miércoles, 15 de agosto de 2018

Efectos del Alcohol durante la Lactancia


Desde los inicios de los años 70´s se conocen los efectos del alcohol sobre el feto con la publicación del síndrome alcohólico fetal: Niños con cabezas pequeñas, frente amplia, nariz corta, ojos parecidos a los del síndrome de Down y un hallazgo constante: el retraso mental.

Por otra parte, hasta la fecha no conocíamos estudios sobre el efecto del alcohol después del nacimiento si la madre lo ingiere en el período de amamantamiento. Incluso, se aceptaba que el consumo limitado de alcohol era compatible con la lactancia materna.

Gibson y Porter autoras de un interesante e importante estudio encontraron una asociación entre el consumo de alcohol por la madre que amamanta y efectos negativos en el desarrollo, con deficiencias en la habilidad para el razonamiento abstracto cuando el niño alcanza los 6 a 7 años. Estos hallazgos no sorprenden si tomamos en cuenta los efectos dañinos que puede producir el alcohol en un cerebro en rápido desarrollo y, por el hecho de que la concentración de alcohol en la leche materna, es la misma que la de la sangre de la madre 30 a 60 minutos después de haberlo ingerido y, porque el lactante metaboliza el alcohol con mucho más lentitud que el adulto.

“No hay razones para pensar que los daños del alcohol se limitan solo al periodo prenatal si consideramos modelos animales que expuestos a sus efectos, desarrollan cambios cerebrales cognitivos y del comportamiento”.

Así como desconocemos cuál es la concentración de alcohol capaz de producir el síndrome alcohólico fetal, tampoco sabemos cuál es la cantidad mínima que va a producir daños cerebrales en el niño cuya madre toma alcohol mientras lo amamanta. Entonces, la recomendación es, que la mujer no tome ninguna cantidad de alcohol si está embarazada o si esta lactando.

Esta recomendación parecería no tener sentido en un país donde solo  4 a 5 madres de 100 amamantan a su hijos. Pero, debemos ser optimistas y pensar que éste panorama deberá cambiar. Y, si no cambia, vaya el mensaje y nuestro aplauso a las madres que obviando todos los obstáculos que nuestro medio les ofrece, deciden amamantar a sus hijos.


Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

REFERENCIA: Pediatrics, August/2018, Volume 142/ISSUE 2

miércoles, 8 de agosto de 2018

Peligro de los envases plásticos en los niños


Si creemos que solo los ríos, mares y océanos están contaminados por los desechos plásticos, estamos equivocados. Niños y adultos estamos contaminados. Micro moléculas de ftalatos y Bisfenol A (BPA) presentes en biberones, botellas y otros envases plásticos pasan a través de los alimentos a nuestro organismo donde se acumulan de por vida. Dichas moléculas, se asocian a trastornos hormonales y del desarrollo, y a mayor riesgo de obesidad, asma, alergias, diabetes infantil y cáncer. En los mares y océanos del mundo hay más de 100 millones de toneladas de plásticos que pueden durar 200 años flotando. Para darle flexibilidad y resistencia, la industria le añade al plástico aditivos que con el calor se van desprendiendo matando a millones de aves y  animales marinos.

Científicos de la Universidad de California en San Francisco aplicando un método novedoso de escaneo,  encontraron decenas de sustancias químicas conocidas como E.O.A. (Environmental Organic Acids) en la sangre de mujeres embarazadas que incluyen  al Bisfenol A (BPA) cuya estructura química es similar a algunas hormonas humanas, lo que significa, que pueden interferir en el sistema endocrino del feto; ésta investigación fue publicada en “Environmental Health Perspectives Journal”. Declararon además, que algunos de los químicos nunca antes habían sido encontrados en la mujer embarazada incluyendo a dos sustancias que se relacionan con defectos genéticos, daños fetales y cáncer. Lo preocupante es, que aditivos que antes fueron declarados como inofensivos por las organizaciones reguladoras y defensoras de la salud pública, hoy se sabe son muy peligrosas. 

Un grupo grande de expertos del mundo (67, 000 pediatras) recomiendan: priorizar el consumo de frutas, vegetales y alimentos frescos, evitar carnes procesadas principalmente en el embarazo, no meter plásticos al microondas y al lavaplatos (efecto calor), preferir utensilios de cristal o acero inoxidable, revisar los códigos de los envases plásticos y rechazar los códigos 3-6 y 7, lavado de las manos antes de manipular los alimentos, y lavar las frutas que no requieran ser peladas.

La sociedad global está obligada a volver a sus orígenes, a lo simple y elemental. A eliminar los aditivos de los alimentos, y a clausurar la industria del plástico. Por la salud de nuestros ríos, mares y océanos, y la salud de la sociedad misma.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

REFERENCIA: “Chemicals in Food may harm Children, Pediatricians´ Group Says”. By Roni Caryn Rabin, July 23/2018. New York Times.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Deficiencia de Vitamina K en Recientes Nacidos


El sangrado del recién nacido por deficiencia de vitamina K puede aparecer a las 24 horas después del nacimiento y hasta 2 a 4 semanas más tarde si al niño no se le inyectó una dosis de ésta vitamina. El niño tiene niveles bajos de vitamina K al nacer, porque ésta vitamina se moviliza con dificultad a través de la placenta, y porque las bacterias que ayudan a producirla no están presentes en buena cantidad tempranamente en el intestino del recién nacido. La vitamina K  es un factor de la coagulación.

La hemorragia por deficiencia de vitamina K es una condición facilmente prevenible. En nuestro país los pediatras la inyectamos de rutina al momento del nacimiento sin pedir ningún consentimiento. Es una práctica que recomendó la Academia Americana de Pediatría desde el año 1961 que hizo desaparecer el “sindrome hemorrágico del recién nacido” responsable de invalidez y muerte debido a hemorragias intracraneales y a otros niveles.

Entre febrero y septiembre/2013 se confirmaron 4 sangrados tardíos por deficiencia de vitamina K en el hospital de niños de Nashville, Tennessee, EE.UU., ¿Por qué una condición que no veíamos en la práctica pediátrica vuelve a reaparecer? porque en algunas culturas los padres tienen el derecho a  decidir con sus hijos incluso sobre asuntos que ellos ignoran, muchas veces, influenciados por información poco confiable que los llevan a rechazar practicas medicas correctas. No hay dudas, que el comportamiento y  conducta de esos padres son raras y pueden resultar peligrosas. Por ejemplo, el 82% de los padres que se oponen a la inyección de la vitamina K en los EE.UU. también se oponen a la profilaxis (gotas en los ojos) para evitar la oftalmía gonocócica  del recién nacido y a la vacunación de sus hijos con la reaparición de enfermedades ya erradicadas.

En conclusión: es bueno que los padres indaguen y pregunten. Que lean, pero que no crean todo lo que  leen. Que compartan sus inquietudes con el pediatra y que éste, esté lo mejor informado posible, preparado para disuadir no para atacar. Para orientar a los padres respecto a qué es lo mejor para la salud y bienestar de sus hijos.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

REFERENCIA: This Infant Disease was eradicated. Now is back. Why? F. Perry Wilson MD, MSCE. July 20/2018. MedPage Today.

miércoles, 18 de julio de 2018

Efectos de las Redes Sociales y Pantallas en los Niños


Existe el riesgo de  adicción en jóvenes y adultos a las redes sociales y a las pantallas, y que nuestro ejemplo induzca al niño a lo mismo. La Academia Americana de Pediatría y los pediatras en general recomendamos no permitir pantallas (TV, teléfonos inteligentes, tabletas) a niños por debajo de los 4 años y después de esa edad a no más de 30 minutos y con su supervisión.  Estos dispositivos en lugar de activar el intelecto del niño lo aíslan de las personas y del medio que le rodea.  ¿Qué recomendamos?, que el niño interactue con otros niños y adultos, que aprenda a conocer a las distintas personas y a ellos mismos, lo que le servirá en el desarrollo de su personalidad y en un mejor conocimiento de sus semejantes con los que siempre tendrá que interactuar.

Desde su nacimiento el niño debe ser estimulado, y desde los primeros meses con lecturas, cuentos, historias reales o inventadas en la voz de sus padres, abuelos y hermanos mayores, que son las voces que él quiere y necesita oír.  Llevarlo al parque, al campo, y enseñarle las aves y otros animales, las plantas y las flores por sus nombres, etc.,  son el tipo de estímulo que verdaderamente le ayudarán en su desarrollo, le irán enseñando a respetar y amar la biodiversidad y a manejarse en la vida.

 Ahora, la nueva tecnología es buena, pero amenaza con alterar las relaciones sociales y naturales de la familia lo cual se puede manifestar en la edad pediátrica con sedentarismo, sobrepeso y trastornos de la personalidad.  Sin oponernos a los avances de la ciencia y tecnología, actuemos con tal moderación y equilibrio que estas cosas no sucedan a nuestros hijos.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

miércoles, 11 de julio de 2018

Riesgo de infección severa en niño prematuro


Algunos estudios han reportado que existe aumento de los riesgos de enfermedad neumocócica invasiva (ENI) en el niño prematuro. Sin embargo, esto no había sido investigado en un estudio epidemiológico comparativo (cohorte), tampoco el impacto de la vacuna antineumocócica conjugada (PCV7). Tomando como base de datos el Registro Médico de Nacimientos de Noruega, una investigación realizada del 2002 al 2010 en 628, 138 niños estudiados desde su nacimiento hasta los dos años de edad, encontró, tasas más altas de ENI en el niño prematuro en relación con el niño nacido a término. Evidenciándose la susceptibilidad a la infección en el niño prematuro, y, la acción protectora que produjo la introducción de una nueva vacuna en esos años.

La ENI es la mayor causa de enfermedad y mortalidad en niños por debajo de los dos años y, el conocimiento de los factores de riesgo para esta enfermedad es importante para la implementación de una mejor estrategia de vacunación. Sabemos que de 10 nacimientos 1 o 2 son prematuros  y que lamentablemente estos nacimientos están aumentando por cesáreas programadas. Que un nacimiento a destiempo trae al mundo a un niño con un sistema inmune muy inmaduro, un niño cuya madre no ha tenido el tiempo para transferirle suficientes anticuerpos. Razones que explican el incremento del riesgo aumentado de ENI en el recién nacido prematuro.

La investigación realizada en Noruega es muy amplia y completa, con muchas variables que en este espacio limitado no podemos enumerar. De los 628, 138 niños incluidos en el estudio, 41, 931 nacieron prematuros y 411 se diagnosticaron con ENI, de estos, 224 correspondieron a la época pre vacunación y solo 82 enfermaron después de la introducción de la vacuna PCV7.

Concluyeron, que el nacimiento prematuro es un factor de gran riesgo para la ENI en niños entre los
0 – 23 meses de edad antes y después de la vacuna. Que para reducir la ENI en los prematuros menores de 6 meses la vacuna deberá administrarse con una primera dosis antes de los 3 meses de la edad cronológica del prematuro, y, que el valor de las vacunas es cada día mayor en la prevención de enfermedad y muerte en todos los niños.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

REFERENCIA: The Pediatric Infectious Disease Journal. July/2018 – Volume 37-Issue/7. Vaccine Report, Pages 195-200.

miércoles, 4 de julio de 2018

Leche materna, de vaca y de almendras


No nos vamos a cansar de repetir que la leche materna es el alimento más sabio y completo para el niño en su primer año de vida. Esta leche, tiene grandes cantidades de ácidos grasos saturados necesarios para la función y desarrollo del cerebro humano.

Si bien las almendras son una buena fuente de proteínas, la “leche” de almendra no lo es. Los padres que decidan alimentar a sus hijos con esta “leche”  deberán suplementar las grasas, proteínas, minerales y calcio que el niño debe ingerir a diario después del destete que le garantice un desarrollo óseo, dental, oftalmológico y cerebral adecuado.

La leche de vaca la usa el ser humano hace 7, 500 años (University College of London), es un producto que garantiza al niño, buena cantidad de minerales, grasa, proteínas y la lactosa, carbohidrato que no existe en las “leches” vegetales y que favorece la absorción de calcio por el intestino. Una taza de leche de vaca suministra: 150 calorías, 12 gramos de carbohidratos (lactosa), 8 gramos de grasa y 8 gramos de proteína. Una taza de “leche” de almendra proporciona entre 30-50 calorías, 1 gramo de carbohidratos, 3 gramos de grasa y 1 gramo de proteínas. Si usted, por sus convicciones o porque es vegano decide usar una “leche” vegetal, tenga en cuenta suplementar a su hijo con los elementos que estas “leches” no pueden proporcionar adecuadamente. La leche de vaca no la recomendamos en los primeros meses de vida del niño, y, ésta como las vegetales, pueden producir alergia a sus proteínas.

El 60% de la estructura de nuestro cerebro es grasa. Esta, es fuente de energía y la responsable de la absorción de las vitaminas A, D, E y K que son solubles en grasa y esenciales en la producción y función de los neurotransmisores y la regulación de nuestro sistema inmune. Se nos ha dicho que hay grasas buenas que son las vegetales y grasas malas que son las de origen animal, asunto hoy en discusión, y de lo que no existen evidencias científicas claras y definitivas.

 Sería interesante documentar, si fuese posible, la frecuencia de enfermedad coronaria en nuestro país en los años que nuestros padres y abuelos se alimentaban con manteca de cerdo, y la frecuencia de la enfermedad coronaria a partir de los años 60  hasta hoy cuando comenzamos a alimentarnos con aceites vegetales. Sería interesante. 

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Meonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana 

miércoles, 27 de junio de 2018

Mi hijo es sonámbulo ¿qué debo hacer?


El sonambulismo no es una enfermedad. Es un trastorno del sueño más frecuente en los varones que en las hembras, y hasta un 15% de los niños entre los 3 y 15 años lo pueden padecer, para desaparecer en la adolescencia. Puede verse en más de una persona en una misma familia, lo que hace pensar en la herencia como factor causal. Sin embargo, todavía no se ha encontrado un gen responsable de éste trastorno.

El niño sonámbulo se levanta 3 a 4 horas después de haber ido a la cama a prepararse porque supuestamente va para el colegio, o simplemente a deambular con sus ojos abiertos, aunque dormido. Los pediatras recomendamos a los padres, no despertarlo no porque signifique algún peligro, sino, porque el niño puede despertarse asustado, confuso y desorientado. Lo que sí deben hacer es, de manera ecuánime, conducirlo a la cama donde continuará durmiendo tranquilamente.

El niño sonámbulo, deberá ser vigilado para que no se haga daño. Su habitación deberá ser segura, sin escaleras, con puertas y ventanas que el niño no pueda abrir hacia el exterior y  sin objetos o cables con los que pueda tropezar. Su condición no deberá obstaculizar la vida normal de su hijo. Si éste tiene que dormir fuera de su casa, las personas responsables deberán ser informadas para que tomen las medidas de lugar, igualmente si tiene que ir a un campamento de verano. Porque impedirle hacer vida como los demás niños de su edad, pudiera afectar negativamente su valoración personal. En cualquier caso, siempre deberá dormir en cama normal y nunca en camarotes.

Los padres, no deberán regañarlo, porque el sonámbulo no tiene conciencia de lo que le pasa por las noches. Con mucha comprensión y casi a manera de chiste, quitándole importancia a lo sucedido, deberán explicarle que a otros niños les pasa lo mismo, y que eso pronto va a desparecer, porque el niño debe conocer de su condición. Se recomienda además, hacer buenos hábitos del sueño nocturno en sus hijos, no sobrecargarlos con tareas muy duras durante el día y respetar sus momentos de ocio, porque la fatiga y el estrés excesivos, pueden ser factores predisponentes.  

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana