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lunes, 31 de julio de 2017

Los Opiáceos: Una Epidemia en los EE.UU.


Alton Banks, es el nombre de un niño de 10 años que murió por una sobredosis de fentanil convirtiéndose en una de las víctimas más jóvenes de la epidemia por uso de opioides que hay en los EE.UU.  Esta muerte, no se debió a que el niño ingirió la droga, sino, que se cree, que tocó una toalla contaminada en la piscina en la que se divertía. Una tragedia sin sentido por la irresponsabilidad de alguna otra persona adicta al fentanil, un opiáceo muy potente.  Los opiáceos son alcaloides presentes en el opio, una sustancia lechosa que se extrae de la amapola, pero este término se ha usado erróneamente para referirse a todas las drogas con acción farmacológica similar al opio y la morfina. La sobredosis de drogas (opiodes) para el tratamiento médico del dolor crónico, es la causa principal de muerte no intencional en los EE.UU. y un enorme problema de salud pública en ese país.


  • 78 estadounidenses mueren cada día por sobredosis de opiáceos, que incluyen los medicamentos recetados para el dolor y la heroína.
  • 28, 000 personas perdieron la vida por sobredosis de opiáceos en el 2014.
  • 100 millones de personas en los EE.UU. padece alguna forma de dolor crónico  que necesita medicamentos o analgésicos opiodes para soportarlo.
  • US$ 70,000 millones anuales pagan las aseguradoras por las atenciones médicas derivadas del uso de estos fármacos con fines NO médicos.
  • El 4% de la población adulta (10 millones) de los EE.UU. usó opiodes como Oxycontin y Vicodin de forma contraria para lo que fueron recetados entre los años 2012 y 2013.
  • 2.1 millones de adultos en los EE.UU. cumplen con los criterios para ser considerados adictos a esas drogas.
  • 500 mil visitas llegan cada año a las emergencias de sus hospitales por  el uso indebido de analgésicos. Estos datos, son estadísticas oficiales de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los EE.UU.

La triste realidad que está viviendo la gran nación americana debería ser el espejo en el que nos miráramos todos los pueblos del mundo. Realidad que está obligando a las academias de ciencias y asociaciones médicas especializadas de los EE. UU. a replantearse y revisar las licencias y libertades que nos hemos tomado no solo con el uso y prescripción de los analgésicos, sino también con los antibióticos y muchos otros fármacos, que esta convirtiendo a la medicina en algo peor que la enfermedad.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

jueves, 4 de febrero de 2016

El Uso de Antibióticos en Infecciones Respiratorias Comunes

Foto cortesía CDC

El Colegio Americano de Médicos (ACP), y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), piden con urgencia detener la prescripción de antibióticos en los casos de infecciones respiratorias comunes. (Harris AM, et al. ANN INTERN MED. 2016; doi: 10.7326/M15-1840).

Las infecciones respiratorias en niños y adultos que incluyen: bronquitis aguda no complicada, faringitis, rinosinusitis y el resfriado común, son los motivos más frecuentes de consultas médicas que terminan con el paciente llevándose una receta de antibióticos a su casa. “Anualmente en los EE.UU. se prescriben antibióticos a más de 100 millones de pacientes de manera ambulatoria, y el 41 % de estas recetas es por una condición respiratoria”.  

Tomando en cuenta el incremento que se observa de la resistencia de las bacterias a los antibióticos y los efectos adversos que estos pueden producir, el ACP y los CDC, dan sus recomendaciones para el uso apropiado de los antibióticos en los pacientes con infecciones comunes del tracto respiratorio. Harris y colegas sostienen, que los médicos no deben prescribir antibióticos en los casos de bronquitis no complicadas, al menos que se sospeche una neumonía.

“La bronquitis aguda, encabeza la prescripción inapropiada de antibióticos en las infecciones respiratorias, cuando pudiera muy bien tratarse en el caso de los adultos con expectorantes, hidratación para fluidificar las secreciones y algún descongestionante para mejorar los síntomas en su fase aguda. En los casos de pacientes con dolor de garganta, usar los antibióticos solo si se ha confirmado una faringitis producida por el estreptococo del grupo A”.

En los casos de sinusitis y resfriado común, los investigadores recomiendan que los pacientes sean abordados con tratamiento sintomático y de soporte con analgésicos y anti piréticos en casos de fiebre y descongestionantes o corticosteroides intranasales.

Se pide, que los médicos no usen el término “bronquitis aguda” y que se use el de “resfriado común” o el de “infección aguda viral”. Que el médico dedique un poco de tiempo explicando al paciente la naturaleza de su dolencia y los beneficios económicos y de salud a corto y largo plazo no usando antibióticos. Reservándolos para los casos estrictamente necesarios. Porque la resistencia bacteriana a los antibióticos es una realidad que está impactando negativamente a la población mundial, con consecuencias fatales previsibles, y los médicos, deben ser los primeros en crear conciencia de esta realidad.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

lunes, 19 de enero de 2015

Resfriado Común

Foto © TedsBlog

El catarro o resfriado común se llama así por lo frecuente que es.  Solo en los EE.UU. se registran cada año millones de casos y es una de las causas más importantes de ausentismo laboral y escolar en todo el mundo.

El resfriado común con medicamentos dura 7 días, y sin medicamentos dura una semana, parecería un juego de palabras, pero es la realidad. Por lo tanto, hay que procurar que los medicamentos no ocasionen más problemas que los síntomas propios del catarro, síntomas que son inevitables, aunque la propaganda diga lo contrario.

A muchas madres les gusta que por cualquier “gripecita” a su niño le den una receta, sin embargo, no existen estudios que apoyen el uso de fármacos para el resfriado común en niños  por debajo de los 4 años de edad. Muchos de esos productos son a base de pseudoefedrina y fenilefrina con efectos de taquicardia o aumento de la frecuencia cardiaca, irritabilidad o insomnio por su contenido en metanfetaminas.

El resfriado común es una enfermedad infecciosa viral del aparato respiratorio, autolimitable, que se manifiesta por estornudos, secreción nasal, lagrimeo, picor, cefalea, dolor de garganta, tos y cansancio.  No es lo mismo que la gripe o influenza, que también es una enfermedad respiratoria viral, mucho más grave que se acompaña además de fiebre alta, escalofríos, dolores musculares y mal estado general.

Los antibióticos y otros medicamentos no deben usarse como tratamiento del resfriado al menos que éste haya desencadenado una crisis de asma, bronquitis, sinusitis, infección de oídos etc. La tos como mecanismo de defensa no deberá ser abolida al menos que sea tan molesta que interfiera con el sueño o la alimentación, y solo se hará bajo prescripción médica.

El catarro o resfriado común es tan común, que un niño pequeño que asista a un nursery o guardería podría padecerlo casi todos los meses. Entonces, mejor que medicarlo será haber completado su programa de vacunas, haberlo amamantado en su primer año de vida, lavarse las manos después de cambiar los pañales y antes de preparar los alimentos, desinfectar frecuentemente los utensilios y juguetes en la casa y en el colegio, usar toallas de papel desechable, evitar el humo del tabaco, cerciorarse de haberlo vacunado contra el neumococo y cada año contra la influenza estacional, procurar que el niño duerma su noche completa. Y, solo usar antibióticos o cualquier otra medicación en los casos que se hayan complicado y  siempre por indicación médica. 


Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana




lunes, 14 de abril de 2014

El Día Mundial de la Salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se fundó el 7 de abril de 1948, y es por ello, que se ha elegido esta fecha como el Día Mundial de la Salud.

Cada año la OMS escoge un tema de campaña. En el año 2013 el tema fue “Control de la Hipertensión Arterial”, una enfermedad que afecta a uno de cada tres adultos, que muchas veces no nos damos cuenta que la padecemos, porque no siempre produce síntomas. Y, la consecuencia es, más de nueve millones de muertes al año

El tema de la campaña mundial de este año es, “Las Enfermedades Transmitidas por Vectores”. Vector es: un organismo que transmite un agente infeccioso de un individuo infectado a otro sano, el mejor ejemplo de vector es el mosquito Aedes Aegipty que transmite el dengue. La mayoría de los vectores que afectan al ser humano son insectos como el mosquito, la mosca, chinches, garrapatas etc.

De las enfermedades adquiridas por vectores la más mortífera es el paludismo que solo en el año 2010 causó 660,000 muertes, la mayoría en niños del continente africano. Sin embargo, la enfermedad de este tipo con mayor crecimiento en el mundo es el dengue, cuya incidencia se ha multiplicado por 30 en los últimos 50 años. Antes de 1970 el dengue solo era endémico en 9 países, y hoy lo es en más de 100. La incidencia de leptospirosis es de más de 600, 000 casos cada año y 350-500 millones casos de malaria son declarados anualmente.

Las razones por las que las enfermedades transmitidas por vectores estén en aumento en el mundo son muchas: la principal es, la injusta distribución de las riquezas que obliga cada día a más personas a sobrevivir en la pobreza extrema, sin acceso a la educación, a la salud o a algo tan elemental e imprescindible como es el agua potable, la retirada del DDT como insecticida eficaz combinado al desarrollo de resistencia a otros insecticidas, el crecimiento sin precedentes de la población mundial, el deterioro del medio ambiente, la deforestación, y la incursión del hombre en el habitat natural de los vectores.  

El llamado de atención de la OMS este año 2014 de “prevención de las enfermedades transmitidas por vectores”, es algo que va más allá de las aspiraciones de los médicos o de la propia organización. Este y otros objetivos solo se conseguirán, cuando los líderes y gobernantes  de todo el mundo se decidan a producir las transformaciones necesarias que generen un nuevo orden social más justo. De lo contrario, seguiremos padeciendo estas y muchas otras epidemias.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana