La diabetes tipo 1 puede ocurrir a cualquier edad, pero es
más frecuente en la edad pediátrica, adolescentes y adultos jóvenes. En este
tipo de diabetes el páncreas no produce insulina, la hormona que regula los
niveles de glucosa, o lo hace deficientemente. La glucosa (azúcar) se acumula
en la sangre produciendo con el tiempo daños a distintos niveles: la visión, riñón, corazón y vasos
sanguíneos.
En la República Dominicana se estima que existen 2, 000
niños menores de 15 años registrados en nuestros hospitales con esta condición
y unas 800 familias que reciben ayuda estatal a través del programa PROMEDIA. El
glucómetro, que es el dispositivo que se usa para medir los niveles de azúcar
en sangre, es de uso intermitente y doloroso, porque a los niños hay que
pincharlos varias veces al día produciéndoles incertidumbre y ansiedad no solo
a ellos, sino también a sus padres.
En países con condiciones socioeconómicas similares al
nuestro: Costa Rica, Colombia, El Salvador, Panamá y otros, han incorporado
para la determinación de la glucemia, Medidores o sensores Continuos de Glucosa
para un mejor control 24 horas al día y así, suministrar la insulina en el
momento preciso con la tranquilidad de saber que, el paciente no está a merced
de inesperadas bajadas y subidas de su azúcar. Para nosotros en las condiciones
actuales, la adquisición de los sensores sería con una inversión de 60 millones
de pesos al año, una insignificancia, si lo comparamos con el dinero que se
invierte en internamientos o cuando el niño(a) cae en coma y/o cetoacidosis
diabética y tiene que ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos.
¿Cómo funciona el medidor o sensor continuo de glucosa?
Al niño se le coloca un pequeño sensor debajo de la piel
del brazo o del abdomen que mide los niveles de azúcar en el líquido
intersticial (líquido que baña
nuestras células y tejidos), con un transmisor que envía la información
de manera inalámbrica a un receptor que da una alarma antes que los niveles de
glucosa bajen o suban tanto que pongan en riesgo la vida del niño y un
monitoreo que los padres pueden hacer incluso de manera remota.
El Dr. Elbi Morla reconocido endocrinólogo infantil, académico e investigador, maestro de la Pediatría y la Endocrinología Pediátrica ha solicitado los “Medidores Continuos” a nuestras autoridades sanitarias para que estos lleguen a las familias con niños diabéticos. La pelota está en ese lado de la cancha mientras la población espera por una buena devolución.
Marcos Díaz Guillén
Pediatra de la República Dominicana.
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