jueves, 16 de septiembre de 2021

EPIDEMIAS Y PANDEMIAS EN EL FUTURO

 

La experiencia acumulada en el transcurso de la pandemia COVID-19 que estamos padeciendo debería enseñarnos qué hacer y cómo prepararnos para situaciones similares en el futuro.

 

Desde hace muchos a;nos los expertos de la OMS nos están advirtiendo de las futuras epidemias y pandemias sin que la sociedad mundial y sus gobiernos hagamos caso. Ojalá que el SARS-Cov-2 con su listado de enfermedad, secuelas y muertes, permita a la colectividad mundial y a los gobiernos crear una conciencia.

 

El 5 de mayo 2021, la OMS anunció la creación de un centro de inteligencia para las pandemias con sede en Berlín, desde el que se buscará adelantarse a las pandemias con las últimas tecnologías tales como el análisis de macro datos (Big Data) o la inteligencia artificial.

 

“El centro, presentado en rueda de prensa por el director general de la OMS y la canciller alemana, tendrá como objetivo recopilar grandes cantidades de información de diversas fuentes con el fin de predecir crisis sanitarias como la actual causada por la COVID-19” (EFE/Ginebra/mayo 5, 2021). “Los virus se mueven con rapidez, pero los datos pueden hacerlo aún más rápidamente, y con una correcta información podemos estar un paso más adelante y con ello salvar vidas” (Tedros A. Ghebreyesus).

 

Pero antes o al mismo tiempo, los pueblos en todo el planeta estamos obligados a resolver asuntos que son fundamentales si queremos alcanzar esos objetivos: disminuir las desigualdades, las injusticias sociales y económicas, y lograr la superación educacional de todas las personas en los cinco continentes. De lo contrario, la creación de centros inteligentes sería hacer poco o nada.

 

“No podemos seguir permitiendo que la mortalidad de los ni;nos menores de 5 a;nos de las familias más pobres duplique la de los ni;nos de familias ricas. Que la esperanza de vida de la población de los países de ingresos más bajos sea 16 a;nos inferior a la de la población de los países de ingresos altos”.

 

Está claro que debemos auxiliarnos de la tecnología para enfrentar exitosamente las epidemias y pandemias que nos llegarán en el futuro. Pero si se mantiene esta situación marcada por tantas desigualdades, muy poco será lo que podamos lograr; porque los virus y bacterias seguirán enfermando y matando a millones de ni;nos y adultos en un escenario en el que poco importará que seamos ricos o pobres.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

sábado, 11 de septiembre de 2021

VACUNA COVID-19: REGRESO A CLASE

 

 Existe preocupación en los padres ante el regreso a las clases respecto de sus hijos no vacunados. Por otra parte, es necesario que los ni; nos de todas las edades reinicien sus clases presenciales. Porque la deserción escolar que es un obstáculo para el desarrollo de los pueblos, está directamente relacionada a un mayor tiempo de inasistencia a las aulas. También, la aparición de trastornos de salud mental y orgánica y de la personalidad que se están dando en la población infantil.

 

Como no existe todavía una vacuna COVID-19 para ni;nos pequeños, nuestra recomendación es, que el personal de los colegios y escuelas esté vacunado al igual que los padres y otras personas que convivan con el niño. Que en los colegios y escuelas se higienicen regularmente las distintas áreas y los utensilios, y que el uso de la mascarilla sea obligatorio en los ni;nos mayorcitos. Que la tarjeta de vacunación esté actualizada, y que si fuese posible, que al menos al principio y hasta que todo se organice, el horario sea acortado.

 

 Puesto que el niño no es un adulto pequeño. Que es un organismo con órganos y sistemas en desarrollo, los expertos no están de acuerdo en que se extrapolen las experiencias con las vacunas de adultos para administrarse a ni;nos más pequeños, sino, que se hagan los estudios necesarios y crear sus propias vacunas.

 

“Las dosis de vacunas utilizadas a partir de los 12 a;nos es de 30 microgramos y las dosis que se están estudiando en ni;nos entre los 5 y 11 a;nos es una tercera parte, es decir, 10 microgramos, y para niños por debajo de los 5 a;nos las dosis en estudios están alrededor de 3 microgramos. Estas dosis bajas se han elegido teniendo en cuenta la capacidad del antígeno para producir una respuesta inmune (inmunogenicidad) y la reatogenicidad del niño, que es su reacción local o sistémica a la vacuna”. (David Kimberlin, MD, experto en enfermedades infecciosas pediátricas de la universidad de Alabama en Birmingham, EE.UU.).

 

En conclusión: mientras esperamos que se autoricen las vacunas COVID-19 en los ni;nos más pequeños y si respetamos las recomendaciones para evitar los contagios, estamos de acuerdo en que todos los ni;nos regresen a las aulas.

 

REFERENCIA:” Don’t Use Pfizer’s COVID Vax Off-Label in Kids, Experts Warn”. By Kristina Fiore, MedPage Today, august 23, 2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

jueves, 26 de agosto de 2021

LA CIENCIA Y LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

 La ciencia y la investigación científica son como son, no como quisiéramos que sean. El apresuramiento de algunos países en aplicar una tercera dosis de vacuna contra la COVID-19 basados en criterios empíricos, podría resultar en una acción poco relevante, porque las evidencias científicas demuestran que, la tercera dosis contra el SARS-Cov-2 es más efectiva si se administra 8 meses después de haberse recibido las primeras dosis de rigor.

 

Se reitera la necesidad de que las personas reciban sus dos dosis de vacuna en aquellas vacunas que precisan de dos dosis, y que una tercera inyección sea aplicada con un tiempo inferior a los 8 meses, solo en pacientes con alguna condición que les pueda debilitar su sistema inmune. Es cierto que para los próximos días ya ha sido autorizada una tercera dosis contra la COVID-19, con la recomendación de que ésta sea aplicada 8 meses después de haberse completado la vacunación de base.

 

“Un tiempo de espera de 8 meses para una tercera dosis va a potenciar los niveles de anticuerpos neutralizantes y una respuesta inmune robusta, y probablemente, esto vaya en la línea de no tener que aplicar dosis repetidas anualmente contra la enfermedad en el futuro” (Peter Hotez, MD, PhD, Baylor College of Medicine, Houston, Texas).

 

“En un régimen de vacunación multidosis, un intervalo de tiempo más largo entre una dosis y otra le da al sistema inmunológico humano el tiempo para madurar, y en este periodo de tiempo, se produce un proceso conocido como “afinidad de maduración”, que lleva a los anticuerpos a mejorar en calidad y cantidad” (John Moore, PhD, profesor de inmunología en Weill Cornell Medicine, New York). En iguales términos se refirió Mónica Gandhi, MD, MPH, de la Universidad de California en San Francisco.

 

Una tercera dosis de vacuna COVID-19 ya es una realidad. Pero su aplicación deberá obedecer a las recomendaciones de la comunidad científica mundial que trabaja en inmunizaciones desde hace décadas y que ha reiterado que lo prioritario es vacunar a todo el mundo con las dos dosis que han demostrado ser eficaces evitando internamientos, los cuidados intensivos y las muertes. Que una tercera inyección a un mayor intervalo de tiempo, probablemente favorecerá no tener que usar más refuerzos.

 

REFERENCIA: Third COVID Vaccine Dose Could Be the Last. Amanda D’ambrosio. Special Report. MedPage Today, august, 18, 2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

viernes, 20 de agosto de 2021

VACUNA COVID-19 PARA LAS EMBARAZADAS

 

Durante el embarazo el sistema inmunológico de la mujer se torna débil, y esa debilidad inmunológica puede permanecer durante el puerperio o “el riego “como le llama la gente del pueblo. Por lo tanto, en estas etapas de riesgo, es importante que la mujer reciba vacunas contra la influenza, difteria, tosferina y tétanos. Y, recientemente, los CDC de los EE.UU. recomendaron vehementemente que también sea vacunada contra el SARS-Cov2- para evitar una enfermedad COVID-19 grave.

 

“Las vacunas son seguras y efectivas y nunca antes ha sido más urgente que ahora dicha vacunación ante la conocida variante Delta que puede terminar en una enfermedad COVID-19 muy grave en la embarazada no vacunada” (Rochelle Walensky, M.D. directora de los CDC).

 

Los estudios realizados no encontraron incremento de abortos espontáneos o natimuertos en las embarazadas vacunadas ya que el riesgo acumulado de los mismos fue del 14.1% y la tasa de este tipo de abortos en las no vacunadas está entre 11% y el 16%. Estos hallazgos se agregan a las evidencias acumuladas en investigaciones anteriores que afirman que las vacunas mRNA durante la gestación son seguras, afirmaron los investigadores de los CDC.

 

Esta nueva recomendación de vacunar contra COVID-19 a la embarazada y a la mujer que ya parió y está amamantando es una forma de protegerla a ella y a su recién nacido, que está avalada además, por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, que ha reportado un número creciente de embarazadas que han enfermado y fallecido por COVID-19 en las últimas semanas.

 

Que quede claro en la población, que las mujeres embarazadas o que han estado embarazadas recientemente tienen más probabilidades de enfermar gravemente y morir por COVID-19 cuando se comparan con las no embarazadas.

 

Las embarazadas deben saber, que tienen el derecho de preguntar a su ginecólogo cuáles son las vacunas que deben recibir en su embarazo, y el médico debe saber cuáles son esas vacunas que van a protegerla al igual que al producto de la concepción que llevan en su vientre.

 

La embarazada debe saber que, la vacuna contra COVID-19 puede producirle algún efecto secundario transitorio principalmente después de una segunda dosis en aquellas vacunas que requieran de dos dosis. Y que esos efectos son los mismos que vemos en la mujer no embarazada que se vacuna. (CDC, agosto 11, 2021).

 Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

domingo, 15 de agosto de 2021

ES NECESARIO UN NUEVO COVAX

 

COVAX, es una estrategia creada consecuencia de la pandemia COVID-19 por cuatro grandes organizaciones: la Coalición para la Promoción e Innovaciones en pro de la preparación ante las Epidemias (CEPI), la Alianza Mundial para las Vacunas e Inmunizaciones (GAVI), el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de garantizar el acceso justo y equitativo de las vacunas contra COVID-19 a todas las personas en el mundo.

 

El fondo rotatorio de la Oficina Panamericana de la Salud (OPS) sería el encargado de adquirir las vacunas para los países de las Américas y el UNICEF se encargaría de la compra de las vacunas para el resto del mundo.

 

Pero la realidad fue otra, porque desde que se autorizó el uso de las vacunas contra la COVID-19 como una medida de emergencia internacional, de los 42 Estados que comenzaron a vacunar a sus poblaciones 36 eran países ricos y los otros 6 pertenecían a un nivel socio económico medio-alto (Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS).

 

Algo más de 70 millones de dosis de vacunas han llegado a 126 países entre febrero y mayo 2021, incluso a zonas en conflicto a través del COVAX. Sin embargo, para finales de junio 2021, la estrategia enfrentaba un déficit de 190 millones de dosis, y aunque gracias a los nuevos acuerdos con los fabricantes se dispondrá de más vacunas, si no se solventa el déficit actual las consecuencias van a ser desastrosas (OMS). Una situación injusta y preocupante, porque si bien es cierto que países como los EE. UU, están haciendo importantes donaciones, países poderosos incluyendo a este país han acaparado las vacunas en interés de proteger a sus habitantes.

 

Pero un nuevo COVAX habrá de emerger, porque no vivimos aislados y las nuevas variantes están llegando a los países vacunados desde el resto del mundo que no ha tenido acceso a las vacunas. Una nueva y gran estrategia se hace necesaria, y es que el 2% de la población mundial que posee el 90% de las riquezas del planeta se vuelque al resto del mundo haciendo las transformaciones para que tantas desigualdades desaparezcan para siempre. Y que se entienda, que una mejor distribución de los bienes de que disponemos es la única garantía para una buena salud y estabilidad social en el mundo. Es el nuevo COVAX que necesitamos.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 13 de agosto de 2021

FALTAN LAS EVIDENCIAS

 

Administrar una tercera dosis de vacuna contra la COVID-19 fue una decisión precipitada, quizás por miedo, que tomaron algunos países ricos y que imitaron otros países pobres. No se justificaba porque es un gasto de esfuerzos, logísticas y recursos que obstaculizan que las primeras dos dosis que es el objetivo primario y fundamental, lleguen a un mayor número de personas para evitar nuevos contagios y la aparición de nuevas variantes.

 

La OMS declaró que “No hay suficientes evidencias de que sea necesaria una tercera inyección y pidió, que las dosis excedentes sean donadas a los países más pobres en vez de ser usadas para mejorar la inmunidad de la gente adinerada” (Los Ángeles Times, 14 de julio, 2021).

 

Si la idea de una tercera dosis es atacar a las variantes que parecen ser muy agresivas, es bueno que se sepa, que las variantes son la consecuencia de una cobertura baja con las primeras dos dosis que hasta el momento han demostrado que protegen bastante eficazmente. Donde hay una población vacunada, no aparecen variantes, al menos que esa población sea contagiada por otras personas no vacunadas.

 

El director general de sanidad de los EE.UU. Vivek Murphy insistió (julio 30, 2021) en que “las personas que están vacunadas completamente, no necesitan por el momento una tercera dosis y que la decisión de si esa dosis es necesaria y cuándo lo sería, la tomarán las agencias como los CDC y la FDA en base a toda la información disponible”. No puede ser una decisión basada en criterios empíricos por muy bien intencionada que esta sea.

 

El Dr. Paul Offit del Comité de Asesores para las Prácticas de Inmunizaciones dijo: “Todavía se necesitan más datos para tomar esa decisión y las personas con dos dosis tienen una alta protección frente a la enfermedad severa. Ahora lo que se necesita no es una tercera dosis para los vacunados, sino que los no vacunados se vacunen”.

 

Es muy probable que para la COVID-19 sea necesario administrar más de dos dosis, como también pasa con muchas otras enfermedades. Y es por ello que está en estudio la posibilidad de una tercera dosis de una misma vacuna, con una vacuna diferente o la fabricación de otra vacuna protectora contra las nuevas variantes. Pero todo ello debe tener como soporte las evidencias científicas.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

miércoles, 4 de agosto de 2021

SOCIEDAD DOMINICANA DE PEDIATRÍA (SDP)

 

El 20 de julio de 1947 reunidos en la sala de consultas del hospital Ramfis de Santo Domingo Alberto Peguero, Rafael Miranda, Manuel Aquiles Rodríguez, Rafael Santoni y Jaime Jorge quedó formada la primera directiva de la SDP, la sociedad médica especializada más antigua, numerosa, prestigiosa y organizada del país, siendo elegido como su primer presidente el Dr. Alberto Peguero. Como testigo de excepción estuvo presente en esa ocasión el estudiante de medicina Emil Kasse Acta, quien luego fuera además prestigioso pediatra y presidente, humanista y filántropo del país.

 

A través del tiempo la SDP ha sido abanderada en la defensa de la salud de nuestros ni;nos y ha estado en primera línea en la educación médica continuada de sus miembros bajo la presidencia prestigiosos pediatras:  Don Mariano Lebrón Saviñón, pediatra y poeta, Hugo Mendoza, Teófilo Gautier, Josefina Coén, Haidé Rondón, Marianela Castillo Ariza, Emilio Mena Castro ya fallecidos, quienes dejaron su impronta en otros presidentes que le han sucedido, que viven y ejercen, y que han sido formadores de generaciones de pediatras: Jesús Feris Iglesias, Elbi Morla Báez, Rosa Nieves Paulino, José Brea del Castillo, Virgen Gómez  y Tharsis Hernández solo por mencionar algunos.

 

La SDP al cumplir su 74 aniversario hace solo una semana, celebró con su Congreso Nacional No. 46 en medio de la pandemia exhibiendo un programa científico de primerísima calidad en el que expusieron 28 invitados internacionales y 12 dominicanos, sin dejar de mencionar sus constantes advertencias en temas de prevención y salud, la lactancia materna y promoción permanente de las vacunas.

 

A través del tiempo la SDP mantiene el espíritu y mística de sus fundadores pasando la antorcha de sus valores humanísticos de generación en generación en esta organización que hoy cuenta con 17 filiales repartidas en todo el país, donde se celebran jornadas mensuales de capacitación a su membresía en los lugares más apartados de la geografía nacional. La SDP, colabora con el MSP con acuerdos de colaboración en distintos programas de prevención de enfermedades, y otras instituciones tales como: Inaipi, Pastoral Materno Infantil, Operación Sonrisa, Cluster de Alcohol, Sociedad de Oftalmología Infantil, y trabaja activamente con la Asociación Latino Americana de Pediatría (ALAPE) y la International Pediatric Association (IPA).

 

Dios Bendiga a los pediatras dominicanos y a la SDP que, en su 74 aniversario reafirma su compromiso de velar por la salud y bienestar del niño dominicano.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

lunes, 26 de julio de 2021

ESTRÉS POSTRAUMÁTICO POR COVID-19

 

“El estrés postraumático es un trastorno de la salud mental desencadenado por una situación aterradora, ya sea porque la persona la haya vivido o presenciado”.

 

Las experiencias que las personas hemos estado experimentando con la pandemia COVID-19 son las mismas que muchos individuos han vivido en las guerras, hambrunas, migraciones, persecuciones raciales, políticas y religiosas. Experiencias traumáticas en la vida de muchas personas que dañan su salud mental y que dieron nombre a este síndrome que hoy lo padecen niños y adultos.

 

Personas que han sufrido la COVID-19, que han estado en unidades de cuidados intensivos al borde de la muerte, que han visto morir a sus seres queridos, que no han tenido ni siquiera la oportunidad de acompañarlos en la enfermedad o en su velatorio y sepultura. Más adelante manifiestan trastornos emocionales y del sueño, irritabilidad, ansiedad, depresión, pesadillas, recuerdos repetitivos de los hechos, ideas suicidas y suicidios. Son estos, algunos de los síntomas del estrés postraumático que se está padeciendo en esta pandemia que aún no ha terminado y que, si no estamos vigilantes para diagnosticarlo y tratarlo, podría resultar en otra pandemia en el ámbito psicológico con efectos adversos impredecibles en la salud emocional colectiva.

 

Un estudio publicado en Wuhan (China) en marzo 2020 que incluyó a 714 pacientes de cinco hospitales y que se reportó en Psychological Medicine, encontró que el 96% de esos pacientes padecían de estrés postraumático por COVID-19.

 

Para prevenir y enfrentar exitosamente este trastorno lo primero que debemos hacer es, reconocer que tenemos el problema y buscar una ayuda profesional temprana, mantenernos cerca de la familia y demás seres queridos, hacer vida al aire libre y alguna actividad física regular. Volver a hacer las cosas que antes nos fueron placenteras si las hemos abandonado. Y si somos creyentes, que hagamos uso de la oración diaria que es uno de nuestros mejores aliados. Que reconozcamos que como seres humanos somos muy limitados y vulnerables, y que no estamos en capacidad de resolverlo todo. Que pongamos aquellos asuntos que nos parezcan insolubles en manos de alguien que usted y yo sabemos que todo lo puede. Por último, y aunque sea por un tiempo dejemos de ver, oír o leer noticias y las redes sociales, porque ese afán por mantenernos muy informados muchas veces y sin darnos cuenta es una parte importante del problema. 

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

domingo, 18 de julio de 2021

ESTUDIO CHILENO CON LA VACUNA SINOVAC

 

En todo el mundo se está vacunando de manera masiva para evitar la COVID-19. En nuestros países, una vacuna que se ha estado usando con esos fines es la CoronaVac (Sinovac). En relación con su eficacia y cobertura ha circulado mucha información y desinformación que ha traído mucha incertidumbre a mucha gente.

 

A partir del 2 de febrero 2021, se llevó a cabo en Chile un estudio en una cohorte de más de 10 millones de personas a partir de los 16 años de edad con resultados realmente interesantes. En el grupo de personas que completaron su esquema vacunal, la CoronaVac mostró una efectividad de un 65.9%, evitó la hospitalización en un 87.5%, evitó el ingreso en la unidad de cuidados intensivos en un 90.3% y previno la muerte relacionada a la COVI-19 en un 86.3% de las personas que se contagiaron habiendo estado vacunados con al menos una dosis. Estos resultados coinciden con los resultados de los ensayos de la fase 2 de esa vacuna. Se refiere, que este estudio fue financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo y otras organizaciones reconocidas Y que, sus hallazgos coinciden con estudios previos realizados en Brasil en más de 12, 500 trabajadores sanitarios y vacunados en el que cerca del 50% adquirió el contagió.

 

Los participantes de este estudio en Chile fueron agrupados en tres órdenes: Los no vacunados, los parcialmente vacunados con una dosis, y los completamente vacunados con dos dosis de la vacuna de Sinovac que es la usada en la estrategia de vacunación en ese país. Se controlaron las distintas variables que pudieran confundir la asociación entre la vacuna y los resultados: edad y sexo, la región de residencia, ingresos, nacionalidad y otros, y se excluyeron personas con enfermedades crónicas de base. La investigación se basó en los métodos analíticos de Thompson et al. para estudiar la efectividad de las vacunas en los EE.UU.

 

Los resultados de este estudio realizado en Chile fundamentado en rigurosos criterios científicos sugieren que la vacuna CoronaVac (Sinovac) fue muy eficaz para proteger contra la enfermedad grave y la muerte, datos que son consistentes con los ensayos fase 2 y los datos preliminares de su eficacia.

 

REFERENCIA: “Effectiveness of an Inactivated SARS-C0v-2 Vaccine in Chile”. Alejandro Jara, Ph et cols. Junio 7, 2021. The New England Journal of Medicine.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

lunes, 12 de julio de 2021

LA VACUNACIÓN NO DEBE DETENERSE

 

Existen evidencias científicas que relacionan a la vacuna Pfizer con la aparición de pericarditis y miocarditis después de aplicársele la segunda dosis principalmente a jóvenes masculinos. Estos hallazgos, no son motivos para dejar de vacunar con esa y otras vacunas contra el coronavirus y sus secuelas de enfermedad y muerte.

 

¿Por qué? Porque los estudios realizados a la fecha demuestran que los efectos sobre el corazón de esa vacuna son muy limitados Y fáciles de tratar, en su mayoría no ameritan internamiento y la recuperación es completa. Muy diferente al comportamiento de la miocarditis y pericarditis producida por una infección viral.

 

El ACIP (Advisory Committee on Immunization Practices) Comité Asesor para las Prácticas de Inmunizaciones de los CDC en los EE.UU. concluyó, que los beneficios de las vacunas superan por mucho los riesgos de la enfermedad. Israel anunció la aparición de 275 casos de miocarditis postvacuna en jóvenes entre los 16 y 30 años y aun así, ese país, aprobó vacunar a toda su población a partir de los 12 años.

 

“De los casos de jóvenes con 29 años o menos hasta el 11 de junio 2021, se reportaron 484 sospechosos de miocarditis. De estos, 323 según los CDC reunían los criterios de miocarditis y 148 todavía estaban bajo estudios. De los 323 casos, 309 llegaron a los hospitales y en su mayoría (295) fueron despachados, el 79% se recuperó satisfactoriamente, mientras que 9 permanecieron hospitalizados y 2 tuvieron que ir a la unidad de cuidados intensivos.” (Tom Shimabukuro, MD, MPH y el Grupo de Seguridad en vacunas del Sistema de Reportes de los Efectos Secundarios de las Vacunas (VAERS) de los EE.UU.)

 

“Cuando la miocarditis la produce una infección viral (virus Coxsakie, Parvovirus) o la COVID-19, el internamiento puede ser largo, las secuelas invalidantes y hasta necesitar trasplante cardiaco. Sin mencionar el Síndrome Multisistémico Inflamatorio que vemos en los niños y sus complicaciones” (Paul Offit MD, Children’s Hospital of Philadelphia, CHOP).

 

No está claro qué tan frecuente es la miocarditis postvacuna en los jóvenes en quienes una alta tasa de la enfermedad COVID-19 es asintomática. De ahí la necesidad de seguir vacunando y la necesidad de seguir investigando y, dejarnos guiar por el método y la investigación científica.

 

REFERENCIA: Here’s Why Experts Are Comfortable with Myocarditis Numbers. By Kristina Fiore. MedPage Today, Junio 24, 2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

sábado, 3 de julio de 2021

ES NECESARIA O CONVENIENTE UNA TERCERA VACUNA AHORA SIN EVIDENCIAS CONCLUYENTES?

  Además, la esencia de la cosa no está en discutir si alguien tiene la razón o no, como si de una apuesta se tratara. La esencia está en dejarnos guiar por la ciencia, por los investigadores que están trabajando sobre el tema que aún no saben si es necesario, ni cómo ni cuándo hacerlo.  

 

En ningún momento, ninguna institución u organismo de investigación reconocido, ha autorizado que a una persona que ha recibido dos dosis de la vacuna CoronaVac de los laboratorios Chinos Sinovac, se le administre una tercera dosis de una vacuna que como la Pfizer-BioNTech es de fabricación diferente. Y no es que estemos en contra de una tercera, cuarta o quinta dosis o que contra el SARS-Cov-2 haya que vacunarse todos los años como ha sido la regla en la vacuna contra la influenza. Lo triste es, que después de tanto esfuerzo para que las personas empezaran a creer en las vacunas, un anuncio extemporáneo haya caído como un jarro de agua fría en una población que ahora es más incrédula.

 

La gente sabe que los pediatras somos los médicos vacunadores por antonomasia. Que exigimos a los padres vacunar a sus hijos y vacunarse ellos mismos y que exhortamos a los colegas de otras especialidades a que manden a vacunar a sus pacientes. Que repetimos hasta la saciedad que la mujer embarazada debía vacunarse contra la influenza, la difteria, el tétano y la tosferina, porque de esa manera, la estábamos protegiendo a ella y su niño. Sin embargo, para que los médicos pudiéramos hacer esas recomendaciones, debimos esperar disponer de las evidencias que garantizaran su seguridad y beneficios.

 

Somos los pediatras quienes pedimos a los esposos, abuelas, tías y hermanos mayores, estar vacunados para cuando la madre llegue de vuelta a la casa después del parto, porque la evidencia ha demostrado a través del tiempo, que son los adultos no vacunados alrededor del recién nacido quienes lo contagian.

 

Los pediatras no tenemos temor a repetir vacunas, porque lo hacemos a diario y, porque sabemos que, para proteger adecuadamente a los niños, los estamos vacunando desde que nacen, y al cumplir los 18 meses han repetido 4 veces las mismas vacunas contra las mismas enfermedades. Lamento haber tenido que escribir estas líneas, pero lamento mucho más, el tiempo y el esfuerzo que habrá que invertir para recuperar lo que ya habíamos conseguido.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

domingo, 27 de junio de 2021

CAMPAMENTO DE VERANO EN TIEMPO DE PANDEMIA

 “Los campamentos juveniles de verano pueden cumplir un rol importante en la vida de los niños ya que contribuyen a su desarrollo social, emocional y físico y, para que conozcan actividades nuevas, desarrollen sus relaciones y mejoren sus habilidades sociales y emocionales” (CDC).

 

Un sector de la población que ha sufrido las consecuencias de estar encerrado frente a una pantalla que poco le enseña y que le aburre, son los niños. Amenazados esta vez, de no poder asistir al esperado campamento de verano. Y, ¿Qué opina usted doctor? – Que estoy de acuerdo con el campamento a pesar de las circunstancias. Advirtiéndole, que quizás ahora en nuestro país no sea el momento más adecuado, pero que valdría la pena intentarlo, probablemente más adelante y, respetando siempre las recomendaciones que respecto de los campamentos de verano nos hacen los expertos.

 

Que a todo niño o joven se le exija su tarjeta de vacunación al día, en esta ocasión con las dos dosis de la vacuna contra la COVID-19, si ya ha cumplido los 12 años. También a profesores, entrenadores, padres y organizadores. La práctica constante de las estrategias de prevención: utilización de los espacios al aire libre, higiene y limpieza de los espacios y los utensilios, la existencia de agua corriente permanente, lavado frecuente de las manos, utilización no compartida de las pertenencias y, el uso de mascarillas a los campistas que no han completado sus dos dosis de vacuna.

 

Los campistas, organizadores, entrenadores y profesores, deben ser organizados en grupos donde las personas sean siempre las mismas, sin mezclarse con otros grupos en la medida de lo posible. La designación de una persona (proveedor de salud) responsable de dar las instrucciones y recibir las inquietudes y reportes diarios respecto al COVID-19 y que los campistas tengan identificada a esa persona. Mantener un contacto directo con los padres y tutores e identificar la causa de las ausencias si se presentaran. Estas y otras recomendaciones que por asunto de espacio no podemos detallar, son solo un complemento que no pretende reemplazar las leyes, reglamentos y las normas sanitarias del país. 

 

 Todos los adultos alrededor de los niños debemos vacunarnos y vacunar a nuestros hijos. Hagamos más corto el camino que les devolverá de nuevo a la escuela, al campamento y al juego, para que puedan ser personas libres y felices.

Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

lunes, 21 de junio de 2021

DESINFORMACIÓN, VACUNACIÓN Y LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN

 

  Como pediatra, he atendido muchísimos niños a los que he puesto innumerables vacunas. Unos han presentado malestar general, fiebre etc. e incluso alguno ha convulsionado después de una vacuna y a nadie le había preocupado. Paradójicamente, ahora que estamos en medio de una pandemia y que la vacuna es una prioridad para detener al nuevo coronavirus, muchas madres me llaman dando sus razones para no vacunar, porque han oído o leído muchas cosas.

 

El 27 de mayo 2021 los Centros para el Control de Enfermedades de los EE. UU. (CDC) informaron al mundo que la vacuna Pfizer-BioNTech es segura y debe administrarse a toda persona a partir de los 12 años. Que, en los EE.UU. se administra bajo el monitoreo de seguridad más estricto de la historia. Que una vez el niño ha recibido la primera dosis, tres semanas después deberá recibir una segunda dosis. Que es imposible que la vacuna pueda producir la enfermedad. Y que el niño puede recibir la vacuna COVID-19 aunque recientemente haya recibido otra vacuna. Información que desconocen los vacunadores del MSP que están devolviendo a niños sin vacunar, porque no ha pasado un mes de una vacuna anterior.

 

Se han reportado casos de miocarditis y pericarditis en jóvenes masculinos luego de recibir la segunda dosis de la Pfizer, 16 casos en un millón (0.000016) esto, se está estudiando y no debe ser motivo para no vacunar, porque iguales eventos se ven en jóvenes que no se han vacunado. Y es que la metodología científica es tan rigurosa que, si una persona después de haberse vacunado sufre un infarto, ese evento debe relacionarse con la vacuna hasta que se demuestre lo contrario.

 

La teoría de una conspiración mundial. Para que ésta sea posible, debe existir una hegemonía sin competencia comercial ni política de un país sobre el resto del mundo.  Tampoco tiene sentido que China, Rusia, el resto de Europa y los EE.UU., países comercial y políticamente adversarios, se hayan confabulado para lanzar un virus al resto del mundo, o que un país lo haya hecho sin que el otro lo haya denunciado. Peor aún, que esos países se estén gastando enormes sumas de dinero vacunando a su gente.

 

 Que nadie nos engañe. Oigamos a los científicos y vacunémonos todos incluyendo a nuestros niños, si realmente queremos parar esta pandemia.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

lunes, 14 de junio de 2021

ALERGIAS, CONTAMINACIÓN, CAMBIO CLIMÁTICO Y COVID-19

 

La gran cantidad de polen, la contaminación del aire que respiramos y el calentamiento global están produciendo enfermedades respiratorias de manera casi permanente no solo en los niños, sino también en jóvenes y envejecientes y, en estos tiempos, acompañados de una pandemia.

 

Estamos teniendo muchos casos de rinitis, la mayoría rinitis alérgicas que pudieran confundirse con la rinitis que produce el coronavirus. Y es bueno establecer las diferencias. En la rinitis alérgica hay una secreción nasal transparente, picor de la nariz e irritación ocular, no hay fiebre, no hay cefalea, ni se pierde el olfato, manifestaciones que suelen aparecer en la rinitis por coronavirus.

 

Niños y adultos alérgicos, en esta pandemia deberían saber, que ser alérgico no les predispone a padecer con más frecuencia de COVID-19, sin embargo, las personas asmáticas que de hecho tienen un componente alérgico importante, deberían tener muy bien controlada su enfermedad, porque el paciente “que se aprieta” y que se infecta con el nuevo coronavirus o con cualquier otro virus respiratorio tiene más probabilidades de complicarse.

 

La lucha por detener el cambio climático y el calentamiento global, una de las metas para el año 2030 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, por efecto de la pandemia, está siendo descuidada. El daño que el ser humano le viene produciendo desde hace mucho tiempo a la biodiversidad, está favoreciendo la extinción de especies animales y vegetales permitiendo que virus que incluso todavía no conocemos salten de otras especies a infectar a la especie humana, un daño que el hombre está produciendo y que por lo tanto está en sus manos evitar.

 

La pandemia que está produciendo el nuevo coronavirus y que estamos padeciendo, el maltrato que hacemos a nuestro hábitat natural (el planeta tierra), nos están diciendo que vivimos en una aldea global y muy desigual. Que lo que afecta a las personas en Asia, nos puede afectar a nosotros en el Caribe. Y que, por lo tanto, los desafíos que estamos enfrentando y los que en lo adelante tendremos que enfrentar, necesitan de la colaboración y solidaridad de todos. De los ricos y de los pobres. Y que, cuando menos pobres existan en la tierra, querrá decir que por fin entendimos el mensaje. De lo contrario, el futuro de la especie humana y de nuestra civilización será muy incierto.

Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

 

martes, 8 de junio de 2021

Vacunas COVID-19 para todos los ni;nos

 

Si bien es cierto que los niños en su mayoría son afectados menos severamente por el SARS-Cov-2, muchos han fallecido, y han sido el medio de contagio para los adultos que están a su alrededor.

 

 Millones de niños con alguna condición de salud: asmáticos, cardiópatas, diabéticos, falcémicos, enfermos renales etc. si se contagian con el nuevo coronavirus, tienen los mismos riesgos que los adultos de agravarse y morir. Por lo tanto, también los niños deben ser vacunados.

 

Los Centros para el Control de Enfermedades de los EE.UU.(CDC) recomiendan que todas las personas a partir de los 12 años se vacunen contra la COVID-19 para protegerse ellos mismos y a las personas que están a su alrededor.

 

Vacunar al mayor número de personas en un país es imprescindible para propiciar la inmunización de rebano, detener la pandemia y evitar la aparición de mutaciones y nuevas variantes. Porque a mayor tiempo de un virus circulando en una población, mayores son las probabilidades de que estos fenómenos se produzcan.

 

En mayo 2021 los CDC informaron que las vacunas contra COVID-19 en los niños son seguras y efectivas. Que se administran bajo el monitoreo de seguridad más estricto de la historia en los EE.UU. Que una vez que el niño ha recibido la primera dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech, tres semanas después deberá recibir una segunda dosis. Que no es cierto que la vacuna pueda producir la enfermedad y, que el niño puede ser vacunado contra la COVID-19 y otras vacunas el mismo día sin necesidad de esperar dos semanas entre una vacuna y otra.

 

Tanto el niño como el adulto puede presentar alguna reacción contra la vacuna del COVID-19 y contra cualquier otra vacuna como dolor e inflamación local, cansancio, cefalea, escalofríos, dolores musculares y fiebre; y esto es una señal normal de que su cuerpo está creando protección. Síntomas que casi siempre son transitorios, y que van a variar de una persona a otra.

 

Lo que debe quedar claro en los padres y la población es, que los beneficios de la vacuna siempre serán muy superiores a sus efectos secundarios.

 

Saludamos como buena y válida la estrategia de las autoridades de nuestro país de disponer de las vacunas Pfizer para proteger a nuestros niños y adolescentes. Ojalá pudiera ser igual para las embarazadas, otro sector de la población tan vulnerable.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

lunes, 31 de mayo de 2021

COVID-19. OPS/OMS: UN INFORME QUE DEBEMOS CONOCER

 

Hasta el 17 de mayo, 2021, han sido notificados en el mundo 162, 773, 940 casos confirmados de COVID-19 que incluyen 3, 375, 573 defunciones. De los que el 40% de los casos confirmados y el 47% de las defunciones fueron aportados por la región de las Américas.

 

En abril 2021, América del Sur contribuyó con el mayor número de casos y defunciones adicionales con 809, 233 casos y 45, 410 defunciones en comparación con marzo 2021.

 

Entre enero y abril 2021, en comparación con lo que se notificó en el año 2020, se ha observado un incremento en el número de casos y de defunciones de embarazadas positivas al SARS-Cov-2 en al menos 12 países de las Américas. De continuar esta tendencia, el número de casos y de defunciones superará a lo observado en el año anterior.

 

En los pueblos indígenas de 18 países en las Américas, se notificaron 448, 956 casos, que incluyen 7, 884 defunciones.

 

Respecto a los trabajadores sanitarios, 23 países notificaron 1, 827, 427 casos incluidos 9, 161 defunciones. Sin cuantificar casos que por distintas razones no se pudieron notificar.

 

Un total de 22 países y territorios notificaron 5, 555 casos confirmados acumulados del Síndrome Inflamatorio Multisistémico en niños y adolescentes que han coincidido cronológicamente en el tiempo de la COVID-19 con 123 defunciones.

 

No hay dudas que, en los primeros cinco meses de este año, en el mundo incluyendo a la República Dominicana, se ha producido un incremento notable de la infección por el nuevo coronavirus. No hay dudas, que debemos volver a la normalidad que existía antes de esta pandemia. Que hay que abrir los colegios, escuelas y universidades. Pero si tenemos que dar marcha atrás, debemos hacerlo, y mientras tanto, aplicar la estrategia del martillo y la danza. Dando duro con el martillo, volviendo a la cuarentena y al confinamiento si es necesario mientras mantenemos las medidas de protección, de vigilancia epidemiológica y la vacunación del mayor número de personas. Apretando y aflojando cuando las circunstancias lo permitan y en ese juego, ganar tiempo, como lo han hecho otras naciones, hasta ganar la guerra. Ser austeros y responsables, como lo han sido otros pueblos, porque de lo contrario el costo que deberemos pagar será muy alto.

 

REFERENCIA: OPS/OMS. “Actualización Epidemiológica Enfermedad por Coronavirus

(COVID-19)”. 18 de mayo, 2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra - neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

lunes, 24 de mayo de 2021

DOPAJE EN EL DEPORTE INFANTIL

 

Recientemente, el Dr. Elbi Morla pasado presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría y actual presidente de la Sociedad de Endocrinología Pediátrica. En múltiples ocasiones el periodista deportivo Nathanael Pérez y el exviceministro de deportes Marcos Díaz se han lamentado y han alzado su voz de alerta ante este problema de salud pública que no parece interesar a nadie. El Dr. Milton Pinedo presidente de la Agencia Nacional Antidopaje también se lamenta, y hace malabares con el mínimo apoyo que recibe para que el deporte nacional en todas sus vertientes se convierta en una actividad limpia y honesta.

 

Entrenadores sin certificación ni supervisión oficial, sin que se conozcan sus antecedentes, reúnen grupos de niños para entrenarlos y convertirlos en profesionales del deporte, específicamente del beisbol. Les inyectan y administran esteroides anabólicos, proteínas y otras drogas para que hagan músculos y puedan rendir más para cuando llegue el momento de la firma. Esos jóvenes son fuente de mucho dinero para esos “buscadores de talentos “que, cuando el contrato no se firma que es lo más común, el muchacho que a los 11 o 12 años fue reclutado, a los 16, se le devuelve a sus padres y a la sociedad como un producto de desecho.

 

Los esteroides anabólicos, son los padres quienes los están pidiendo a los médicos para sus hijos desconociendo que, pueden producir daños irreversibles como diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia renal, crecimiento anormal, fractura de huesos y trastornos de la personalidad entre otros.

 

Es obligación del Estado proteger a nuestros atletas y al deporte limpio, porque como país, somos signatarios de la “Convención Internacional Contra el Dopaje en el Deporte” que ordena a prevenir y salvaguardar la integridad y los valores positivos del deporte y la salud de nuestros jóvenes, atrapados hoy en las redes del negocio sucio del dopaje.

 

Si no podemos permitir que nuestros rones sean adulterados, porque son una marca país. Mucho menos debemos permitir que nuestros atletas, reconocidos como unos de los mejores a nivel mundial y que son nuestra mejor marca país, sean adulterados y condenados al fracaso. Y es que somos un país en el que profesionales del beisbol sancionados por dopaje en los E.E.U.U, se les permite jugar en nuestro beisbol profesional de invierno con el visto bueno de la LIDOM, que no parece interesarle el tema.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

lunes, 10 de mayo de 2021

DESDE QUE LA VI SUPE QUE HABÍA SIDO VIOLADA

 

Serían las 5:00 de la mañana, la trajeron dos amigos suyos. Ya en la emergencia de la clínica, todavía medio dormido, desde que la vi, supe que la habían violado.

 

De inmediato, tomé muestra de los fluidos alrededor de sus genitales, ella parecía estar borracha o bajo los efectos de alguna otra droga. Hice una limpieza de su vagina, aspiré su cavidad uterina y le suturé algunos desgarros. Iniciamos los antibióticos y la antitoxina tetánica y esa misma mañana se le comenzó profilaxis contra posibles enfermedades de transmisión sexual incluyendo la enfermedad por VIH. Fue fácil localizar a los culpables quienes fueron denunciados por la víctima y puestos a disposición de la justicia. Historia real contada por un colega.

 

Esa es la obligación de todo médico ante un caso de violación. En mi experiencia de más de 15 años como médico especialista de emergencia, he tenido quizás dos o tres casos similares y en cada uno he hecho lo mismo, y es lo que todo médico debe hacer me dijo. En lo que ambos estuvimos de acuerdo.

 

Muy distinto es la violación de niñas y adolescente en el seno del hogar por amigos y familiares muy cercanos, que se repiten y que pocas veces son denunciados, que nos llegan con dos y tres meses de embarazo. Y es en estas circunstancias que se pretende que el médico malogre la vida de un ser humano saludable. No existen razones científicas que justifiquen eliminar a un niño que crece sano en el vientre de su madre, y que esto se presente como un argumento para justificar la legalización del aborto. Porque los médicos estamos para salvar vidas, no para eliminarlas.

 

 A nadie se le ha otorgado la autoridad para decidir quién debe vivir o quien debe morir, ni siquiera porque venga con la peor anormalidad. Y porque, además, el aborto, nunca va a eliminar en la mujer el trauma que le produjo la violación. Y, porque en la mayoría de los casos de mujeres que han abortado, se produce un síndrome postaborto caracterizado por graves sentimientos de culpa, angustia, depresión, abuso de drogas, frigidez e ideas suicidas. No le pidamos al médico que sea parte de esa tragedia. Eduquemos a la juventud y busquemos y castiguemos al culpable. Que casi siempre convive con la víctima.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 29 de abril de 2021

DIFTERIA - UNA ENFERMEDAD RARA

  En los países con cierto nivel de desarrollo, la difteria es una enfermedad rara.

 

Esta enfermedad, que ataca a las personas que no están vacunadas o que tienen una cobertura vacunal incompleta, afecta la garganta y las vías respiratorias altas. La produce una bacteria conocida como Corynebacterium Difteriae. Esta bacteria produce una toxina que a su vez produce una pseudomembrana que cubre la orofaringe y las fosas nasales llevando al paciente a la asfixia. Dicha toxina puede pasar al torrente sanguíneo y a través de la sangre, llegar al corazón, cerebro y otros órganos agravando y matando al paciente.

 

Se manifiesta con fiebre, mal estado general, ronquera, ganglios inflamados a nivel del cuello y, a la inspección el médico puede visualizar la pseudo membrana en la garganta que es de un color blanquecino sucio grisáceo. Como la difteria ha estado controlada por muchos años por el uso de las vacunas, los médicos jóvenes la conocen muy poco lo que constituye otro problema.

 

Una vez que aparecen los síntomas podría ser tarde. Pero si se diagnostica a tiempo, se puede instaurar con éxito un tratamiento con antibióticos y la antitoxina específica. Pero lo correcto es vacunar a toda la población infantil y también a la adulta, porque la mayoría de los contagios vienen de adultos portadores sanos de la bacteria que la pasan a los niños que no han sido vacunados.

 

¿Estamos hoy en el país mejor que antes respecto a las vacunas? Claro que sí. Hoy no vemos las filas de niños en nuestros hospitales que enfermaban y morían de poliomielitis, difteria, tosferina, tétanos, meningitis bacterianas, otitis media, etc. gracias a que se está vacunando, pero todavía no lo suficiente.

 

Y, ¿qué es lo que hay que hacer? Que el CMD, pediatras y especialistas en general, sigamos concienciando y dando la voz de alerta, que se eduque a la población y que exijamos mejores condiciones de vida para todos. Que se entienda, que el desarrollo de los pueblos no está en construir grandes plazas comerciales sin antes haber fortalecido la educación y la salud de la familia. Sin antes haber producido un mejor ciudadano, y sin antes haber disminuido las desigualdades socioeconómicas existentes. Y es que, si trabajamos estos aspectos que son los fundamentos del verdadero desarrollo, la difteria y muchas otras enfermedades evitables, pasarían a ser enfermedades raras.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana. 

sábado, 17 de abril de 2021

VACUNACIÓN COVID-19 PARA TODOS

 

El sistema inmunológico del niño se desarrolla a medida que el niño va creciendo, igual pasa con su sistema cardiovascular, su cerebro y demás órganos. La mujer embarazada tiene un sistema inmunológico deprimido que la hace susceptible de enfermarse más fácilmente que la no embarazada. Y para ambos grupos, no hay vacunas.

 

No existen por el momento evidencias científicas suficientes que garanticen que las vacunas contra COVID-19 sean seguras en la embarazada y en su feto. Sin embargo, en mujeres que han sido vacunadas sin saberse que estaban embarazadas, no se ha podido demostrar que las vacunas produjeran daños. Lo que sí se sabe es, que mujeres embarazadas que se contagiaron con el nuevo coronavirus precisaron de cuidados intensivos, otras fallecieron, y que existe una relación directa entre la enfermedad y el nacimiento de niños prematuros.

 

Si bien es cierto que a los niños de menor edad el coronavirus les afecta más suavemente, también es cierto que existen millones de niños por debajo de los 16 años que no se están vacunando, que sufren cardiopatías congénitas y pulmonares, diabetes, tuberculosis, enfermedad renal crónica, asmáticos, hemofílicos y falcémicos que cuando se han enfermado, han necesitado de los mismos cuidados especiales e intensivos que la población adulta.

 

“La mujer embarazada y la que está amamantando puede transmitir anticuerpos contra la COVID-19 a su feto y bebé recién nacido” (American Journal of Obstetrics and Ginecology). Y, estudios realizados por investigadores de Weill Cornell Medicine y New York-Presbyterian cuando esa ciudad era el epicentro mundial de la pandemia el año pasado, encontraron, que las embarazadas que padecieron la enfermedad presentaron anticuerpos contra la COVID-19 y el 78% de sus bebés tenían esos anticuerpos detectables en la sangre del cordón umbilical.

 

Aunque hasta hoy no hay evidencias suficientes sobre los efectos de las vacunas en el embarazo, todo parece indicar que una vez que la embarazada se ha vacunado se estaría protegiendo, y estaría protegiendo a su bebé recién nacido al que le habrá pasado sus propios anticuerpos.

 

Por otra parte, la farmacéutica Janssen, filial de Johnson and Johnson informó recientemente que estará probando vacunas contra el coronavirus en niños, incluyendo a recién nacidos y embarazadas. Otras farmacéuticas productoras de vacunas también están en lo mismo. Lo que no deja de ser una buena noticia, porque la vacunación contra COVID-19 debería ser para todos.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

domingo, 4 de abril de 2021

VIOLENCIA INFANTIL EN LA PANDEMIA

 

“La enfermedad del coronavirus (COVID-19) puede afectar a los niños de forma directa como indirecta. Más allá de enfermarse, el bienestar social, emocional y mental de muchos niños se ha visto afectado por la pandemia. Los traumas que enfrentan en esta etapa del desarrollo pueden tener consecuencias a largo plazo durante toda la vida” (CDC).

 

En la R.D. el 63% de los niños menores de 14 años han sido víctima de violencia física y psicológica que, en la pandemia, enfrentan tres amenazas distintas: las consecuencias propias de la enfermedad, la interrupción de los servicios sociales y, el aumento de la desigualdad y la pobreza. El 3% de nuestros niños han sufrido castigos severos de acuerdo a los informes de ENHOGAR/MISC y, el 47% de las adolescentes entre 15 y 17 años han experimentado violencia intrafamiliar. Se han reportado en esta pandemia, 5,417 denuncias de violencia o delito sexual, y de estos, el 29% corresponde a menores de edad de acuerdo a los informes de la Procuraduría General de la República.

 

 Para ayudar a combatir esta realidad que viven nuestros niños y adolescentes, el Consejo Nacional para la niñez y la Adolescencia (CONANI), ha establecido líneas directas a través de su teléfono (809) 567-2233 y su línea VIDA 1- 200-1202, además de apoyar a las familias a través de sus programas sociales.  

 

La pandemia, ha traído consigo el cierre de colegios, escuelas y universidades, las enfermedades crónicas de la niñez han sido descuidadas, así como el seguimiento en la consulta normal del niño sano donde el pediatra puede descubrir condiciones que, corregidas a tiempo, previenen daños a largo plazo, además de la interrupción en los programas de vacunación. Uno de cada dos niños ha sido víctima de algún tipo de violencia en la pandemia y, 3 de cada 4, han recibido castigos físicos severos. Uno de cada cinco menores de 5 años está conviviendo con madres víctimas de violencia intrafamiliar, situación que también afecta al niño de manera directa.

 

La pandemia COVID-19, ha dejado al descubierto que somos una sociedad violenta, y ello, debe llevarnos a profundas reflexiones que nos hagan producir los verdaderos cambios que necesitamos. Que no es construir grandes plazas, sin antes haber construido mejores ciudadanos.

 

FUENTE: Conferencia magistral de la Dra. Josefina Luna, especialista en Pediatría Social y asesora de CONANI. Desayuno SDP, marzo 25/2021.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

 

miércoles, 24 de marzo de 2021

LOS FÁRMACOS Y LOS MÉDICOS NO SON SUFICIENTES

 

Para evitar muchas de las enfermedades que padecemos, los médicos y los medicamentos no son suficientes. Debemos reaprender a vivir y hacer cosas que están a nuestro alcance, con las que vamos a fortalecer nuestras defensas.

 

Si tienes un trabajo muy duro tómate 15 minutos cada dos o tres horas para relajarte.  Duerme 8 horas por las noches y si puedes hacer alguna siesta mejor. No estés estático todo el tiempo, mueve el esqueleto, aunque sea 30 minutos al día, no es necesario que te agotes. Nunca fumes. Y el buen trago, disfrútalo sin necesidad de embriagarte. Come poco, no importa que sean 5 o 6 comidas al día, aprende a levantarte de la mesa sin saciarte y verás lo bien que te vas a sentir, es solo cuestión de aprender. Evita la azúcar añadida y come la fruta entera y no su jugo. Si no lo has aprendido, aprende a comer vegetales, poca carne y más pescado.

 

Vivir sin estrés es imposible, pero aprender a manejarlo sí se puede. Haz a diario ejercicios mentales con pensamientos agradables, camina un rato a solas, mejor si estas bien acompañado. Exprésate con palabras agradables al que te queda al lado, porque lo harás sentir bien y tú mismo te sentirás mejor. Vive el presente de manera positiva y olvida lo negativo que viviste ayer. El futuro, vívelo solo cuando se haya convertido en presente. Planifícate y organiza tu vida, pero no tanto que la parca te sorprenda en un afán inútil de perfección.

 

Disfruta un buen libro si sabes leer y saca el tiempo para una buena película. Date un paseo de vez en cuando, con gente buena. Pero recuerda que solo es mejor que mal acompañado. Saca un momento para oír música. La que te guste, porque esa será la mejor música para ti, aunque sea la peor para mí. Cultiva y fortalece tu espíritu. Si puedes hacer feliz a alguien, te estarás haciendo feliz a ti mismo. Y, si crees en algo, en alguien o en nada, has una oración a Dios, al mar, al río, a la montaña o a la naturaleza, al levantarte y al acostarte, al medio día o cuando te salga. Porque, aunque tú no lo creas, haciendo estas cosas, estarás fortaleciendo tu sistema inmune, te enfermarás menos y vivirás mejor.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.

 

 

domingo, 21 de marzo de 2021

MUTACIONES Y VARIANTES DEL SARS-Cov-2

 “Los virus hacen copias de sí mismos en su proceso de replicación en el que, a veces, las nuevas copias presentan pequeños cambios. Estos cambios se denominan mutaciones. Un virus que ha sufrido una o varias mutaciones es una “variante” del virus original” (OMS).

 

A más tiempo un virus circulando en una población, mayores son las probabilidades de que ese virus pueda mutar a una variante nueva de sí mismo. De ahí la importancia de frenar el tiempo de circulación del SARS-Cov-2 productor de la enfermedad COVID-19.  Porque si bien es cierto que las variantes virales tienden a ser más débiles que el virus original, su agresividad solo se sabrá una vez que dicha variante pueda contagiar a las personas.

 

Si comparamos el SARS-Cov-2 con el virus del VIH o el virus de la influenza, podemos afirmar que estos mutan con mayor rapidez, sin embargo, los científicos están siguiendo muy de cerca al nuevo coronavirus habiéndose detectado a la fecha cientos de variantes en todo el mundo. Y es que la gente común debe saber, que una cualidad de los distintos patógenos que afectan desde siglos a la humanidad, incluyendo al coronavirus es mutar constantemente, y no hay que alarmarse por ello, simplemente, tratar de detenerlo y que los científicos no lo pierdan de vista y nos recomienden qué hacer.

 

Se han detectado nuevas variantes del SARS-C0v-2 en Italia, Reino Unido y en casi todo el mundo. En nuestro país, investigadores dominicanos en colaboración con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología registraron las primeras secuencias del virus compartiendo con otros científicos e investigadores en todo el mundo la información genómica sobre la diversidad de múltiples patógenos incluidos el causante de la COVID-19. En la investigación dominicana, el SARS-C0v-2 circulante se relaciona con una alta transmisibilidad, es decir, nuestra variante se contagia rápidamente. Igual sucede en Europa, sin que aún podamos decir lo mismo con toda seguridad respecto de su virulencia.

 

En resumen, la gente debe saber que, la mutación es una condición propia de los virus, que debemos estar atento a ello, porque no sabemos cómo una mutación nos podrá afectar. Que no hay que alarmarse, porque la mejor manera de evitar esas mutaciones está a nuestro alcance y es, detener a este virus con la herramienta más eficaz disponible: Las vacunas.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

 

miércoles, 10 de marzo de 2021

EL PELIGRO DE CREERSE INMUNIZADO

 Mucha gente cree que desde que se vacunó contra COVID-19 quedó protegido contra esa enfermedad, y no es así. Se necesitará que pase un tiempo que puede ser de cuatro, ocho o doce semanas cuando se recibirá la segunda dosis (dependiendo de la marca) para que se produzca la inmunización. Y, aun así, la protección va a depender de la respuesta particular de cada quien y de la cobertura de la vacuna recibida. Debemos saber también, que independientemente de la cobertura que tengan las vacunas, a mayor número de vacunados, mayor será la protección o inmunización de la población general y, que hasta que los científicos no nos digan por cuánto tiempo estaremos protegidos por las nuevas vacunas, deberemos mantener las medidas que conocemos para no contagiarnos.

 

Y, ¿Cuál es la mejor vacuna? La mejor de las vacunas es la que se disponga en estos momentos. Unas cubren hasta un 95% y otra un 52%. Sin embargo, estudios realizados por científicos en Brasil en más de 12 mil trabajadores de la salud expuestos al virus por la naturaleza misma de su trabajo, que fueron vacunados con una vacuna cuya cobertura estaba en el 50.3%, encontraron, que los que se contagiaron y que previamente habían sido vacunados, ninguno falleció, nadie se complicó ni precisó de cuidados especiales.

 

Este es un virus nuevo del que todos estamos aprendiendo. Los científicos no saben cuánto tiempo durará la inmunidad en la persona que se infectó y que superó la enfermedad, ni tampoco saben cuánto tiempo estaremos inmunizados una vez que se ha recibido la vacuna. Hay virus como el de la varicela que una vez que se nos vacuna o padecemos la enfermedad, nos inmunizamos de por vida, igual pasa cuando nos vacunamos contra la fiebre amarilla. Sin embargo, al niño que vacunamos contra la difteria, el tétano, la tosferina y otras tantas enfermedades, en los primeros 18 meses de vida debemos ponerle hasta cuatro dosis de las mismas vacunas y seguir con refuerzos sucesivos si queremos alcanzar unos buenos niveles de inmunización.

 

 Hay que esperar, hay que aprender de la historia natural de este nuevo virus y de las vacunas que se están aplicando para detenerlo. El futuro parece ser muy prometedor, pero antes, debemos dejarnos guiar por la ciencia y, hacer caso omiso de tanta especulación y tantas opiniones infundadas.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana.

sábado, 6 de marzo de 2021

EL RETORNO A LAS AULAS

 

Hay una relación directa entre el tiempo que se deja de asistir a la escuela y el retorno a las aulas. Es decir, a mayor tiempo sin asistir a las aulas, mayores son las probabilidades de que el estudiante no regrese a las mismas. Y, para cualquier país, esto es peor que la peor de las pandemias. Porque las pandemias son limitadas en el tiempo, mientras que la ignorancia permanece para siempre.

 

Por este medio y otros, hemos repetido, que ya es tiempo de que nuestros niños y jóvenes de una manera ordenada, regresen a la escuela y que se tomen las medidas de rigor para que esa apertura se produzca. Porque las calles, los restaurantes, los supermercados, los bancos en este país están abiertos y, el llamado confinamiento, que no es tal, solo se les aplica a las escuelas, colegios y universidades.

 

Es preferible que el niño vaya a la escuela o al colegio donde estará, aunque sea mínimamente vigilado, a que se quede al cuidado de una vecina o de su hermanita mayor. Que pueda ser sujeto del programa de la tanda extendida donde recibirá desayuno, almuerzo y merienda, mientras sus padres se la buscan para proporcionarle la cena.

 

Los índices de desnutrición que habían bajado en nuestros países, se están elevando debido a un “confinamiento “de niños hijos de padres desempleados. La obesidad en el otro lado del espectro social es una epidemia en aquellos que han permanecido comiendo hasta más no poder sin ejercitarse y estudiando hasta menos poder. La Miopía será la próxima epidemia por el uso de las pantallas que antes de esta pandemia ya era un problema de salud pública. Y, no es que rechacemos la tecnología, esta será necesaria siempre que su uso no exceda lo justo, y que no afecte negativamente la salud de nuestros niños y la de sus padres.

 

Debemos aprender a manejarnos dentro de esta pandemia de la misma manera que el mundo lo hizo con la pandemia de gripe del año 1918 en la que fallecieron más de 60 millones de personas. La humanidad siguió haciendo una vida productiva, los niños continuaron jugando, asistiendo a sus estudios y visitando a sus abuelos. A pesar de que la gripe siga matando más de 500 mil personas cada año aún después de la aparición de las vacunas.

Dr. Marcos Díaz Guillén

pediatra-neonatólogo

Santo Domingo

República Dominicana.