La politización de la medicina y la Salud Pública no es
aconsejable en ningún país, porque los resultados siempre serán malos: incertidumbre
y desconfianza en la población, reticencia de los padres a vacunar a sus hijos y
el resurgimiento de enfermedades infectocontagiosas, una realidad que se vive
en los EE.UU. desde que en ese país se ordenó bajar la cobertura pediátrica de
18 a 11 vacunas, que era lo que se hacía de manera rutinaria, eficaz y
universal, y, tener que estar luchando contra 39 nuevos brotes de sarampión y enfrentamientos
innecesarios con la comunidad científica
y las sociedades médicas especializadas.
“Sigan las directrices de la Academia Americana de
Pediatría, La Academia Americana de Médicos Familiares y las del Colegio
Americano de Obstétras y Ginecólogos, no las órdenes ejecutivas ajenas a la
verdad científica” fueron las palabras del gobernador de Filadelfia Josh
Shapiro quien se trasladó al Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) donde
firmó una orden ejecutiva estatal para proteger el acceso a las vacunas, a los
médicos y a la medicina basada en la evidencia científica y no a decisiones
políticas que a todas luces están perjudicando a la Salud Pública en los EE.UU.
particularmente a los niños. “No quiero que se dejen guiar por personas que
carecen por completo de la cualificación necesaria para dar consejos médicos y
que están restringiendo nuestras libertades aquí en Pensilvania y en todo el
país”.
Es que en Filadelfia hay un brote de sarampión que
amenaza incluso a los niños recién nacidos en las unidades de cuidados
intensivos neonatales del CHOP, el hospital pediátrico más prestigioso en la
prestación de servicios asistenciales e investigación médica pediátrica de los
EE.UU. “Estamos trabajando para administrar tratamiento preventivo con
anticuerpos a todos los bebés de nuestras Unidades de Cuidados Intensivos para
protegerlos contra el sarampión”(informó WHYY) la principal organización de
medios públicos y periodismo independiente, riguroso y basado en los hechos de
la ciudad de Filadelfia.
Los CDC han confirmado más de 3,000 casos de sarampión en
lo que va de año en
los EE.UU. convirtiéndose en el peor brote registrado en ese país desde 1991 y,
el 96 % de los casos corresponden a personas no vacunadas o cuyo esquema de
vacunación no estaba completo.
Lamentablemente,
las personas y las instituciones públicas cambian por la presión política para
hacerlo mal. No así para los virus y las bacterias, que tienen sus reglas y cuando
cambian o mutan es para hacerlo mejor: sobrevivir, replicarse y muchas veces
hacerse más patogénicos.
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.