Es un virus emergente relativamente nuevo identificado
por primera vez en el año 1995 en Argentina y aislado en humanos en el 2002 en
Chile; que produce el síndrome pulmonar por hantavirus con una alta mortalidad (25%
- 40%) que progresa rápidamente desde una enfermedad febril hasta insuficiencia
respiratoria grave y shock en pocas horas o días. No tiene tratamiento
antiviral ni vacuna autorizada y el médico está limitado a su detección
temprana, a dar soporte vital y cuidados intensivos.
Su sintomatología es muy similar a la de otras
enfermedades tropicales propias de nuestros países: Influenza, infección por
coronavirus, legionela, micoplasma, leptospirosis, malaria y dengue.
Se adquiere por la inhalación de excrementos pulverizados
de roedores como ratones y musarañas (parecidos al ratón con hocico largo) en casas
y locales cerrados y, por contacto directo con materiales contaminados en
vertederos y basureros. Tiene un periodo de incubación bastante largo de 6 a 8
semanas y su diagnóstico es muy difícil por su parecido con otras zoonosis. Entonces,
para identificarlo, el médico deberá tener un alto índice de sospecha y la
historia de viaje a zonas en las que el virus es endémico; y su tratamiento se limita
a dar soporte ventilatorio y del volumen circulatorio del paciente para evitar
el fallo respiratorio y el Shock.
El ANDV además de ser endémico en Argentina y Chile ha
hecho presencia en Brasil, Paraguay, Países Bajos, Reino Unido, Alemania,
Suiza, Francia, España y los Estados Unidos, porque debido a la conectividad, al
turismo aéreo y de cruceros, para los virus y bacterias ya no existen
distancias tan largas que no puedan recorrer en pocas horas o días.
Virus y bacterias,
los conocidos y por conocer, son amenazas invisibles, pero reales, que, debido en
gran medida a la acción irracional del hombre: deforestación, irrespeto al
medio ambiente y a la biodiversidad y la explotación minera que envenena
nuestras aguas y seca nuestros ríos, ha obligado a muchos patógenos a abandonar
a las especies propias de su hábitat para migrar a la especie humana y
enfermarnos.
En fin, es razonable pensar que, el futuro de la humanidad
pronto estará a merced de los virus y bacterias, porque, además, la sociedad
global está dando la espalda a la verdad científica, un obstáculo que nos impedirá
cambiar de rumbo hacia objetivos más justos, sanos y promisorios.
REFERENCIA: Andes Virus – A Clinical Review. Gavin H. Harris and Cols. New England Journal of Medicine. Publicado en Julio 15, 2026. DOI: 1056/NEJMra 2606651. Vol. 395 No. 13
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.