miércoles, 9 de mayo de 2018

Vacunar a la embarazada: una estrategia eficaz


Las vacunas han hecho desaparecer o minimizado enfermedades que ya hemos olvidado en nuestra práctica médica: Viruela, poliomietlitis, epiglotitis etc. Refiriéndose a las vacunas, la OMS afirma: “A excepción del agua limpia, ningún otro factor, ni siquiera los antibióticos, ha ejercido un efecto tan importante en la reducción de la mortalidad…….”.

Es un hecho demostrado, que las vacunas aplicadas a la mujer embarazada no solamente la protegen a ella, sino también a su hijo. Desde que se comenzó a vacunar contra el tétanos a la mujer embarazada, comenzó a disminuir la incidencia de tétanos neonatal hasta casi desaparecer. Hubo resistencia entonces, como existe hoy en algunos profesionales resistencia a vacunar contra otras enfermedades que no sean el tétanos.  

Desde los inicios del siglo XlX se observó que la vacunación en la mujer embarazada protegía a la madre y a su hijo. Y, recientemente, después de la pandemia de gripe o influenza del año 2009, se observó, que la vacunación en la mujer no solamente elevaba los títulos de anticuerpos específicos en ella, sino también en su bebé, otorgándole una protección hasta que éste comenzara a vacunarse.

La inmunoglobulina G (IgG), es el único anticuerpo que se transfiere activamente a través de la placenta desde la semana 13 del embarazo y que crece exponencialmente durante el tercer trimestre del mismo, y, cuya concentración en el recién nacido es similar o excede a la concentración de la madre. Esta IgG, es la que concede inmunidad pasiva al bebé en sus primeros 60 días que es cuando el niño comienza a ser vacunado.

Los expertos recomiendan que la mujer embarazada, sea vacunada contra difteria, tétano, tosferina y contra la influenza, para protegerla a ella y a su criatura, mientras se espera lleguen al mercado otras vacunas que incluyen: contra el Estreptococo del grupo B, contra el Virus Sincitial Respiratorio y contra el Citomegalovirus. Enfermedades graves que afectan al recién nacido y que pueden prevenirse vacunando a la madre. Porque el campo de la vacunación materna avanza rapidamente con fuertes evidencias de seguridad, protección y efectividad en la mujer embarazada y su hijo.

REFERENCIA: Vaccination in Pregnancy – Recent Developments. Jones, Christine, E; PhD et Cols. The Pediatric Infectious Disease Journal. 37(5): 465, May 2018.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana




miércoles, 2 de mayo de 2018

Pachamama









La ONU reconoce que la tierra y sus ecosistemas son el hogar de la humanidad. Sin embargo, el hombre moderno no lo ha entendido todavía. Desde el año 1970, el 22 de abril es el día internacional de la tierra, declarado, con la intención de crear una conciencia común sobre los problemas medio ambientales cuyos orígenes están en la gente: superpoblación, contaminación y lo poco que hacemos para la preservación de la biodiversidad.

Pacha Mama es un término en lengua quechua. Pacha se traduce como “tierra” y mama que equivale a
“madre”, por lo que pacha mama para ciertas etnias andinas significa “madre tierra”. Llama la atención, que para esta gente de vida tan elemental y primitiva, la tierra tenía y tiene la categoría y el respeto de algo casi divino. La tierra en su concepción no se refiere solo al planeta o a la tierra en sí, sino, que abarca mucho más. Es la comunión armoniosa del ser humano con la naturaleza, con la que interactúa permanentemente a través de sus rituales. Estos seres humanos entendieron, distinto al hombre actual, que la Pacha Mama nos protege, nos cuida y nos alimenta, por lo que debemos amarla, respetarla y cuidarla.

La deuda que tiene el hombre “civilizado” con el planeta por nuestros desafueros, la podemos resarcir: enseñando a nuestros niños esos valores. Que amar y respetar nuestro habitat, es amarnos y respetarnos a nosotros mismos. Esta tarea, debe comenzar en nuestras casas desde muy temprano apoyada por el colegio y la escuela. Es nuestro deber, que los niños aprendan sobre ecología. Inculcarles  lecturas sobre la fauna y la flora. Sobre el valor del agua y lo que significa para muchos niños y adultos que enferman y mueren a diario por lo difícil que les resulta acceder a ella. Que aprendan a cerrar las llaves de agua, a apagar las luces que no están usando, a gastar menos papel en sus tareas usando ambos lados de una misma hoja, a reciclar etc. Son acciones muy simples, que aprendidas desde muy temprano, formarán ciudadanos más considerados, compadecidos y felices. La madre tierra les agradecerá y les devolverá con creces.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana







miércoles, 18 de abril de 2018

Antidepresivos y embarazo


Una de cada cuatro mujeres embarazadas sufrirá de depresión o ansiedad. Si está embarazada y  tomando un antidepresivo, hay que comunicarlo al obstetra, porque hay evidencias de que algunos  pueden afectar al feto. Es un dilema médico, porque si la depresión no es tratada, puede poner en riesgo no solo a la mujer, sino también a su criatura.

Un informe ya conocido de investigadores de la universidad de Montreal, Canadá, afirma, que la embarazada que toma ciertos fármacos para la depresión tiene mayores riesgos de tener hijos con defectos congénitos. Los antidepresivos que inhiben selectivamente la recaptación de la serotonina, pueden causar una amplia variedad de malformaciones en el bebé. La serotonina, es una sustancia producida por nuestro cuerpo, un neurotransmisor responsable de mantener en equilibrio nuestro estado de ánimo.

Existen antidepresivos considerados de bajo riesgo, pero hay muchas dudas respecto a la seguridad de aquellos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, los que incluyen a la Fluoexetina (Prozac) y la Paroxetina (Paxil) entre otros.

Otro estudio publicado my recientemente en JAMA Pediatrics encontró, que los niños nacidos de mujeres que tomaron antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina en su embarazo, tenían un mayor volumen de su materia gris cerebral , y mayor masa de sustancia blanca comparados con otros niños de madres no expuestas a estos medicamentos. Para conocer la asociación medicamento - malformaciones cerebrales del feto, se utilizaron estudios estructurales y funcionales de imágenes de resonancia magnética desde enero 6/2011 a octubre 26/2016 en el que participaron embarazadas entre 18 y 45 años de edad. Un total de 204 mujeres que usaron la medicación entre las 19 y 39 semanas de su gestación. “Conforme nuestros conocimientos, es la primera investigación en reportar aumento del volumen de las amígdalas y corteza cerebral en niños prenatalmente expuestos a estos medicamentos, lo que sugiere una potencial asociación entre la exposición prenatal de los antidepresivos inhibidores de la recaptura de la serotonina y el desarrollo anómalo del cerebro fetal”.

La decisión de iniciar, continuar o suspender un tratamiento antidepresivo en la mujer embarazada, no deja de ser un gran dilema y preocupación para el médico. Se necesitan más estudios o quizás nuevas alternativas terapéuticas para tratar los comunes trastornos psiquiátricos del embarazo que no perjudiquen a la madre ni a su criatura. Es una muestra más de que los medicamentos de alguna manera, tienen el potencial de producir algún efecto no deseado.

REFERENCIA: Claudia Lugo-Candelas, PhD, Jiook Cha, PhD, Susie Hong, BS.  “Association between Brain Structure and Serotonin in Pregnancy”. JAMA Pediatrics, April 9/2018.
Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana



miércoles, 11 de abril de 2018

Vacunación de adultos


El Ministerio de Salud Pública de nuestro país ha dado un giro muy positivo y es, no ocultar ninguna enfermedad  o brote que pueda afectar a la población. En ese sentido, dio a conocer recientemente la aparición de un caso importado de difteria llamando a la gente a vacunarse. El nerviosismo se apoderó de los ciudadanos que abarrotaron todos los centros de vacunación, y, esto es lo preocupante. Que no exista una cultura o política pública de vacunación en adultos de manera programada.

Todo adulto que no recuerde haber sido vacunado o que tenga 10 años o más de su último refuerzo, debe vacunarse contra Difteria, Tosferina y Tétano y reforzar estas vacunas cada 10 años. Todo adulto con 60 años o más, debe vacunarse contra el neumococo, con mayor rigor, si es hipertenso, asmático, diabético, fumador, cardiópata, si toma medicamentos inmunosupresores o padece de cualquier otra enfermedad crónica. Toda mujer embarazada debe recibir vacuna contra la difteria, tétano, tosferina y contra la gripe o influenza en cada embarazo, sin importar el tiempo transcurrido entre el embarazo actual y el anterior.

 El médico de adulto tampoco tiene la cultura de vacunar. Si el profesional no está familiarizado con el esquema de vacunación, al menos, debe motivar a sus pacientes a asistir a uno de los centros de vacunación públicos y gratuitos que existen. El paciente, debe preguntar sobre sus vacunas al médico en cualquiera de sus visitas rutinarias. Las vacunas contra la hepatitis A y B, sarampión, rubeola, papera, varicela, herpes zoster (no existente en el país), son también necesarias. La del papiloma humano para prevenir el cáncer del cuello uterino en la mujer es importante. Australia,  que tiene años vacunando a jóvenes de ambos sexos, eventualmente podría ser declarado como el primer país en el mundo libre del cáncer cervicouterino.

 Nace un niño: sus padres, tíos, abuelos, padrinos y hermanos mayores se llenan de alegría, pero ninguno está vacunado, convirtiéndose en fuente de contagio de estas enfermedades en un recién nacido con un sistema de defensas todavía muy débil. El mejor regalo para ese niño sería, que todos los adultos a su alrededor estén vacunados.

 La gripe o influenza, enfermedad “sin importancia” para algunos, puede ser catastrófica en los niños más pequeños. Desde el año 2004 en los EE.UU. las muertes pediátricas asociadas a la influenza han ido en aumento, es un evento de declaración obligatoria desde entonces, que ha obligado a una mayor cobertura vacunal en niños, embarazadas, personal médico y para médico y en toda persona que atienda niños.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana



miércoles, 4 de abril de 2018

Ibuprofeno e Infertilidad


Ibuprofeno, es un analgésico antiinflamatorio no esteroide que se usa para aliviar lo que sea, la resaca por la noche anterior, los síntomas de un virus, los dolores del cuerpo etc. Suele ser usado con regularidad por jóvenes atletas, deportistas olímpicos y futbolistas profesionales para aliviar los dolores propios de sus actividades. Ibuprofeno, es el nombre genérico de productos comerciales como el Advil y el Motrin.

Según un estudio publicado en Journal Proceedings of The National Academy of Sciences, existe una relación directa entre el uso habitual del Ibuprofeno en hombres jóvenes y la infertilidad, que se asocia también a hipogonadismo, condición que se caracteriza por disfunción eréctil, depresión, pérdida de la masa muscular, del deseo sexual y de la calidad de los huesos.

Se compararon dos grupos de jóvenes, uno que tomó 600 mgs de Ibuprofeno dos veces al día que es la dosis que regularmente toman los deportistas y otro grupo al que se le dio un placebo. A ambos grupos se les tomó sangre periodicamente para análisis y pruebas hormonales. Grupo 1, a los 14 días de estar tomando el medicamento le encontraron niveles altos de hormona luteinizante que es la que regula la producción de testosterona y otras hormonas, y, 44 días después, los niveles continuaban muy elevados. Sin embargo, los niveles de testosterona se mantenían bajos, alterándose así la relación testosterona/hormona luteinizante que es un signo de hipogonadismo según éste estudio.

Los investigadores estudiaron además, los efectos directos del Ibuprofeno sobre el testículo usando muestras  de donantes de órganos. Cuando se expusieron a niveles de Ibuprofeno similares a los del grupo que tomó éste medicamento, 24 horas después las muestras testiculares produjeron muy pequeñas concentraciones de testosterona. Y, a mayor tiempo de exposición a la droga, el impacto fue más dramático.

Estudios previos hechos en Francia y Dinamarca han encontrado, que niños nacidos de madres que tomaron Ibuprofeno regularmente en el primer trimestre de la gestación, elevaron la frecuencia de tener un desarrollo testicular anormal, dando fe a la hipótesis de que en algunos escenarios, esta droga, tiene efectos negativos para la fertilidad masculina.

Se sabe que los efectos del Ibuprofeno a corto plazo son reversibles, faltan más estudios para saber si sucede lo mismo cuando es usado a largo plazo. De todos modos, la enseñanza debe ser: que no existe ningún medicamento completamente inocuo. Y, que los medicamentos solo deberían tomarse, cuando existan indicaciones médicas reales que los justifiquen.

REFERENCIA: Ibuprofen Linked to Male Infertility. Journal Proceedings of the National Academy of Sciences. January 8, 2018.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana





miércoles, 14 de marzo de 2018

Depresión, Suicidio y Atención Primaria


La depresión en la infancia y adolescencia es frecuente y pocas veces diagnosticada. Situación que se prolonga en el tiempo con consecuencias graves. Los profesionales de atención primaria (pediatras, médico familiar, enfermeras, educadores etc.), deberán tener los conocimientos básicos para diagnosticarla o sospecharla antes de que sea tarde.  

Según la OMS en el año 2012 el suicidio secuela de la depresión, fue la segunda causa de muerte en jóvenes entre los 15 y 29 años. Y, en España, fue también la segunda causa de muerte entre jóvenes de15 a 19 años, al mismo nivel que los accidentes de tránsito, y solo por debajo del cáncer de cualquier tipo (INE 2014 y 2015).

Después de la pubertad la depresión es más frecuente en las mujeres que en los hombres. Sin embargo, con relación al suicidio, aunque la mujer lo intenta más, el hombre logra más veces su objetivo. Con un enfoque correcto y un trabajo coordinado entre el médico, el paciente, la escuela y la familia, los resultados son muy buenos. Se sospechará depresión en todo niño (a) que presente, aburrimiento, cansancio, poco interés por las actividades que antes le gustaban, baja estima, cambios en su alimentación, molestias, dolores y nauseas sin causa justificable y pensamiento o ideas recurrentes sobre la muerte y el suicidio entre otros síntomas.

Del 3% al 9% de los teenagers reúnen los criterios de depresión en algún momento, y, al final de la adolescencia hasta el 20% de ellos, si no son tratados, serán depresivos para el resto de sus vidas. La mayoría de los estudios revelan, que solo 1 de cada 4 adolescentes con depresión es diagnosticado, lo que obliga a los padres, pediatras y otros profesionales de atención primaria a conocer más sobre ésta enfermedad y el suicidio, que es ya un problema de salud pública.

Debemos conocer las guías y directrices para poder identificar el problema y así ayudar a niños y adolescentes desde los 10 hasta los 21 años. Debemos saber interpretar las pautas de los expertos del comportamiento quienes reiteran que el diagnóstico de la depresión  debe ajustarse a los indicadores señalados en el Manual de Diagnostico y Estadísticas de los trastornos Mentales (DSM-5). Es  un reto para los que trabajamos con la población infantil. Porque todo niño (a) depresivo sin tratamiento, será un adolescente o adulto depresivo con todas sus consecuencias, una de ellas el suicidio.

REFERENCIA: Improving Recognition of Adolescent Depression in Primary Care. Rachel A. Zuckerbrot, MD, Peter S. Jensen, MD. Review Article, july/2006.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana



miércoles, 7 de marzo de 2018

Un sistema nacional de Salud Pública


Todo ciudadano, por el solo hecho de serlo, tiene el derecho de participar de los beneficios de la economía de su país traducidos en un eficiente sistema o servicio nacional de salud pública.

En un país subdesarrollado, los servicios de salud, no deberían enfocarse en la construcción de muchos hospitales dotados de la tecnología más moderna. Que aunque son necesarios, solo deberían existir como hospitales de referencia o de tercer nivel, uno en cada una de las cuatro o cinco regiones en las que ese país ha sido dividido.

Los mayores esfuerzos y las grandes inversiones, deberían dirigirse a la atención primaria donde los profesionales de la salud (médicos familiares, generalistas, pediatras, obstetras, odontólogos, enfermeras etc.) tengan sectorizada a la población, conozcan sus dolencias, puedan identificar las enfermedades transmisibles y puedan controlar las no transmisibles. Que tengan censada a su población y sepan, cuántos diabéticos, hipertensos, cardiópatas, asmáticos etc existen en su sector y asegurarse que la medicación se les esté suministrando. Una atención permanente, no un operativo médico.

Un sistema de salud donde el estado asegure que a cada hogar le llegue agua corriente y potable. Con esta sola acción se evitará muchas de las enfermedades propias de una mala higiene y del almacenamiento inadecuado del agua.

Un sistema de salud que garantice la vacunación universal de toda la población infantil y adulta, donde cada individuo tenga una cartilla de vacunación supervisada y actualizada.

Un sistema que garantice que a todo niño se le respete el derecho a ser amamantado al menos en sus primeros seis meses de vida. Con jóvenes trabajando 24 horas en nuestras maternidades donde nacen  cientos de miles de niños y que la mayoría sale con un biberón en su boca.

Poniendo nuestros esfuerzos en estos y otros aspectos primarios de salud, ahorraremos miles de millones de pesos que serían reinvertidos en ese mismo sistema de salud, que hace muchas décadas debimos haber implementado, pero que nunca será tarde para iniciarlo. Y, los hospitales grandes y complejos, los de tercer nivel, los de equipos sofisticados, solo atenderían los casos que ameriten una atención más especializada.

Necesitamos un sistema de salud pública racional y fuerte, regido por la autoridad, no por organizaciones particulares, para quienes el médico no es tal, sino un “prestador de servicios”, que son los que deciden quién va o no a ejercer la medicina, a quién le asignan un código, y, qué medicamento o dispositivo va su  “prestador de servicios” a recetar. Que siempre será el más barato y el que menos garantía ofrece.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana