miércoles, 24 de agosto de 2016

Acetaminofén Durante el Embarazo y su Relación con el Déficit de Atención e Hiperactividad


Los niños que fueron expuestos al acetaminofén en el segundo y tercer trimestre del embarazo tienen mayor riesgo de problemas de conducta sugiere un estudio publicado en la Revista de la Asociación Medica Americana (JAMA Pediatrics).

La investigación se realizó por un transcurso de 5 años en casi 7,800 mujeres que dieron a luz entre el año 1991 y 1992. A través de cuestionarios, el 50% de las madres reportaron haber tomado acetaminofén a las 18 semanas de gestación, 40% a las 32 semanas y cerca del 90% lo tomó una vez terminado su embarazo.  El 5% de los niños de estas embarazadas presentaron problemas conductuales. Llegándose a la conclusión de que el uso de éste medicamento a las 18 y 32 semanas de gestación se asocia no solamente a un aumento significativo de riesgos de problemas conductuales, sino también al síndrome de hiperactividad.  Su uso también se asoció a problemas emocionales. 

Médicos generales y obstetras con frecuencia recomiendan a las embarazadas tomar acetaminofén para sus molestias entendiendo que es una sustancia inocua. Sin embargo hoy se sabe que este, como cualquier otro medicamento,  no está exento de efectos adversos no deseados. 

En el año 2014, un estudio realizado en Dinamarca también sugería que el uso de acetaminofén en el embarazo podría estar asociado a problemas de comportamiento en los niños, similares al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

“Las embarazadas no deben preocuparse en estos momentos” decía hace dos años el Dr. Beate Ritz profesor y vicepresidente del Departamento de Epidemiología de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA). “Pero, si yo fuera una mujer embarazada, yo trataría de evitar tomar analgésicos hasta donde pueda o hasta no saber más de esto”.

En conclusión: Cada día hay más profesionales de la medicina convencidos de que no existe el “medicamento inocuo”, que cualquier droga puede desencadenar una reacción alérgica severa capaz de terminar en anafilaxia y muerte. Y, que en el caso de la embarazada, la conducta correcta debería ser el no tomar medicamentos sin que exista una razón de peso que lo justifique, teniendo siempre en cuenta la relación riesgos beneficios

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

Uso de Acetaminofén Durante el Embarazo y su Relación con el Déficit de Atención e Hiperactividad


Los niños que fueron expuestos al acetaminofén en el segundo y tercer trimestre del embarazo tienen mayor riesgo de problemas de conducta sugiere un estudio publicado en la Revista de la Asociación Medica Americana (JAMA Pediatrics).

La investigación se realizó por un transcurso de 5 años en casi 7,800 mujeres que dieron a luz entre el año 1991 y 1992. A través de cuestionarios, el 50% de las madres reportaron haber tomado acetaminofén a las 18 semanas de gestación, 40% a las 32 semanas y cerca del 90% lo tomó una vez terminado su embarazo.  El 5% de los niños de estas embarazadas presentaron problemas conductuales. Llegándose a la conclusión de que el uso de éste medicamento a las 18 y 32 semanas de gestación se asocia no solamente a un aumento significativo de riesgos de problemas conductuales, sino también al síndrome de hiperactividad.  Su uso también se asoció a problemas emocionales. 

Médicos generales y obstetras con frecuencia recomiendan a las embarazadas tomar acetaminofén para sus molestias entendiendo que es una sustancia inocua. Sin embargo hoy se sabe que este, como cualquier otro medicamento,  no está exento de efectos adversos no deseados. 

En el año 2014, un estudio realizado en Dinamarca también sugería que el uso de acetaminofén en el embarazo podría estar asociado a problemas de comportamiento en los niños, similares al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

“Las embarazadas no deben preocuparse en estos momentos” decía hace dos años el Dr. Beate Ritz profesor y vicepresidente del Departamento de Epidemiología de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA). “Pero, si yo fuera una mujer embarazada, yo trataría de evitar tomar analgésicos hasta donde pueda o hasta no saber más de esto”.

En conclusión: Cada día hay más profesionales de la medicina convencidos de que no existe el “medicamento inocuo”, que cualquier droga puede desencadenar una reacción alérgica severa capaz de terminar en anafilaxia y muerte. Y, que en el caso de la embarazada, la conducta correcta debería ser el no tomar medicamentos sin que exista una razón de peso que lo justifique, teniendo siempre en cuenta la relación riesgos beneficios

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

miércoles, 17 de agosto de 2016

Tratamiento Nuevo Para La Enfermedad de Chagas

Foto © CDC

La enfermedad de Chagas, descrita hace más de cien años por Carlos Ribeiro Justiniano Das Chagas en Brasil,  afecta a los pueblos más pobres de América Latina, no tiene vacuna y el tratamiento actual además de costoso tiene muchos efectos no deseados. Es una enfermedad potencialmente mortal producida por un parasito conocido como trypanosoma cruzi, diseminado en más de 20 países. Hasta el momento, no se conocen casos de esta enfermedad en las islas del Caribe.

Se transmite a los seres humanos por las heces de insectos o chinches y en su fase aguda se caracteriza por: fiebre, cefalea, palidez, dolores musculares, dificultad respiratoria y dolor abdominal y torácico.  En su fase crónica, a largo plazo, puede producir trastornos cardiacos y digestivos (agrandamiento del esófago y del colon) y neurológicos. Con los años puede producir muerte súbita o insuficiencia cardiaca por destrucción del músculo del corazón, y es la responsable de infectar a más de 20 millones de personas y matar a más de 50 mil niños y adultos cada año.




En los últimos años, las migraciones y los viajes intercontinentales se han encargado de exportar la enfermedad fuera de América latina y ya se están reportando casos de Chagas en Alemania, Australia, Canadá, España, Francia, Italia, Japón y los EE.UU.  Esto ha motivado el inicio de la investigación de la enfermedad en Argentina, Brasil (país que la investiga desde hace muchos años), Canadá, Colombia, Francia y los EE.UU. Y, ya existe un proyecto sobre el genoma del trypanosoma cruzi dirigido por el Instituto de Investigación Biomédica de Seattle, EE.UU, y el instituto Karolinska de Suecia.

En este contexto, tenemos una noticia reciente (10/8/2016) muy alentadora extraída de la revista científica “NATURE”. Investigadores de la Universidad de York, Reino Unido, después de haber probado millones de compuestos fabricados por la empresa farmacéutica Novartis, han descubierto un medicamento que podría tratar la enfermedad de Chagas, la Leishmaniasis y la enfermedad del sueño, tres enfermedades producidas por parásitos similares, responsables de tanta enfermedad y tantas muertes en el mundo.

 Los científicos han identificado un compuesto llamado GNF 6702 que podría atacar a estas tres enfermedades, gracias a que destruye los proteosomas de los parásitos sin producir apenas efectos secundarios.

Las migraciones, los viajes intercontinentales, en fin, la globalización, ha producido algo que no deseábamos y que nos beneficia al mismo tiempo: el contagio y la transmisión de una enfermedad que mientras solo afectaba a los más desamparados de América latina, se conocía como una  “Enfermedad Desatendida”. Esperamos que a partir de ahora sea distinto.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

miércoles, 10 de agosto de 2016

El pediatra y la educación sexual

En el año 1975 la OMS definió la sexualidad como: “Una energía que nos impulsa a buscar afecto, contacto físico, placer, ternura e intimidad”. La sexualidad es un privilegio, un don gratuito de Dios que en el ser humano se pierde solo con la muerte.

La educación sexual la iniciamos los padres desde muy temprano sin que tengamos conciencia de ello. Para luego rechazar lo que antes hacíamos instintivamente. “Con las caricias, los besos y abrazos, los afectos y el contacto de piel a piel, estamos enseñando la sexualidad a nuestros hijos. Y, es así que el niño empieza a aprender a querer y ser querido, a tener seguridad en los demás, a expresar y reconocer las emociones propias y en los otros. Porque se puede ser feliz sabiendo poco de genitales y fecundación, o infeliz, si no sabemos expresar lo que sentimos” (Ma. Teresa Peinado Rodríguez, experta en salud sexual y reproductiva, Centro de Orientación y planificación familiar, Badajoz, España).

¿Por qué lo que hacíamos instintivamente con nuestros bebés, cuando estos crecen no lo seguimos haciendo conscientemente?, ¿Cuál es el temor a hablar de las relaciones sexuales, las enfermedades de transmisión sexual, de los anticonceptivos, del control natal?

En este contexto, la Academia Americana de Pediatría (AAP) exhorta a los pediatras a contribuir desde la consulta en los aspectos fundamentales de la educación sexual con los niños y adolescente, reforzando así, el trabajo que se supone se debería estar haciendo desde el hogar y la escuela.

Según la AAP, una adecuada educación sexual reduciría los embarazos en las adolescentes y sus secuelas, el VIH/SIDA y muchas otras enfermedades de transmisión sexual. Entre estas, la hepatitis B y el contagio con el virus del papiloma humano causante del cáncer cervicouterino en la mujer.

En la actualidad, muchachos (as) están teniendo relaciones sexuales desprotegidos y con muy poca  información seria de los riesgos que están corriendo. Y si sabemos que salvo escasas excepciones hoy día no existe el noviazgo sin relaciones sexuales, y que los jóvenes no van a posponer esas relaciones para más tarde, que sería lo ideal. Es responsabilidad de los padres, educadores y de toda la sociedad, ayudar en la educación sexual de nuestros niños(as) capacitándoles para unas relaciones sexuales seguras, para que no se expongan a riesgos innecesarios de enfermedades graves.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana





lunes, 1 de agosto de 2016

Marihuana y cáncer de testículo

El cáncer de testículo es una enfermedad tratable y curable que se presenta habitualmente en hombres jóvenes. La tasa de curación es bastante alta, por lo que es muy importante detectarlo a tiempo para lograr los mejores resultados.

La criptorquidia o testículo no descendido se señala como una de sus causas. Entonces, es importante que los padres y el pediatra en la evaluación rutinaria del niño la descubran para su corrección a tiempo. También se han señalado como factores de riesgo los antecedentes personales de cáncer testicular o en familiares cercanos.

Los padres deben fomentar un ambiente de confianza en sus hijos, para que el adolescente pueda liberarse del pudor que le caracteriza cuando tenga que hablar o permitir el examen de sus genitales. Porque una molestia o dolor mínimo a nivel testicular, pudiera ser una señal para un diagnostico oportuno.

Stephen Schwartz del centro de investigación del cáncer Fred Hutchinson en Seattle, afirma, que el consumo frecuente y a largo plazo de la marihuana produce un aumento significativo del riesgo de desarrollar el tipo más agresivo de cáncer testicular. Además dice, “que su investigación no es la primera que sugiere que el estilo de vida o el medio ambiente sean factores de riesgos para la aparición del cáncer del testículo, pero sí la primera en estudiar la asociación con la marihuana”. “La exposición a largo plazo de la marihuana también, reduce la calidad del esperma, los niveles de  testosterona y produce impotencia”.

Además del consumo de la marihuana, se analizaron otros hábitos que suelen estar relacionados, tales como el consumo de tabaco y alcohol, en el interés de valorar si ésta relación también se ve en otros grupos poblacionales. Y así, poder encontrar marcadores moleculares que conecten las vías por las que la marihuana influye en el desarrollo del cáncer testicular; porque se sabe, que esta hierba ha sido legalizada en algunos Estados para su consumo como diversión y uso medicinal.


La Asociación marihuana-cáncer testicular es eso, una asociación. Es una evidencia causa-efecto que debe ser confirmada. Pero no hay dudas que es una voz de alerta que dan las personas más autorizadas a  una población joven que cree que la marihuana es una droga inocua.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana 

lunes, 25 de julio de 2016

El pediatra: adolescencia y suicidio

El suicidio en los adolescentes se ha convertido en un problema de salud pública en todo el mundo. Lo podemos evitar, aunque no eliminar. Y, de los profesionales de la salud, el pediatra es uno de los especialistas que más puede ayudar en su prevención, ya que es el médico familiar por excelencia, el que establece los vínculos más fuertes y duraderos con los padres y sus hijos. Por esta razón, los pediatras debiéramos adquirir los conocimientos y habilidades que nos permitan identificar a tiempo a los jóvenes en mayor riesgo.

El suicidio en adolescentes afecta a todas las razas y grupos sociales, y su frecuencia es más alta en los hombres que en las mujeres. Porque no hay dudas que el hombre utiliza en sus intentos, métodos más letales que la mujer. También es cierto que en algunas minorías las tasas son mucho más altas: lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros.

 Aunque no hay una prueba específica para identificar al joven con ideas suicidas, existen factores de  riesgos que el pediatra debe conocer para poder referir a tiempo: historia familiar de suicidios, problemas de salud mental de los padres, jóvenes con cuestionamientos sobre su identidad sexual, niños adoptados, jóvenes sujetos de bullying en la escuela, historia de abuso físico y/o sexual etc.  El pediatra además, deberá estar familiarizado con la metodología de cuestionamientos que hará al adolescente a solas, sin sus padres: ¿has pensado alguna vez en quitarte la vida o lo has intentado?, ¿tienes pensamientos reiterativos sobre la muerte? ¿Qué piensas de tu futuro? ¿La vida merece vivirse?, ¿qué planes tienes para cuando seas mayor? Y dejarlo hablar. El pediatra está en condición de hacer todo eso, porque con el tiempo,  se ha ganado su confianza y respeto.

La tenencia de armas de fuego, independientemente de lo seguro que se guarden, se asocia a un riesgo mayor de suicidios en el adolescente. Porque éste, si está decidido, de alguna manera la encontrará. Si es inevitable tener el arma, deberá guardarse en un lugar seguro, con las balas en otro lugar que solo el responsable de dicha arma conozca.

El suicidio de un adolescente es una tragedia que podemos evitar. El pediatra puede ser un elemento fundamental en su prevención, pero se necesita de la colaboración de toda la sociedad. Desde los  médicos, la familia y educadores, hasta la  televisión y demás medios de comunicación social, haciendo mejores prácticas en las formas de reportar muertes y suicidios.    
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra neonatólogo
Santo Domingo,
República Dominicana

lunes, 11 de julio de 2016

Síndrome metabólico y DASH

El síndrome metabólico es un conjunto de factores en un mismo individuo que aumentan las probabilidades en esa persona de padecer más adelante un evento cardiovascular, cerebrovascular o diabetes mellitus. Y, ¿cuáles son esos factores predisponentes? Malos hábitos en la alimentación, vida sedentaria, el exceso de masa corporal, hipertensión arterial no diagnosticada o mal controlada, colesterol y triglicéridos altos, exceso de sal y azúcar en la alimentación, ausencia de actividad física etc.

En los países desarrollados y en las clases sociales más altas de los países en desarrollo, el síndrome metabólico se esta haciendo cada día más frecuente, y todos los factores que inciden en su aparición apuntan al sobre peso y la obesidad. No es una enfermedad en sí, y la persona que lo tiene parece sentirse muy bien. Se pensaba que era un problema exclusivo de personas mayores, y no es así, porque más de un tercio de los adolescentes con sobre peso y obesidad son diagnosticados con este síndrome. Aunque pudiera tener un factor genético predisponente, y, aunque mayormente se diagnostica en la adultez, éste síndrome tiene su origen en nuestra niñez y adolescencia, si no aprendimos entre otras cosas a hacer una alimentación sana.

Ashgari et al. (Journal of Pediatrics julio/2016, vol. 174) bajo el título “DASH to Stop Metabolic Sindrome”, realizaron un estudio en niños en la república de  Irán, afirmando que: “la adherencia a éste estilo de vida y dieta, reducen los riesgos de desarrollo del síndrome metabólico”.   


DASH: son las siglas en inglés de Dietary Approach to Stop Hypertension, o dieta para prevenir la hipertensión, que incluye: vegetales y frutas, granos, leche baja en grasa,  alimentos bajos en azúcar, sal y grasas saturadas, con un programa de ejercicio físico moderado de 30 minutos al día. Esta dieta fue desarrollada por los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU. para reducir la hipertensión arterial  sin necesidad de usar fármacos. Y no solo se logró esto último, sino, que dicha dieta parece reducir además, muchas otras enfermedades incluyendo: algunos tipos de cáncer, accidentes cerebrovasculares, cardiovasculares, cálculos renales y diabetes. Y es que nuestro cuerpo se va a manifestar enfermo más temprano que tarde, si no se le alimenta y educa de una manera saludable. 
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo,
República Dominicana