miércoles, 8 de agosto de 2018

Salud, plásticos y aditivos


Si creemos que solo los ríos, mares y océanos están contaminados por los desechos plásticos, estamos equivocados. Niños y adultos estamos contaminados. Micro moléculas de ftalatos y Bisfenol A (BPA) presentes en biberones, botellas y otros envases plásticos pasan a través de los alimentos a nuestro organismo donde se acumulan de por vida. Dichas moléculas, se asocian a trastornos hormonales y del desarrollo, y a mayor riesgo de obesidad, asma, alergias, diabetes infantil y cáncer. En los mares y océanos del mundo hay más de 100 millones de toneladas de plásticos que pueden durar 200 años flotando. Para darle flexibilidad y resistencia, la industria le añade al plástico aditivos que con el calor se van desprendiendo matando a millones de aves y  animales marinos.

Científicos de la Universidad de California en San Francisco aplicando un método novedoso de escaneo,  encontraron decenas de sustancias químicas conocidas como E.O.A. (Environmental Organic Acids) en la sangre de mujeres embarazadas que incluyen  al Bisfenol A (BPA) cuya estructura química es similar a algunas hormonas humanas, lo que significa, que pueden interferir en el sistema endocrino del feto; ésta investigación fue publicada en “Environmental Health Perspectives Journal”. Declararon además, que algunos de los químicos nunca antes habían sido encontrados en la mujer embarazada incluyendo a dos sustancias que se relacionan con defectos genéticos, daños fetales y cáncer. Lo preocupante es, que aditivos que antes fueron declarados como inofensivos por las organizaciones reguladoras y defensoras de la salud pública, hoy se sabe son muy peligrosas. 

Un grupo grande de expertos del mundo (67, 000 pediatras) recomiendan: priorizar el consumo de frutas, vegetales y alimentos frescos, evitar carnes procesadas principalmente en el embarazo, no meter plásticos al microondas y al lavaplatos (efecto calor), preferir utensilios de cristal o acero inoxidable, revisar los códigos de los envases plásticos y rechazar los códigos 3-6 y 7, lavado de las manos antes de manipular los alimentos, y lavar las frutas que no requieran ser peladas.

La sociedad global está obligada a volver a sus orígenes, a lo simple y elemental. A eliminar los aditivos de los alimentos, y a clausurar la industria del plástico. Por la salud de nuestros ríos, mares y océanos, y la salud de la sociedad misma.

REFERENCIA: “Chemicals in Food may harm Children, Pediatricians´ Group Says”. By Roni Caryn Rabin, July 23/2018. New York Times.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana










miércoles, 1 de agosto de 2018

Hemorragia por déficit de vitamina K


El sangrado del recién nacido por deficiencia de vitamina K puede aparecer a las 24 horas después del nacimiento y hasta 2 a 4 semanas más tarde si al niño no se le inyectó una dosis de ésta vitamina. El niño tiene niveles bajos de vitamina K al nacer, porque ésta vitamina se moviliza con dificultad a través de la placenta, y porque las bacterias que ayudan a producirla no están presentes en buena cantidad tempranamente en el intestino del recién nacido. La vitamina K  es un factor de la coagulación.

La hemorragia por deficiencia de vitamina K es una condición facilmente prevenible. En nuestro país los pediatras la inyectamos de rutina al momento del nacimiento sin pedir ningún consentimiento. Es una práctica que recomendó la Academia Americana de Pediatría desde el año 1961 que hizo desaparecer el “sindrome hemorrágico del recién nacido” responsable de invalidez y muerte debido a hemorragias intracraneales y a otros niveles.

Entre febrero y septiembre/2013 se confirmaron 4 sangrados tardíos por deficiencia de vitamina K en el hospital de niños de Nashville, Tennessee, EE.UU., ¿Por qué una condición que no veíamos en la práctica pediátrica vuelve a reaparecer? porque en algunas culturas los padres tienen el derecho a  decidir con sus hijos incluso sobre asuntos que ellos ignoran, muchas veces, influenciados por información poco confiable que los llevan a rechazar practicas medicas correctas. No hay dudas, que el comportamiento y  conducta de esos padres son raras y pueden resultar peligrosas. Por ejemplo, el 82% de los padres que se oponen a la inyección de la vitamina K en los EE.UU. también se oponen a la profilaxis (gotas en los ojos) para evitar la oftalmía gonocócica  del recién nacido y a la vacunación de sus hijos con la reaparición de enfermedades ya erradicadas.

En conclusión: es bueno que los padres indaguen y pregunten. Que lean, pero que no crean todo lo que  leen. Que compartan sus inquietudes con el pediatra y que éste, esté lo mejor informado posible, preparado para disuadir no para atacar. Para orientar a los padres respecto a qué es lo mejor para la salud y bienestar de sus hijos.

REFERENCIA: This Infant Disease was eradicated. Now is back. Why? F. Perry Wilson MD, MSCE. July 20/2018. MedPage Today.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana