Algunas madres han
llamado para decirme: “es de último minuto” retiran en los EE.UU. las vacunas
con mercurio y la industria farmacéutica sabía el daño que estaban produciendo
a los niños. Y yo les respondo: oigan a los médicos y no hagan caso a lo que aparece
en las redes sociales.
El esfuerzo por eliminar el mercurio en las vacunas
comenzó en 1999 cuando el Servicio de Salud Pública de los EE.UU., la Academia
Americana de Pediatría y los fabricantes de vacunas entendieron que, eliminar
el Timerosal (Etilmercurio) de las vacunas infantiles se justificaba como
medida extrema de seguridad y para la tranquilidad de algunos padres. Porque el
Timerosal usado desde los años 30 del siglo pasado como preservante para que
las vacunas no se contaminaran con bacterias y hongos cuando estas venían en
frascos multidosis, ese mercurio no se acumula y se elimina rápidamente del
cuerpo y tampoco existen evidencias científicas de que produzca algún daño. Y,
porque las vacunas desde hace años solo contienen los ingredientes que se
necesitan para que sean lo más seguras y eficaces posible y vienen en dosis únicas
sin necesidad de ningún preservante. El Timerosal o Etilmercurio que se usó en
algunas vacunas no es tóxico; lo es, el Metilmercurio, que es el mercurio
ambiental, el que contienen las carnes
de algunos peces, es el que se acumula y puede ser tóxico, no el Etilmercurio
que se usó como preservante en algunas vacunas.
La manipulación de la información tiene como objetivo impedir
la cobertura vacunal universal necesaria para lograr una Salud Pública mundial
más fuerte, una meta que cada día se nos hace más difícil.
La comunidad
médica y los Ministerios de Salud tienen que disponer de más tiempo, energía y
recursos para desmentir la desinformación que constantemente nos llega, esfuerzos
y recursos que, pudieran ser utilizados en acciones más productivas para una
mejor salud pública en nuestras comunidades.
Las anteriores autoridades de los CDC han certificado
que: “El mercurio utilizado históricamente en algunas vacunas en forma de
Timerosal no causa toxicidad ni envenenamiento por mercurio a las micro dosis
administradas, que si se ha eliminado es solo como medida extraordinaria de
seguridad”.
Además, estudios
independientes respaldados por las anteriores autoridades de los CDC y la FDA han
demostrado de forma contundente que no existe ninguna relación entre las
vacunas con Timerosal y el desarrollo de autismo o algún problema neurológico (Informe
del Comité Consultivo Mundial Sobre la Seguridad de las Vacunas de la OMS, 1999).
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario