus y bacterias frecuentes en conglomerados de niños. Que exijan la vacunación completa de cada niño
y que exista un ambiente seguro donde el bienestar sea la prioridad, y que una
enfermedad, no convierta la inversión económica de los padres en la educación
de sus hijos en una carga que cada día se haga más pesada.
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.