viernes, 17 de mayo de 2024

CALOR, HUMEDAD, LLUVIAS E INSALUBRIDAD

 

 En estos momentos, en nuestro país están dadas todas las condiciones para que surjan o reaparezcan contagios y enfermedades que pueden afectar la salud de nuestros niños, jóvenes y envejecientes. Por lo tanto, ahora más que nunca, todos, debemos estar alertas para que, en lo posible, podamos minimizar los efectos de unas amenazas que están ahí y que son reales.

 

¿Cuáles son algunas de esas amenazas? Brotes de enfermedades transmitidas de los animales a las personas y virus y bacterias de persona a persona.

 

¿Qué debemos hacer?

 

. Uso racional y adecuado almacenamiento de la poca agua que llega a nuestros hogares.

. Reforzar desde el Ministerio de Salud el sistema de vigilancia epidemiológica.

. Médicos, personal paramédico y administrativo en clínicas y hospitales, cuidar nuestras instalaciones y hacer uso racional de los recursos.

. En la consulta médica sacar unos minutos para educar a los pacientes.

. Lavar las manos frecuentemente.

. Eliminar los basureros y criaderos de insectos.

. Educar desde la escuela, el hogar y universidades.

. Completar el programa de vacunas en niños y adultos.

. Promover la lactancia natural en nuestras madres.

 

¿Cuáles enfermedades nos acechan en capacidad de volverse epidémicas?

 

. Dengue y otras arbovirosis

. Malaria o Paludismo

.  Amebiasis/parasitosis

. Cólera por razones obvias

. Y la Leptospirosis entre otras

 

La leptospirosis es una zoonosis (enfermedad transmitida de animales a las personas) que es potencialmente epidémica. Es una contaminación de las aguas por la Leptospira, una bacteria que, perros, ratones y otros animales infectados excretan por su orina a las aguas que tomamos y en las que nos bañamos, y que, se incrementa después de grandes aguaceros. Que se manifiesta con fiebre, tos, cefalea, dolores musculares, náuseas, vómitos, diarrea y escalofríos; y que al igual a otras enfermedades mencionadas debemos prevenir, porque pueden ser mortales.

 

Los efectos del cambio climático: olas de calor, frío, sequías, tormentas e inundaciones que, junto a las grandes migraciones y desigualdades sociales y económicas y la falta de oportunidades en nuestra población, que ha sido y es, víctima de ofertas que en vez de promover su superación están profundizando su ignorancia y pobreza. Son situaciones que estamos obligados a denunciar y atender si queremos avanzar hacia un verdadero desarrollo personal y colectivo. Porque no conozco ningún país que haya alcanzado su desarrollo con ciudadanos mayoritariamente ignorantes y enfermos.

Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

jueves, 9 de mayo de 2024

EL NIÑO AUTISTA NO ES RESPONSABLE DE SU CONDICIÓN

 

El niño autista no es responsable de su condición, tampoco lo son sus padres. Por lo tanto, no hay que buscar culpables en este padecimiento que abarca un espectro tan amplio que va desde niños y jóvenes con los que se puede establecer vínculos interpersonales, sociales y laborales y otros con los que es casi imposible relacionarse. Una condición en la que la genética ocupa un sitial de primer orden, y, en la que pudieran intervenir factores epigenéticos y que los investigadores aún no tienen consenso y evidencias médicas definitivas.  

 

El 2 de abril se celebra el día mundial del autismo para crear conciencia sobre esta condición que afecta a tantos niños. Para entenderlo mejor y ser más inclusivos. Para que esa carga que pesa sobre tantas familias, les sea más liviana. Para que los profesionales de la salud puedan diagnosticarlo lo más temprano posible, algo sumamente importante para un mejor tratamiento y pronóstico de vida. Para que el sistema educativo sea más personalizado. No solo para desarrollar las potencialidades de estos niños muchas veces discriminados, sino también, para hacer más óptimo el aprendizaje y la enseñanza de todos. Un sistema educativo incluyente, capaz de enseñar a aprender de maneras distintas. Porque nos están enseñando a todos a aprender de la misma manera y no estamos diseñados para aprender así, ni siquiera los niños y personas a las que de manera arbitraria que por estadísticas se ha convenido en llamar “NORMALES”.  

 

En el espectro autista hay 4 veces más niños varones que niñas. Tener un niño autista aumenta el riesgo de tener otro. Y es una condición que no hace distinción de sexo, raza o estatus social. Desde el punto de vista clínico la mayoría de estos niños empiezan a dar signos de su condición a partir de los 2 o 3 años de edad, y recuerden que dijimos que el diagnostico bien temprano, ofrece mejores oportunidades en el pronóstico y vida futura de estos niños. Si la madre nota que su niño(a) pequeño no establece buen contacto visual con ella, si es indiferente a sus órdenes, si no incluye nuevas palabras en su vocabulario o si las que había aprendido las está olvidando, eso es motivo suficiente para acudir al pediatra y explicarle su inquietud; y si este no le da importancia, buscar otra opinión hasta dejar esclarecido el caso.

 

Porque es una responsabilidad del Estado y de los padres, dar la oportunidad a todos los niños de ser personas felices y útiles a su sociedad. A la que llegaron por decisión ajena. 

Marcos Díaz Guillén

Pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 5 de mayo de 2024

LEY DE TAMIZAJE NEONATAL: un avance

 

Por fin llegó la buena noticia de que en el congreso de la república se aprobó la ley de tamizaje neonatal, una necesidad que venía planteando desde hace muchos años la Sociedad Dominicana de Pediatría y que no había manera de que se aprobara. La ley, es una herramienta de prevención y tratamiento de enfermedades congénitas que diagnosticadas y tratadas oportunamente beneficia a nuestros niños.

 

Hay que destacar el apoyo de los doctores Lía Díaz y Bautista Rojas Gómez, senadores por la provincia de Azua y Hermanas Mirabal respectivamente (ambos pediatras) y el senador por San José de Ocoa José Antonio Castillo, personas claves para que hoy dispongamos de esta Ley. Y que, deberán seguir siendo activistas para que se logre pasar la ley de vacunas que también espera por su aprobación.  

 

El tamizaje neonatal es una prueba que, tomando unas gotas de sangre del talón del bebé recién nacido podemos diagnosticar enfermedades congénitas y hereditarias (más de 40) conocidas como “errores innatos del metabolismo “. Muchas de ellas no dan síntomas en los primeros días, semanas, meses y hasta años, pero que están ahí, produciendo el daño que luego se va a manifestar por retraso cognitivo, intelectual, mental y físico. Y que, conociéndolas desde muy temprano, podemos evitar esos daños que pueden corregirse administrando la proteína que el organismo del niño no produce, con fármacos o eliminando algunos componentes de la alimentación.

 

En principio, nuestra ley va a diagnosticar las enfermedades congénitas más frecuentes, lo que no deja de ser un avance y son estas: 1) Hipotiroidismo congénito 2) Fenilcetonuria 3) Galactosemia 4) Fibrosis quística 5) Hiperplasia suprarrenal congénita 6) Deficiencia de biotinidasa 7) Hemoglobinopatías y 8) Deficiencia de glucosa 6 fosfato deshidrogenasa.

 

Es oportuno señalar que, los médicos, directores y jefes de servicios del hospital infantil Robert Reid Cabral desde hace muchos años fueron los primeros en interesarse en que estas pruebas se realizaran en el país sin ninguna respuesta del Estado dominicano que debe velar por la salud de nuestros niños; y que el Laboratorio de Amadita Pitaluga de González fue de los primeros en anunciar la realización de estas pruebas a nivel privado en el país.

 

Es probable, que ahora necesitemos de un reglamento para aplicar esta ley. Que no sea esta necesidad una excusa y tengamos que esperar años para su aplicación, cuando todos sabemos que, no hay reglamento que esté por encima de una ley promulgada sin que caigamos en la ilegalidad propia de países en los que el derecho a la salud, en los hechos, solo interesa a muy pocos.

Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

miércoles, 27 de marzo de 2024

LA COMPASIÓN EN EL EJERCICIO DE LA MEDICINA

 

Estos días de asueto, es tiempo oportuno para reflexionar sobre un tema que debe ser parte importante del ejercicio de la medicina (La Compasión), sin importar a quién ni dónde estemos ofreciendo nuestros servicios.

 

“La compasión es un sentimiento que se manifiesta desde el contacto y la comprensión del sufrimiento del otro. Más intensa que la empatía, la compasión es, la percepción y la compenetración en el sufrimiento del otro, y el deseo y la acción de aliviar, reducir o eliminar por completo tal situación dolorosa” (Wikipedia). Es un sentimiento de pena, de ternura y solidaridad ante el mal ajeno, en la enfermedad y en cualquier otro momento de angustia. Porque somos materia y espíritu. Y este último maneja a la otra.

 

En una reconocida revista de divulgación médico-científica hace unos días leí el caso de una señora de 43 años que consultaba con su médico por serios trastornos del sueño. En su conversación ella refiere que es una devota bautista a lo que el médico le pregunta: ¿ha tratado su caso con su pastor? Le respondió que no. Entonces, le voy a recomendar ver al capellán de nuestro hospital, y ella estuvo de acuerdo. Un tiempo después, la paciente le refería que estaba durmiendo excelentemente bien, sin necesidad de drogas o consultas psiquiátricas. Probablemente, el capellán que acompañó a esa mujer, le aportó algo que los médicos no le supieron ofrecer: Tiempo y compasión. Porque sin compasión, sin oír y sin ponernos en lugar del otro, el ejercicio de la medicina corre el riesgo de convertirse en el trabajo del mecánico que sabe apretar muy bien un tornillo.

 

“En el cuidado compasivo influyen los cinco sentidos del profesional: La escucha, la mirada, el tacto, el modo de acercarse y el hablar. Evitando palabras huecas y estereotipadas o clichés de consuelo sin sentido, que es lo contrario a la compasión y que la persona lo percibe de inmediato”. 

 

En estos días de asueto en los que, celebramos la vida, muerte y resurrección del verdadero sanador de enfermos, y por siempre, tratemos de ser compadecidos en el ejercicio diario de nuestra profesión. Que no tengamos que enfermarnos y convertirnos en pacientes para entenderlo. Como me expresara un querido amigo y colega al lamentarse diciendo: ¡Cuánto tiempo he perdido! ¿Por qué no me puse antes en su lugar?

 

REFERENCIAS: 1) Carlos Centeno Cortés. Compasión: Corazón del ejercicio de la medicina. Universidad de Navarra. An Real Acad Cir Vall 2017;54: 289-294. 2)  Daniel P. Sulmasy, M.D., PhD. Physicians, Spirituality, and Compassionate Patient Care. New England Journal of Medicine. March 21, 2024.

Marcos Díaz Guillén

pediatra

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

viernes, 22 de marzo de 2024

CUIDADOS DEL OJO Y LA VISIÓN DEL NIÑO

 

Así como cuidamos una cámara fotográfica de calidad, con más celos debemos cuidar la cámara más perfecta y sofisticada que son los ojos de nuestros niños. Es por ello que, los pediatras en los primeros meses y primeros años de vida de nuestros pacientes, les pedimos una evaluación por un oftalmólogo pediátrico, para que examine su fondo de ojo y nos diga que la estructura ocular del niño está bien. Si no lo hacemos, se puede dar el caso, como de hecho se ha dado, que más adelante, nos puedan traer a un niño que del colegio han informado que se distrae y que no aprende adecuadamente, que necesita de un psicólogo, para descubrir que lo que tiene es un ojo vago no detectado a tiempo.

 

El ojo humano tiene una capa externa, la córnea, una lente interna o cristalino, la pupila que es un diafragma que se cierra y abre ante la luz o la oscuridad y que está regulado por el iris. La luz penetra a través de la córnea, atraviesa el cristalino hasta llegar a la retina que es muy sensible a la luz la que transforma en señales eléctricas que, a través del nervio óptico llegan a nuestro cerebro. Esta pequeña cámara perfecta y sofisticada de nuestra visión que es el ojo, lo tocamos con las manos sucias y a nuestros niños, les colocamos cualquier tipo de gotas pretendiendo curar lo que desconocemos, perdiendo un tiempo que puede poner en riesgo al ojo mismo y la salud del niño.

 

Todo lo dicho es para relatarles el caso que tuvimos de un niño de seis años de edad al que se le irritó un ojo con inflamación de parpados. La madre comenzó a ponerle unas gotas y a darle jarabe anti inflamatorio conjuntamente con un antialérgico. Al tercer o cuarto día, al ver que el niño no mejoraba y empezaba a tener dolor y algo de fiebre, lo lleva a nuestra consulta. De inmediato llamamos al oftalmólogo infantil, pedimos tomografía de cráneo y otras pruebas para llegar al diagnostico de sinusitis de los senos etmoidales(etmoiditis) y celulitis peri-orbitaria, una complicación grave que pudo haber terminado en meningitis y que necesitó siete días de internamiento y 14 días de antibióticos a altas dosis.

 

Padres: no se sorprendan cuando le pidamos a su hijo consultas oftalmológicas, aunque esté sano, lo enviemos al odontopediatra con sus dientes de leche o le pidamos una evaluación cardiovascular a muy temprana edad. Eso se llama prevención. Y por favor, no inventen con los ojos de sus hijos.

Marcos Díaz Guillén

pediatra

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

domingo, 17 de marzo de 2024

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO: CUÁNTAS DOSIS DE VACUNA SON NECESARIAS?

 

El 99% del cáncer cérvico-uterino está relacionado con el virus del papiloma humano (VPH).  Este virus no solo produce cáncer en esta parte de la anatomía femenina, sino también, en la vulva, en la garganta, amígdalas, el pene, ano y prepucio. Como es un virus de transmisión sexual que también afecta al hombre, ambos deben vacunarse.

 

Para los que todavía tienen dudas respecto de esta y otras vacunas. Australia, un país que desde que apareció la vacuna contra el VPH inició un programa de vacunación masivo en todas sus escuelas, podría ser declarada en cualquier momento, como el primer país libre de cáncer del cuello del útero en sus mujeres.

 

“La vacunación puede prevenir la infección y las lesiones precancerosas del cuello uterino. En la actualidad, 47 países y territorios de la región de las Américas han introducido la vacuna contra el VPH en su calendario de vacunación, el 92% del total de países de la región

(Washington D.C. 1 de septiembre, 2023, OPS). Esta organización regional de salud de la OMS recientemente ha recomendado en base a sus evidencias médicas, aplicar una sola dosis de la vacuna contra el VPH, por considerar que es una buena protección y porque, además, con esta medida se puede vacunar a un mayor número de niños(as) y adolescentes. Recordamos que en principio se administraban 3 dosis.

 

La American Cancer Society (Sociedad Americana Contra el Cáncer) recomienda:

-          Niños y niñas deberán recibir al menos dos dosis de la vacuna contra el VPH entre los 9 y 12 años.

-          Las adolescentes y adultos jóvenes entre los 13 y 26 años que no se han vacunado o no recibieron todas las dosis deberán acudir a vacunarse lo antes posible.

-          No recomienda la vacuna para las personas mayores de 26 años.

 

Vacunamos a los preadolescentes de ambos sexos, porque después de los 20 años de edad la respuesta inmunitaria a la vacuna no es tan buena. Y porque las vacunas van a prevenir los distintos VPH solo si se administran antes de la exposición al virus, antes que los niños y niñas (que lo están haciendo muy temprano) comiencen a experimentar con su sexualidad.

 

 Respecto de vacunar con una sola dosis contra el VPH en nuestro país, con tan baja cobertura vacunal y tanta promiscuidad sexual, el esquema con un mínimo de dos dosis nos parece el recomendable por ahora. Además, porque una sola dosis es solo una recomendación, no una orden y porque la política de cómo vacunar su población, debe ser decisión de cada país.

 Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

jueves, 7 de marzo de 2024

LA PARADOJA DE LA SALUD DEL NIÑO EN EL SIGLO XXI: ALGUNAS REFLEXIONES

 

En nuestra América y el resto del mundo se han logrado grandes progresos en la reducción de la morbilidad y mortalidad infantil y el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades. Y, aunque todavía tenemos grandes retos, no hay dudas que hemos avanzado gracias a la tecnología y los nuevos conocimientos que tenemos a nuestro alcance. La neumonía, mal nutrición, enfermedades parasitarias y las prevenibles por las vacunas han disminuido significativamente. Sin embargo, todavía estamos lejos de superar condiciones que permanecen y que se expanden a través del tiempo: el deterioro de la educación doméstica y pública, los intentos de suicidios y el embarazo en adolescentes, el consumo de drogas y el deterioro mental y emocional que están produciendo las guerras, las persecuciones y las migraciones forzosas y el poco valor que estamos dando a la vida y a la dignidad humanas.

 

Me refiero también, a la violencia que abarca al maltrato físico, psicológico y emocional que se ejerce sobre los niños en nuestros países y en los que conocemos como países desarrollados o del primer mundo.

 

En los EE.UU. cada 48 segundos se maltrata a un niño, Inglaterra reporta alrededor de 12 mil muertes por año en niños maltratados por sus padres, Alemania registra una mortalidad en menores de un año de 6 por cada 100 mil cada año, México 8 por cada 100 mil y la comunidad de Sao Paulo, Brasil, a final de la década de los años noventa en solo un año reportó 18, 778 casos de malos tratos de los que 4, 447 fueron por negligencia, otra forma de maltrato (cifras de hace unos 15 años). Y seguimos maltratando a nuestros hijos y a los ajenos, al niño saludable y al más débil. A los que nacieron con alguna discapacidad, porque nos molestan y perturban. ¿Por qué los adultos maltratamos? Porque de alguna manera en nuestra niñez también fuimos maltratados, y así crecimos y aprendimos; y nos hemos ido sumando a ese andamiaje o cadena de generaciones maltratadas que ya hay que romper.

 

El niño nace y crece en la indefensión, pero con la vocación innata de ser una persona feliz. Y los adultos somos los llamados a protegerlo, a no torcer su destino. Si no lo hacemos, si no rompemos esas cadenas que todavía nos atan al subdesarrollo personal, el niño de hoy, será el adulto que formará familia y nos dará sus hijos. ¿Pero, para qué tipo de sociedad? Para una sociedad en la que la gran mayoría de las personas no desearíamos vivir.

Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.