lunes, 20 de enero de 2020

Regale experiencias y menos juguetes


Regale experiencias y menos juguetes
Claire Lernner sugiere que cuando los niños reciben una gran cantidad de juguetes, juegan menos. Los descubrimientos de esta investigadora fueron registrados por Michael Malone, profesor de educación en la primera infancia de la universidad de Cincinnati. “Un menor número de juguetes, lleva a un mayor intercambio y cooperación y, ambos son preciosas capacidades de vida para la infancia”. Según Malone, demasiados juguetes, fomentan un juego más solitario y causan un sentido de carga improductiva.

Una gran cantidad de padres, muchísimos en nuestro país, con ingresos muy limitados, hacen grandes sacrificios para comprar juguetes a sus niños en fin de año y año nuevo. Se angustian si no lo pueden conseguir o se limitan a decir,” yo no tengo nada, por lo tanto, no voy a regalar”, produciendo en el niño frustraciones y la percepción de que los padres que regalan, son los que más quieren a sus hijos.

Las vivencias y la realidad indican que, frente a muchos juguetes, el niño termina jugando solo en algún rincón de la casa con el objeto más insignificante. Y, un estudio realizado en 3, 000 niños entre los 3 y 5 años de edad en la universidad de Oxford descubrieron, que el desenvolvimiento escolar de los niños dependía de su ambiente familiar y compromiso de los padres, más que de las cosas o los dispositivos de que disponían.

Regalemos a nuestros niños conscientes de que, si se quiere, siempre se puede regalar. Sin sobredimensionar el valor de las cosas y reconociendo la importancia de las relaciones interpersonales y lo que estas significan en la formación de un individuo optimista y feliz. Si lo que tenemos solo nos da para comprar una chichigua (papalote), nuestro hijo(a) disfrutará de todos los momentos que como padres le estaremos regalando, cada vez que lo llevemos al parque a vivir juntos esas experiencias y, a disfrutar un helado al aire libre al terminar cada faena. Porque el valor y la contribución a la felicidad del niño que estas acciones le producen es tal, que simplemente, no lo podemos cuantificar. No regalemos tantas COSAS, regalemos EXPERIENCIAS.

FUENTES: 1- Dar a tus niños experiencias en vez de juguetes, aumenta su inteligencia. Génesis Ramírez, 3 de enero, 2020. Redacción, enero 6, 2020. Estilo. 2- Claire Lernner, investigadora del desarrollo infantil.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.


domingo, 12 de enero de 2020

Eventos adversos que afectan al niño


Las vivencias, privaciones y eventos negativos que sufre el ser humano en su niñez, le afectan de igual manera en su vida adulta. Los eventos adversos sufridos en la niñez tales como abuso emocional y violencia doméstica, han sido reportados en los EE.UU. y, se han asociado a causas de enfermedad y muerte según datos aportados por una encuesta realizada por los CDC en ese país.

De 144, 017 individuos que respondieron a dicha encuesta, que informaron haber sufrido al menos cuatro o más eventos adversos durante su niñez, tuvieron riesgos mucho más altos de sufrir enfermedad cardiaca coronaria, obesidad y enfermedad obstructiva pulmonar crónica informaron James Mercy, PhD de los CDC en Atlanta y sus colegas.

 Los adultos que en su niñez padecieron eventos adversos fueron más propensos a sufrir depresión, privación socioeconómica y desempleo, comparados con los individuos que reportaron no haberlos padecido. Prevenir los eventos adversos en los niños, puede evitar 21 millones de casos de depresión que afectan negativamente la vida de los jóvenes como para no poder completar su escolaridad secundaria o no conseguir empleo informó Anne Schuchat, MD, CDC.

Dicha encuesta realizada entre 2015 y 2017 que incluyó preguntas sobre abuso físico, emocional, sexual, de sustancias, encarcelamientos, divorcios y violencia doméstica, todos habían sufrido algún tipo de evento adverso en su infancia. Sin estas experiencias negativas previas, los investigadores estiman, que los adultos con enfermedad cardiaca se reducirían en un 12%, los casos de depresión en un 44%, el número de desempleados se reduciría en un 15% y los fumadores y bebedores en un 33% y 24% respectivamente.

No hay dudas, que los efectos adversos que ha sufrido y sufre el niño en todo el mundo, son causas importantes de la violencia que hoy vivimos: ataques masivos, abuso psicológico, físico, promiscuidad sexual, feminicidios e infanticidios. Drogadicción, vagancia, aburrimiento y una vida sin sentido. Tenemos que cuidar al niño, protegerlo y educarlo si queremos una sociedad más evolucionada y justa. Hace falta, una mayor, mejor y sostenida inversión en la salud y educación de la familia, en los niños y jóvenes del mundo. Un cambio radical, una verdadera voluntad política. De lo contrario, el futuro de la sociedad global será cada día más incierto.

REFERENCIA: Elizabeth Hlavinka, staff writer, Medpage Today. Adverse Childhood Events. November 05, 2019. Socioeconomic Hardship.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



domingo, 5 de enero de 2020

El ojo del niño en los tiempos de la modernidad

 El niño al nacer tiene una visión borrosa. Alrededor de los 2 a 3 meses puede fijar su vista, seguir algún objeto y reconoce el rostro de sus padres. Entre los 3 y 4 meses aparece la visión binocular, es decir, que puede usar ambos ojos de manera coordinada, aunque bizquee o desvíe los ojos por momentos. Entre los 4 y 6 meses puede ver los colores y alrededor de los 5 comienza a desarrollar su visión tridimensional, a reconocer las distancias y la profundidad de las cosas hacia los 6 meses de edad. A los 8 meses el color de sus ojos es el definitivo, y entre los 18 meses y los dos años es capaz de reconocerse a sí mismo ante un espejo. Es al cumplir los 8 años que ya ha alcanzado su madurez visual, edad en la que cualquier daño o defecto, si no se ha detectado, es muy difícil que se pueda corregir. 

El estrabismo, no es solo un problema de estética, es algo que, si no se corrige a tiempo, puede producir problemas del aprendizaje y del rendimiento escolar. Un ojo vago, no lo puede detectar el pediatra y mucho menos los padres y, en la adultez, es un problema sin solución, a pesar de la gran plasticidad del cerebro humano y los últimos intentos por corregirlo.

El uso excesivo de las pantallas, le quita al niño el tiempo que pudiera utilizar jugando con otros niños, para hacer algún deporte y, favorece su sobre peso y obesidad. El uso excesivo de la visión cercana (iPad, celulares) es causa importante de cefalea y miopía, la nueva epidemia infantil mundial. Cerca del 33% de los niños y adolescentes que usan de manera permanente estos dispositivos sufren del síndrome de fatiga visual, porque ver de cerca por mucho tiempo, produce en el ojo unos cambios en la longitud visual que inducen a la miopía.

La moderación y el sentido común es fundamental en todo lo que hacemos. Porque tampoco es un pecado y, es muy válido, permitir el iPad al niño que va molestando a los demás cuando hacemos un viaje. Y, reconocer, que la modernidad y la tecnología tienen cosas muy buenas:  los recursos que ponen a nuestro alcance, para que podamos referir al recién nacido prematuro en sus primeros días y al niño a término en sus primeros meses a su primera evaluación con el oftalmólogo pediátrico. 

domingo, 8 de diciembre de 2019

Sobre peso y obesidad infantil



El sobre peso y la obesidad infantil es un problema de salud pública que afecta no solo a los países ricos. Cada día en la R.D. hay más adultos obesos, porque hay más niños obesos. Condición que tiene implicaciones genéticas agravadas por factores sociales y culturales como la mala alimentación y la baja proporción de madres que amamantan a sus hijos.

En el mundo, el número de lactantes y niños de 0 a 5 años que padecen sobre peso y obesidad aumentó de 32 millones en 1990 a 41 millones en el 2016. Solo en África el número de niños obesos aumentó de 4 a 9 millones en ese mismo período (OMS). Si las tendencias continúan como van, el número de lactantes y niños pequeños con sobre peso llegará a los 70 millones para el año 2025. Sin una intervención ahora, el resultado será, un mayor número de personas adultas predispuestos a sufrir síndrome metabólico: diabetes, hipertensión arterial, eventos vasculares cerebrales e infartos cardiacos, es decir, una sociedad mundial con menos expectativas de vida.

“La R.D. con una población aproximada de 10 millones de habitantes registra un 60% de personas obesas o con sobre peso, por lo que la Asociación Dominicana de Cardiología y otras organizaciones médicas, han llamado la atención sobre las perjudiciales consecuencias cardio metabólicas del sobre peso y la obesidad” (El 60% de la población dominicana se encuentra en sobre peso, El Caribe, noviembre 12/2018). “Es costumbre popular asumir que un niño gordito disfruta de salud plena. Pero, ¿qué tan cierto es esto? ¿es la obesidad infantil sinónimo de salud? La respuesta es un tajante ¡NO! La obesidad y el sobre peso es la evidencia de un desequilibrio en la calidad de la alimentación de un individuo, combinada con una rutina sedentaria que pone en riesgo la salud de niños y adultos. En la R.D. por lo menos el 7.6% de la población infantil es obesa y la población adulta supera el 61%” (Diario Digital, Obesidad infantil: el límite entre el sobre peso y la salud, julio/2019).

Hay que educar a nuestros niños con el ejemplo de lo que comemos en nuestros hogares, hay que elevar la lactancia materna con políticas oficiales y privadas permanentes, hay que caminar y hacer deporte. Hay que recordar, que la alimentación de nuestros niños con altos contenido de grasa, azúcar y sal, junto a una vida sedentaria, son factores que favorecen el sobre peso y la obesidad del niño y por consecuencia, del adulto.

Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.


martes, 3 de diciembre de 2019

Vacunas: solución a la resistencia bacteriana


Vacunas: solución a la resistencia bacteriana.
La introducción de la penicilina en la década de 1940 permitió el tratamiento exitoso de enfermedades hasta ese entonces mortales. Sin embargo, la resistencia a la penicilina se comenzó a observar en Sudáfrica a partir de 1977 la que se diseminó a nivel mundial obligando a la industria farmacéutica a buscar nuevas alternativas terapéuticas a las que las bacterias ya son resistentes.

El desarrollo de los antibióticos, los antivirales y los medicamentos contra la malaria y la tuberculosis, son algunos de los grandes éxitos de la medicina que están llegando a su fin. Porque la resistencia bacteriana es cada día mayor y que nos amenaza con devolvernos a los tiempos en que no podíamos tratar las enfermedades más comunes.

Las vacunas, salvan 5 vidas cada día y evitan entre 2 y 3 millones de muertes cada año. Debido a la propaganda antivacunas y a otras inconsecuencias humanas, este año se han reportado 2, 927 casos de sarampión en distintos países. Hemos olvidado que por la vacuna se erradicó la viruela, y que este año solo se han reportado 88 casos de poliomielitis en el mundo, enfermedad que mató o dejó en discapacidad a cientos de miles de niños antes que aparecieran las vacunas antipolio. Se espera que para el año 2035 Australia sea declarado el primer país sin cáncer del cuello uterino, porque desde que se comercializó la vacuna contra el virus del papiloma humano, ese país está vacunando a todos sus niños y niñas antes que inicien relaciones sexuales.

A todo lo dicho hay que agregar, que las vacunas se vislumbran como la solución a la resistencia de las bacterias a los antibióticos. En los países que su población infantil y adulta no está vacunada o lo está parcialmente, la mayoría de sus individuos son susceptibles de infectarse obligando al uso muchas veces indiscriminado de los antibióticos, lo que favorece la resistencia de las bacterias a esos medicamentos. Desde que se amplió el programa de inmunizaciones y se introdujo en el mundo las vacunas contra el neumococo y el Hemophilus Influenzae tipo B, hemos dejado de ver la gran cantidad de niños con neumonías, meningitis y otitis media que asistían a nuestras emergencias. Se han prevenido muchas enfermedades y, se ha reducido el uso de antibióticos. Una contribución más de las vacunas, esta vez como factor de reducción de la resistencia bacteriana.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.







jueves, 21 de noviembre de 2019

Calentamiento global y calentamiento social


Oí esta expresión a un distinguido colega ecuatoriano cuando ofrecía una de sus conferencias en el Vaccine Summit/2019 celebrado recientemente en la ciudad de Panamá.

Para entender el calentamiento global del planeta producto entre otras cosas de la industrialización y la deforestación, no hay que ser un experto. Basta con observar la cantidad y magnitud de los huracanes, las olas de calor, grandes sequías y más crudos inviernos, el derretimiento de los glaciares, la desaparición de especies y los desastres en la agricultura. Producto de ese desequilibrio planetario, el Servicio Europeo del Cambio Climático Copernicus, ha declarado al mes de octubre/2019 como el mes más caliente jamás registrado en el mundo.

A la par con ese fenómeno, se está produciendo en el mundo un calentamiento social, que es consecuencia de las grandes desigualdades e injusta distribución de las riquezas y la falta de oportunidades para la mayoría de las personas. Que explica, aunque no lo entendamos, los hechos violentos que con un gran apoyo popular se están produciendo en países como Chile y muchos otros.

Uno de cada 10 niños nacidos en un país pobre morirá antes de cumplir los cinco años en la mayoría de los casos por alguna enfermedad prevenible, y, el 1% de la población, acapara el 90% de la riqueza que genera el resto de la población mundial.

Oxfam, en la celebración del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, aprovechó y publicó su informe preliminar “El trabajo no la riqueza” en el que saca a relucir el otro lado del dinero. Aquel que demuestra que el 50% más pobre de la población, 3, 700 millones de personas, no se benefició en lo más mínimo del crecimiento y la riqueza mundial de que se nos habla.

El calentamiento global que es una realidad, junto al calentamiento social que es la otra realidad de que nos hablaba el Dr. Marcelo Aguilar de Ecuador, se manifiesta en la situación de salud que viven nuestros pueblos. Hombres, mujeres y niños que siguen enfermando y muriendo por las mismas causas que enfermaban y morían hace décadas.

Lo que sufre hoy la humanidad es producto de las acciones equivocadas del hombre. Ese mismo hombre, tiene en sus manos la solución si es que honestamente se desea un mundo mejor para nuestros hijos y nietos.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.



domingo, 17 de noviembre de 2019

Escuela y familia: lo que deben enseñar


La escuela y el colegio nunca podrán sustituir a la familia, pero son sus mejores aliados en la educación de nuestros hijos. Aprender algebra, la raíz cuadrada de un número o saber que la capital de España es Madrid de poco sirve a nuestros niños. Porque la tarea fundamental de la familia y la escuela debe ser, lograr que el niño llegue a ser un ciudadano autónomo, autosuficiente y feliz. No importa lo que hayamos aprendido, si carecemos de lo esencial:  convivir de manera civilizada, en relación armoniosa con los demás, a respetar el derecho ajeno y a cumplir con nuestros deberes. A respetar y amar al planeta y al medio ambiente, haciendo de la verdad, la honestidad y la justicia, del trabajo y la solidaridad nuestro estilo de vida.

Lo peor que le pudiera pasar a nuestra juventud y a nuestra sociedad es, que la escuela, el colegio, la familia y las universidades, estemos formando buenos profesionales y a malas personas. Porque “jamás una mala persona podrá ser un buen profesional” (Howard Gardner), no importan los lauros o la calidad de la institución que le otorgó el título.

Al niño de hoy, debemos enseñarle a buscar las soluciones a sus pequeños problemas, a desarrollar sus propias competencias, para que pueda después, resolver los conflictos de la sociedad que le tocará vivir. Enseñarle a ver la realidad desde diferentes ángulos y a ver las distintas soluciones para un mismo problema. A ceder, a ser menos egoísta, a ponerse en el lugar del otro. Y, lo estaremos preparando para una existencia más placentera y saludable, a formar parte de una sociedad más equilibrada, a ser una persona feliz, que debe ser objetivo fundamental, mucho más importante que proporcionarle un título.

Independientemente de nuestras creencias, a nuestros hijos, debemos enseñarles a fortalecer y alimentar su espiritualidad, a practicar la meditación. A orar si se es creyente. A ser agradecidos. A disfrutar la naturaleza y la actividad física, la música y otras artes, el teatro y la pintura, los museos y el buen cine, la historia, la poesía y la literatura. Y estaremos sentando las bases para mejores personas y un mejor país. Tampoco se trata de una utopía. Porque todo eso está a nuestro alcance. Solo que no lo queremos ver o hemos perdido la capacidad de ver lo que antes veíamos.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.