martes, 27 de octubre de 2026

CRECE LA DESCONFIANZA EN LA MEDICINA Y EN LOS MÉDICOS

 

“A principio de este año, mientras intentábamos salvar la vida de su madre, una de sus hijas nos dijo a mi equipo y a mí: “No confiamos en ustedes”. No yo, sino nosotras. Las palabras tenían el peso de algo decidido antes de su llegada, era una conclusión aprendida en algún lugar al que no podíamos acceder. Y este tipo de momentos se están convirtiendo en algo habitual en los hospitales de los EE.UU. como sugieren las encuestas sobre la confianza pública en la medicina”.

 

En un estudio del año 2025 de más de 5 millones de nacimientos, investigadores del Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) encontraron que la proporción de recién nacidos que no recibieron la profilaxis con vitamina K, que no es una vacuna, sino una inyección de una vitamina para evitar la enfermedad hemorrágica del recién nacido que los pediatras venimos usando con éxito desde 1961. Las hemorragias de los recién nacidos cuyos padres se opusieron a que se les inyectara la vitamina K aumentaron de 2,9% a 5,2% entre 2017 y el 2024.

 

Los datos preliminares sugieren que los padres que rechazan la vitamina K para sus hijos tienen una alta probabilidad de rechazar también la vacunación contra la hepatitis B y otras vacunas, también la profilaxis contra las infecciones oculares que desde hace décadas los pediatras evitamos administrando gotas con antibióticos en los ojos del recién nacido muy propenso a infectarse en el canal del parto cuando la madre está en esa labor. Lo mismo está pasando en los EE. UU. con la aparición reciente de más de 40 brotes de sarampión en su población, porque han dejado de vacunar a sus niños de una enfermedad que ese país declaró extinguida en el año 2000.

 

La confianza que se ha estado perdiendo en los médicos y la medicina no se recuperará en un solo ciclo político ni en una sola generación, tomará mucho tiempo y los que pagarán las consecuencias no son quienes han deteriorado esa confianza, sino, los familiares de los fallecidos y los que están postrados en una cama.

 

Y es que, la verdadera amenaza aparece cuando la desconfianza busca sustituir a la evidencia, y los intereses económicos se imponen al bienestar del paciente. Cuando la política pretende convertir al médico y a la medicina en instrumentos de confrontación.

 

Referencia: R.B. Shpiner MD, octubre 17, 2026. DOI: 10.1056/NEJMp2604584.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

viernes, 23 de octubre de 2026

LA ASIGNATURA OLVIDADA EN LA FORMACIÓN MÉDICA

 

Las matemáticas han sido la asignatura olvidada en la formación de nuestros médicos, y entender que son exclusivas de arquitectos, economistas o ingenieros es limitar su verdadero alcance. He sido un profesional exitoso sin tener que lidiar con esos números aburridos que para nada me han servido en la vida, son palabras que jamás deberíamos decir a nuestros hijos.

 

El lenguaje cotidiano del ser humano se expresa en una gran variedad de elementos numéricos y matemáticos: los segundos, minutos, horas, días, semanas, meses y años, el peso de las cosas en onzas, libras, kilos o gramos, son cifras matemáticas. El niño antes de aprender a hablar cuando separa, agrupa y ordena sus juguetes está usando las matemáticas de una manera instintiva y elemental que los padres estamos en la obligación de incentivar. “Hablar a nuestros niños de números y matemáticas en la casa es una medida de grandes beneficios que les será de gran ayuda cuando tengan que enfrentar sus estudios en la escuela y en la universidad” (Annie Murphy Paul, autora y columnista del New York Times y Forbes.Com).

 

El estudiante de medicina y el médico necesitan las matemáticas, cuando tienen que interpretar las pruebas de laboratorio, calcular dosis y conocer la concentración de los fármacos y programar la bomba de infusión para pasar los líquidos y electrolitos que un niño prematuro necesita, algo que si no se hace bien puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. También, tiene que entender, saber interpretar y analizar las estadísticas de las publicaciones, ensayos e investigaciones.

 

El médico, para saber si una política de salud ha funcionado cuando nos informan que una enfermedad disminuyó drásticamente en un tiempo determinado, si desconoce los números y   los factores que intervinieron para ese hecho y no tiene un razonamiento crítico, no podrá sacar conclusiones reales ni determinar si la enfermedad disminuyó por los efectos de la política de salud empleada o era lo que debía esperarse por el comportamiento mismo de la enfermedad (razonamiento crítico estadístico).

 

En fin, desde la casa y la escuela hay que incentivar el pensamiento crítico y matemático de los niños, porque lo van a necesitar. Que las universidades eduquen para que sus médicos puedan desarrollar sus propias competencias, y que en los tiempos de la I.A., esta, no decida por ellos. Porque ya hay evidencias científicas que indican, que el profesional que deja de razonar para que la tecnología lo haga por él se está haciendo menos competente.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.    

 

 

 

 

domingo, 18 de octubre de 2026

ALERGIA INFANTIL AL HUEVO Y AL MANÍ INGERIDOS EN EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA

 

La evidencia médica ha demostrado que en los niños nacidos de padres alérgicos al huevo y al maní, la introducción de estos alimentos en los primeros meses de vida del bebé, las reacciones alérgicas alimentarias severas a esos productos en sus hijos son menos frecuentes y con tendencia a desaparecer, diferente a cuando el maní, el huevo y otros alimentos son introducidos mucho más tarde en la alimentación del lactante para supuestamente evitar dichas reacciones.

 

 ¿Y si nos adelantamos y damos a la embarazada y a la madre que está amamantando una dieta rica en huevos y cacahuetes? 

 

Un ensayo multicéntrico aleatorio en mujeres embarazadas cuyos hijos por nacer tenían al menos dos familiares biológicos con diagnóstico de enfermedad alérgica fueron elegidos para dicho estudio. A un grupo de embarazadas se les dio una dieta rica en huevos y cacahuetes que incluía al menos 6 huevos y 60 manís por semana (grupo de alto consumo) y a otro grupo una dieta estandar control que incluía no más de 3 huevos y 30 cacahuetes por semana desde antes de la semana 23 de gestación hasta los 4 meses posnatales.

 

De un total de 1, 070 participantes del grupo de alto consumo y 1, 067 del grupo control y dieta estandar, no se observó diferencias significativas en el porcentaje de lactantes con alergia al huevo o al cacahuete mediada por la Inmuno Globulina E (IgE) siendo las medidas de seguridad las mismas para ambos grupos. Concluyendo que, la ingesta de grandes cantidades de huevo y cacahuete durante el embarazo y la lactancia no resultó en un riesgo significativamente menor de desarrollar alergias alimentarias en los lactantes al llegar a su primer año de edad, en comparación con la ingesta de pequeñas cantidades de estos alimentos (Consejo Nacional de Investigación Médica de Australia y Nueva Zelanda. Registro del ensayo clínico No. ACTRN12618000937213).

 

En conclusión: la introducción del maní y el huevo en la dieta de la embarazada y la madre que está lactando, no modifica en nada la intensidad ni disminuyen las alergias a estos alimentos que sí vemos disminuir en frecuencia e intensidad hasta desaparecer, cuando son introducidos en la alimentación del lactante en sus primeros 4 meses de vida.

 

REFERENCIA: Trial of Maternal Diet Rich in Eggs and Peanuts to Reduce Infant Allergy. New England Journal of Medicine. September 16, 2026.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

  

jueves, 15 de octubre de 2026

EL VIRUS DE LOS ANDES ( ANDV ) Y EL FUTURO DE LA HUMANIDAD

 

Es un virus emergente relativamente nuevo identificado por primera vez en el año 1995 en Argentina y aislado en humanos en el 2002 en Chile; que produce el síndrome pulmonar por hantavirus con una alta mortalidad (25% - 40%) que progresa rápidamente desde una enfermedad febril hasta insuficiencia respiratoria grave y shock en pocas horas o días. No tiene tratamiento antiviral ni vacuna autorizada y el médico está limitado a su detección temprana, a dar soporte vital y cuidados intensivos.

 

Su sintomatología es muy similar a la de otras enfermedades tropicales propias de nuestros países: Influenza, infección por coronavirus, legionela, micoplasma, leptospirosis, malaria y dengue.

 

Se adquiere por la inhalación de excrementos pulverizados de roedores como ratones y musarañas (parecidos al ratón con hocico largo) en casas y locales cerrados y, por contacto directo con materiales contaminados en vertederos y basureros. Tiene un periodo de incubación bastante largo de 6 a 8 semanas y su diagnóstico es muy difícil por su parecido con otras zoonosis. Entonces, para identificarlo, el médico deberá tener un alto índice de sospecha y la historia de viaje a zonas en las que el virus es endémico; y su tratamiento se limita a dar soporte ventilatorio y del volumen circulatorio del paciente para evitar el fallo respiratorio y el Shock.

 

El ANDV además de ser endémico en Argentina y Chile ha hecho presencia en Brasil, Paraguay, Países Bajos, Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia, España y los Estados Unidos, porque debido a la conectividad, al turismo aéreo y de cruceros, para los virus y bacterias ya no existen distancias tan largas que no puedan recorrer en pocas horas o días.

 

 Virus y bacterias, los conocidos y por conocer, son amenazas invisibles, pero reales, que, debido en gran medida a la acción irracional del hombre: deforestación, irrespeto al medio ambiente y a la biodiversidad y la explotación minera que envenena nuestras aguas y seca nuestros ríos, ha obligado a muchos patógenos a abandonar a las especies propias de su hábitat para migrar a la especie humana y enfermarnos.

 

En fin, es razonable pensar que, el futuro de la humanidad pronto estará a merced de los virus y bacterias, porque, además, la sociedad global está dando la espalda a la verdad científica, un obstáculo que nos impedirá cambiar de rumbo hacia objetivos más justos, sanos y promisorios.

 

REFERENCIA: Andes Virus – A Clinical Review. Gavin H. Harris and Cols. New England Journal of Medicine. Publicado en Julio 15, 2026. DOI: 1056/NEJMra 2606651. Vol. 395 No. 13 

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.   

 

 

 

viernes, 2 de octubre de 2026

ENTEROVIRUS COXSAKIE: RESPONSABLE DE LA ENFERMEDAD BOCA-MANO-PIE

 

Este virus es llamado así, porque fue aislado por primera vez en un pueblo del condado de Greene, estado de Nueva York, llamado Coxsakie en el año 1948, responsable de la enfermedad boca-mano-pie que vemos en la consulta pediátrica.

 

Doctor ¿Y esto ahora qué es? Esto no es de ahora, es una enfermedad viral que incluye pequeñas ampollas en la boca, lengua, palmas de las manos y plantas de los pies, aunque también pueden aparecer en las nalgas del niño. Su pico de aparición más alto está entre 1 y 3 años de edad, es común en el verano y raras veces puede verse en adultos.

 

¿Es peligroso? Para la gran mayoría de los niños es una enfermedad leve, la fiebre y el malestar en su fase inicial pueden ser muy intensos, para desaparecer gradualmente en una semana e irse, así como entró. Solo en raras ocasiones el virus produce una enfermedad severa como la meningitis o una inflamación del corazón o miocarditis. Sin embargo, en la mujer embarazada o en personas con su sistema inmunológico debilitado podría comportarse como una enfermedad peligrosa. Y, como se transmite de persona a persona, el niño infectado no debe asistir a clases por unos 8 a 10 días y la madre de ese niño si está embarazada debe evitar contagiarse.

 

El virus se encuentra en fluidos y secreciones nasales, en la garganta y en las heces de los niños enfermos. Un niño puede contagiar a otro cuando las manos, alimentos y juguetes contaminados son llevados a la boca o cuando el personal a cargo de su cuidado es poco calificado, pasando la enfermedad a través de sus manos, objetos y pañales, en la escuela, el preescolar o la guardería.

 

¿Puede repetir? Si, porque la infección por el virus Coxsakie (son varios tipos) produce una inmunidad específica al virus que en ese momento produjo la enfermedad. ¿Hay alguna vacuna? No hay vacuna, precisamente por eso, porque es un virus cambiante con muchas variantes, tampoco hay tratamiento antiviral para tratarlo.

 

En fin, es importante que las escuelas, preescolares, colegios y maternales cuenten con personal capacitado, protocolos de higiene y prevención no solo para prevenir el virus boca-mano-pie, sino también, otros virus y bacterias frecuentes en conglomerados de niños.  Que exijan la vacunación completa de cada niño y que exista un ambiente seguro donde el bienestar sea la prioridad, y que una enfermedad, no convierta la inversión económica de los padres en la educación de sus hijos en una carga que cada día se haga más pesada.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

martes, 22 de septiembre de 2026

LA MEDICINA NO SE DEBE POLITIZAR

 

La politización de la medicina y la Salud Pública no es aconsejable en ningún país, porque los resultados siempre serán malos: incertidumbre y desconfianza en la población, reticencia de los padres a vacunar a sus hijos y el resurgimiento de enfermedades infectocontagiosas, una realidad que se vive en los EE.UU. desde que en ese país se ordenó bajar la cobertura pediátrica de 18 a 11 vacunas, que era lo que se hacía de manera rutinaria, eficaz y universal, y, tener que estar luchando contra 39 nuevos brotes de sarampión y enfrentamientos innecesarios con  la comunidad científica y las sociedades médicas especializadas.

 

“Sigan las directrices de la Academia Americana de Pediatría, La Academia Americana de Médicos Familiares y las del Colegio Americano de Obstétras y Ginecólogos, no las órdenes ejecutivas ajenas a la verdad científica” fueron las palabras del gobernador de Filadelfia Josh Shapiro quien se trasladó al Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) donde firmó una orden ejecutiva estatal para proteger el acceso a las vacunas, a los médicos y a la medicina basada en la evidencia científica y no a decisiones políticas que a todas luces están perjudicando a la Salud Pública en los EE.UU. particularmente a los niños. “No quiero que se dejen guiar por personas que carecen por completo de la cualificación necesaria para dar consejos médicos y que están restringiendo nuestras libertades aquí en Pensilvania y en todo el país”.

 

Es que en Filadelfia hay un brote de sarampión que amenaza incluso a los niños recién nacidos en las unidades de cuidados intensivos neonatales del CHOP, el hospital pediátrico más prestigioso en la prestación de servicios asistenciales e investigación médica pediátrica de los EE.UU. “Estamos trabajando para administrar tratamiento preventivo con anticuerpos a todos los bebés de nuestras Unidades de Cuidados Intensivos para protegerlos contra el sarampión”(informó WHYY) la principal organización de medios públicos y periodismo independiente, riguroso y basado en los hechos de la ciudad de Filadelfia.

 

Los CDC han confirmado más de 3,000 casos de sarampión en lo que va de año en los EE.UU. convirtiéndose en el peor brote registrado en ese país desde 1991 y, el 96 % de los casos corresponden a personas no vacunadas o cuyo esquema de vacunación no estaba completo.

 

 Lamentablemente, las personas y las instituciones públicas cambian por la presión política para hacerlo mal. No así para los virus y las bacterias, que tienen sus reglas y cuando cambian o mutan es para hacerlo mejor: sobrevivir, replicarse y muchas veces hacerse más patogénicos.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

domingo, 20 de septiembre de 2026

EDUCACIÓN Y SALUD: INDICADORES PROGRESO Y DESARROLLO

 

Nuestros niños recién nacidos y nuestras madres recién paridas, enferman, se complican y mueren de lo mismo de hace 6 décadas. Y, aunque es cierto que el país ha avanzado bastante en la medicina moderna, esta, es un privilegio reservado a una pequeña proporción de nuestra población.

 

He leído un artículo publicado en el periódico digital Acento (3/sept./2026) escrito por un profesional que es demógrafo y estadístico, el Dr. Julio César Mejía Santana, con datos y cifras que incluso los médicos no manejamos tan bien como él, que invito a leerlo in extenso y que tomé como referente para este escrito que, no necesariamente son sus propias opiniones.  

 

-          Nuestros niños recién nacidos en su periodo neonatal inmediato (los primeros 7 días) y más adelante, se siguen enfermando y muriendo de lo mismo: por distrés respiratorio, prematuridad, retraso del crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer y por infecciones intrahospitalarias cuyos diagnósticos muchas veces no se sustentan en evidencias científicas.

-          Por la ignorancia de la mayoría de las mujeres que asisten a nuestros hospitales sin chequeos o muy pocas evaluaciones de su embarazo previas al parto.

-          Por hospitales sin las garantías de agua potable o electricidad permanentes y la politización de la medicina y el personal médico.

 

 

Nuestras mujeres se complican y mueren durante el embarazo y el parto por enfermedades y situaciones, las mismas de hace años, muchas de ellas prevenibles.

-          Hemorragias postparto

-          Infecciones

-          Trastornos hipertensivos

-          Enfermedades pre existentes agravadas por la gestación

-          Anemia y mala nutrición previas

-          Nivel educacional inexistente o muy bajo

-          Demasiadas desigualdades socio-económicas: matrimonios tempranos, embarazo en adolescentes, analfabetismo al menos funcional y la pobreza extrema que, aunque ha disminuido sigue siendo muy alta.

 

Lo dicho es para que la población entienda que, el progreso y el desarrollo de los pueblos va mucho más allá de un vehículo del año o plazas comerciales de lujo, que no está mal, si al mismo tiempo contáramos con una sociedad en la que la mayoría de su gente ha podido acceder a una educación y salud pública de calidad. Porque un país en el que tantas personas siguen en la ignorancia y enfermas nunca podrá alcanzar el desarrollo.

 

REFERENCIA: La paradoja Dominicana de la Mortalidad Neonatal (4). Dr. Julio César Mejía Santana, periódico digital Acento, septiembre 3, 2026.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.