El principal factor desencadenante de la aterosclerosis o
acumulación de grasa en las paredes de las arterias del corazón y otras
arterias es el colesterol malo o Lipoproteína de Baja Densidad (LDL).
Si bien los eventos clínicos como el infarto del
miocardio y los cerebrovasculares isquémicos suelen aparecer en la edad adulta,
la enfermedad se inicia en la infancia y se agrava por otros factores como la
obesidad presente en muchos niños.
Padres y pediatras debemos colaborar a prevenir dichos
eventos. Cuando el niño alcanza entre los 9 y 12 años debemos pedirle una
analítica completa que abarque un perfil lipídico (grasas en sangre) y haber
indagado en la historia familiar, porque el colesterol elevado se hereda.
Este escrito se debe a la consulta que me hizo un padre que
está tomando estatinas desde los 35 años sobre su hijo de 14 que está sobre
peso y al que le han recetado esa medicina. El uso de estatinas en niños ha
sido controversial y el padre estaba renuente a dársela a su hijo, porque en
las redes sociales había visto “gente muy preparada” decir, que esas drogas
matan niños.
Según la Academia Americana de Pediatría y cardiólogos
expertos, las estatinas deben considerarse a partir de los 8 a 10 años en casos
seleccionados.
. Colesterol malo (LDL) en 190 mg/dl o más sin otro
factor agregado
. LDL en 160 mg/dl con:
. Obesidad
. Hipertensión arterial
. Síndrome metabólico
. Tabaquismo pasivo
. Historia familiar de colesterol alto o enfermedad
cardiovascular precoz
. LDL mayor de 130 mg/dl en el niño diabético.
Y, puede considerarse su uso, cuando no ha habido mejoría
habiéndose realizado un cambio de estilo de vida: actividad física, deporte,
alimentación saludable y buena calidad del sueño, sin mejoría metabólica evidenciada
en el laboratorio 3 a 6 meses después de tomadas dichas medidas.
Las estatinas en sentido general son bien toleradas en
adultos y niños y es una medida urgente de prevención y protección a largo
plazo, cuando hay predisposición genética, factores agravantes agregados y
cuando las medidas conservadoras han fracasado.
Algunos efectos secundarios de las estatinas que deben
vigilarse son:
. Debilidad y dolor muscular
. Elevación de las enzimas hepáticas
. Algún impacto hormonal (raro)
. Náuseas y dolor abdominal.
Es nuestro deber
educar a los padres para que entiendan que, la medicación usada o dejada de
usar obedeciendo a “consejos” en las redes no es correcto. Que buscar la
orientación profesional responsable les puede ayudar como ayudó al padre y al
hijo de este relato.
Marcos Díaz Guillén
pediatra de la República Dominicana.