sábado, 21 de febrero de 2026

CUANDO EL SIGLO XXI CHOCA CON LA MENTALIDAD MEDIEVAL

 

En pleno siglo XXI cada día estamos viendo nuevos brotes epidémicos de sarampión y otras enfermedades infectocontagiosas que ya se habían controlado y/o erradicado. Y parecería que, se prefiere seguir tratando la salud de las personas con la mentalidad y métodos antiguos carentes de la evidencia científica que demandan estos tiempos.

 

Echemos un vistazo a la historia de muertes por epidemias y pandemias cuando se hacía una medicina tradicional o precientífica:

-          Peste Negra: (1346-1353) entre 75 y 200 millones de muertes

-          Viruela: antes de 1980 cuando fue erradicada por la vacuna, 300 millones de muertes solo en el siglo XX.

-          Gripe Española de 1918: entre 50 y 100 millones de muertes.

-          HIV/Sida desde su aparición en 1981 y antes de que se conocieran los medicamentos antirretrovirales se reportaron entre 35 y 40 millones de muertes.

-          COVID-19 la más reciente pandemia, antes que aparecieran fármacos efectivos y comenzara a usarse las vacunas ARNm tuvimos entre 10 y 15 millones de muertes.

 

¿De qué disponía antes la humanidad en tiempo de pandemias? De cuarentenas, Islas privadas refugios para los ricos, mientras la población moría a montones. Y otras medidas, que, muchos de nosotros conocimos con la COVID-19: aislamiento, mascarillas, alejamiento personal y lavado de las manos. ¿Y hoy? ¿deberíamos seguir viviendo en el pasado sin dar paso a la medicina científica?

 

 Reino Unido, en un estudio que midió la efectividad de la intervención no farmacológica durante la pandemia COVID-19 concluyó que, solo dos métodos de todos los aplicados tuvieron efectividad real: las pruebas diagnósticas como estrategia de efectividad moderada y el aislamiento con evidencia de una baja efectividad. Y que, cualquier otra estrategia fuera de las vacunas y la aplicación farmacológica es poco efectiva para detener las epidemias y pandemias. De eso todos fuimos testigos en la COVID-19, pandemia que solo pudo ser detenida con la aparición de las vacunas.

 

Las viejas y nuevas vacunas ARNm, los nuevos fármacos, el uso de nuevas técnicas de imágenes y la tecnología aplicada en las modernas Unidades de Cuidados Intensivos, junto a la prevención y a una buena vigilancia epidemiológica, son las herramientas más eficaces para evitar enfermedades, complicaciones y muertes en un mundo con tantas amenazas.

 

Entonces, necesitamos que los profesionales sanitarios a todos niveles, asumamos el ejercicio médico desde la visión de una medicina moderna y científica, sin olvidar lo bueno del pasado, cuando las personas eran tratadas con humanismo y compasión.     

 

REFERENCIA: IRJA LUTSAR M.D., 43ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Enfermedades Infecciosas Pediátricas. (Bucarest, Rumanía, ESPID- mayo 2025).

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

 

 

 

sábado, 14 de febrero de 2026

ESPERANZA Y OPTIMISMO EN TIEMPOS DIFÍCILES

 

 Nunca antes en la historia de la humanidad ha sido distinto. Todos hemos vivido y crecido ante amenazas reales. Entonces, ¿por qué tantos niños(as) y adolescentes de hoy que viven en la desesperanza, la ansiedad, la depresión, el suicidio o intentos suicidas?   

 

 Nuestros niños y jóvenes no son los únicos que han tenido que crecer entre tantos miedos. Si no, pensemos en la gente que nació y vivió en postguerras, pobreza, epidemias, crisis económica y dictaduras. Pero, encontraron muchos hogares y escuelas que se convirtieron en verdaderos refugios de esperanza. Porque los niños y adolescentes no necesitan un mundo perfecto para florecer y desarrollarse. Necesitan de padres y educadores seguros y optimistas, de fe y esperanzadores.

 

¿Qué hacer? Proteger a nuestros hijos de esta sociedad de consumo, pornografía, frivolidad y catástrofes que en nada ayudan al crecimiento de niños emocional y psicológicamente sanos; teniendo muy presente que, nuestros hijos no se angustian o se deprimen por las guerras y miserias que le rodean, tampoco por el cambio climático y el calentamiento global. Se angustian y deprimen por la ausencia e indiferencia de sus padres, por no recibir una buena educación doméstica y pública, por falta del acompañamiento que necesitan en la etapa más vulnerable de sus vidas.

 

 Y, la mejor medicina para su angustia y su baja estima es, la seguridad, optimismo y actitud de esperanza que deberían ver en nosotros. Porque el rol de los padres y maestros es, ensenar a nuestros hijos y alumnos a ser participativos, a ser parte de la solución, no del problema, que aprendan a amar y respetar a sus compañeros, a los demás, al medio ambiente. Ensenarles a servir desde la compasión y a aprender desde la verdad y la ciencia. A participar en algún deporte o actividad física, artística, deportiva y de grupo. Y así, ayudarlos a que puedan generar sus propias metas hacia un futuro de esperanza en los tiempos difíciles que les ha tocado vivir.

 

En resumen: estas líneas son solo algunas ideas dirigidas a padres y maestros que, en nuestros roles de educar a nuestros niños(as) y adolescentes, estos, entiendan que, no son ni serán los únicos en vivir y crecer en tiempos difíciles. Que mantengan viva la esperanza y el optimismo, porque les hemos dado unas herramientas que, a pesar de las circunstancias les van a ayudar a ser personas exitosas y felices.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

 

viernes, 6 de febrero de 2026

LA GRIPE: ENTRE LA INGENUIDAD, LA DESINFORMACIÓN Y LA UCI

 

Si en el país en la temporada 2025-2026 tuvimos una epidemia de gripe, no podemos afirmarlo ni negarlo. Porque no sabemos realmente cuántos casos tuvimos en temporadas anteriores y cuántos esperábamos tener. Muchísimos casos no se diagnostican y la mayoría de los diagnosticados no son reportados y/o registrados. Lo cierto es, que pediatras y otros profesionales sanitarios tuvimos un notable incremento de casos de gripe o influenza, muchos de los cuales necesitaron internamiento y algunos ingresos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Sabemos, además, que existe una vacuna eficaz, segura, fácil de adquirir y que el MSP ofrece gratuitamente a nivel nacional.

 

¿Por qué no acudimos a recibirla?

 

Porque mucha gente todavía piensa que la gripe es una enfermedad simple que no se complica.

 

¿Por qué si me puse la vacuna me dio una gripe que casi me mata?

 

Porque la vacuna surte efecto real al 50% - 60% de los vacunados, pero recordemos que, si el 95% o 100% de la población se vacuna, las probabilidades de contagios bajan considerablemente. Porque una vez que usted se vacuna, el cuerpo producirá anticuerpos suficientes para su protección 2 a 3 semanas después de la vacunación y, si le dio gripe unos días después de la inyección, usted ya estaba contagiado, o no pasó el tiempo necesario para que su cuerpo produjera suficientes anticuerpos protectores. Entonces, programe vacunarse cada año entre octubre – noviembre estando sano, y si no lo ha hecho, todavía está a tiempo hacerlo.

 

La pandemia de gripe de 1918 (no existían vacunas) fue la más grave de los tiempos recientes con un saldo estimado entre 80 a 100 millones niños, jóvenes y adultos muertos, sin contar los miles de aves, perros, gatos y otros animales. Desde entonces y a pesar del descubrimiento de las vacunas, el virus de la gripe permanece como una amenaza que nos deja entre 300 y 500 mil muertes cada año.  

 

La vigilancia de la mortalidad pediátrica asociada a la influenza comenzó en los EE.UU. en el 2004 y desde entonces, el mayor número de muertes pediátricas notificadas fue 288, ocurrido durante la última pandemia A(H1N1) del 2009 y una segunda ocurrencia en la temporada del 2023-24 con 210 casos en un país con cultura de vacunación.  

 

En conclusión: La evidencia científica indica que la vigilancia epidemiológica junto a la vacunación masiva es la mejor medida para la prevención de complicaciones y muertes por enfermedades que, como la gripe, son prevenibles por vacunas. Al mismo tiempo que elevamos el nivel educacional de los pueblos.

Marcos Díaz Guillén

Pediatra de la República Dominicana.