Recientemente las autoridades de Salud de nuestro país
confirmaron dos casos positivos de viruela Símica o Viruela del Mono en un
cuartel policial de la ciudad de San Cristobal, descartando la transmisión
comunitaria e informando que se trata de la variante más débil de esta
enfermedad. Siete casos están en investigación.
Como pasaba con la viruela humana antes de ser erradicada
por la vacuna, la MPox por su manera de propagación debe vigilarse de manera
permanente. La mujer embarazada que contrae la enfermedad puede transmitirla de
manera vertical al bebé (madre-feto). Una enfermedad viral que se adquiere por
contacto directo por lesiones en la piel, objetos y ropa contaminados, contacto
directo con confluidos corporales, relaciones sexuales y contacto prolongado
con una persona o animal infectado.
Es una zoonosis (enfermedad transmitida de animales a humanos)
que se conoce desde el año 1958, reportada por primera vez en humanos en la República
Democrática del Congo en 1970. Este virus tiene dos descendientes: Clado 1
(Congo Basin Clade) muy virulento y el Clado II (West African Clade) menos
virulento, que debe ser el que se aisló en San Cristobal calificado por las
autoridades como la variante más débil.
En julio 2022, la OMS declaró la MPox enfermedad de
importancia Internacional al registrarse casos en 116 Estados miembros en las 6
regiones que componen la organización y 12 mil personas contagiadas en el 2023,
declaración que luego fue retirada cuando comenzaron a disminuir los casos.
El M.S.P dominicano en agosto 2024 informó que, el último
caso de MPox registrado en la R.D. fue en abril de ese año y que en la semana epidemiológica
No. 33 ya se habían sumado ocho casos más sin que se detectara circulación del
virus en la población, igual que en esta ocasión.
La MPox se caracteriza por: erupción en la piel,
vesículas, pústulas, fiebre, dolor de garganta, dolores musculares, cefalea,
cansancio e inflamación de ganglios. Y debe ser preocupación de Salud Pública y
para las embarazadas en las que provoca abortos, niños prematuros y
natimuertos. Aunque existe una vacuna (Jynneos) solo se recomienda en jóvenes
sexualmente activos, homosexuales e inmunosuprimidos, ya que el riesgo de
exposición al virus es muy bajo en la población general.
Este virus no tiene que ser endémico para aparecer en un
cuartel o en un país como ha pasado aquí y en muchos países de Europa, pero hay
que vigilarlo, porque un solo caso podría ser el indicador del inicio de un
brote epidémico.