A un residente de primer año de medicina le pidieron que
explicara las causas del aumento de la creatinina en un paciente. El residente
hace una pausa y responde… No lo Sé.
El equipo revisa los factores de riesgo y los
medicamentos que está tomando el paciente y opta por pedir una consulta al
departamento de nefrología. El mismo caso se le presenta a un sistema de I.A.
que recopila una diversidad de artículos relevantes, y, a pesar de las
evidencias contradictorias que encuentra, ofrece una respuesta segura sin
señalar ningún cuestionamiento ante las repercusiones de los estudios a los que
tendrá que someterse el paciente en cuestión. Atención a universidades y
médicos en formación.
Ante tal situación, normalmente se espera que, los
médicos revelen sus conocimientos y limitaciones. Por eso existen especialistas
que cuando es necesario se consultan entre sí, se hacen rondas, foros y
entregas de guardia, se discuten los casos con los médicos de más experiencia
junto a los más jóvenes.
En un análisis de Grandes Modelos de Lenguaje (LLM) a los
que se les presentó 300 casos clínicos diseñados por médicos que les introdujeron
a cada caso un síntoma inventado, los LLM aceptaron y ampliaron las falsedades
entre el 50% y el 82% de los casos. Sin que los modelos de I.A. pudieran
responder “NO LO SÉ”.
El acto de decir “No lo Sé” adopta diferentes formas en
diferentes ámbitos, pero cumple una función común: evitar conclusiones
prematuras y permitir el cambio de un estilo del pensamiento intuitivo al
pensamiento crítico, lo que sí hizo el residente novicio de primer año.
Recientemente el Sr Bill Gate dijo que, a la I.A. como la
conocemos hoy, le queda poco tiempo, que muy pronto será reemplazada por una
nueva I.A. Metacognitiva capaz de aprender y razonar de manera similar a los
seres humanos.
Es una buena noticia, porque una I. A. de última
generación podría servir más y mejor a la sociedad global actual, aunque nunca podrá
sustituir a la persona ni al hombre o mujer médico que, con su pensamiento
crítico y los dones que le han sido dados: espiritualidad, amor, empatía,
solidaridad y compasión, atributos que, no podrá exhibir ninguna plataforma de Inteligencia
artificial por muy sofisticada que esta haya sido concebida. Porque esta, no es
competencia de un invento de hombre alguno.
REFERENCIA:
¿Can A.I. say “I Don’t Know”? DOI: 10.1056/NEJMp2517624 VOL. 394 No. 19. May 9,
2026.
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.