Contrario a lo que se pudiera creer, no es recomendable
que se hagan transfusiones de sangre de un donante directo a otro (padre-hijo,
hermano-hermano, hijo-padre).
La Administración
de drogas y Alimentos de los EE.UU. (FDA) y la Cruz Roja, desaconsejan las
transfusiones de sangre entre familiares directos a menos que exista una
indicación médica estricta. Porque la sangre del donante voluntario bien
analizada, adecuadamente tratada y refrigerada es igual de segura sin que tenga
los riesgos de la transfusión del donante directo.
. LA ENFERMEDAD DE
INJERTO CONTRA HUESPED TRANSFUSIONAL
Ocurre cuando los glóbulos blancos del donante que
comparten similitudes genéticas con el paciente que recibe la sangre reconocen
al cuerpo receptor como a un extraño y lo atacan, una reacción que suele ser
mortal. Si la sangre del donante directo tiene que transfundirse, antes, deberá
ser sometida a un proceso de radiación Gamma o de Rayos X de alta energía.
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¿Puede la mujer donar sangre? Si, si goza de
buena salud y tiene buen nivel de su hemoglobina.
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Estoy flaco, ¿Cuánto debo pesar para ser
donante? Varía de un país a otro, en la R. D. la mujer debe pesar al menos 110
libras y el hombre 120.
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¿Qué me darán a cambio si dono mi sangre?
Dependerá del país y dónde estés donando, pero en la mayoría de los casos es
una acción que no debería esperar recompensa.
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¿Puedo donar sangre después de una cirugía? Si,
si es una cirugía menor. Si es una cirugía mayor, y, en todo caso, deberá
esperarse un tiempo que será acordado con el cirujano.
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¿Estoy menstruando, puedo donar? Si, si es una
mujer en buen estado de salud con sangrados menstruales regulares y su
hemoglobina se encuentra en los 13 gramos o más.
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Estoy embarazada y en buena salud ¿puedo donar?
La mujer embarazada nunca debería donar su sangre.
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¿Existe algún sustituto de la sangre? Hoy no
existe ningún sustituto de la sangre humana, aunque sí hay productos en
investigación que podrían sustituirla para usos muy limitados.
La donación de sangre es una cultura de compasión y
solidaridad que debemos aprender en un país que, como el nuestro, vive en el
desorden, cargado de accidentes en calles y carreteras, inseguridad,
emergencias de vida y muerte y, “líderes” a los que es más cómodo tratar las
consecuencias que corregir las causas de los males que nos aquejan.
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.