viernes, 3 de julio de 2026

ALERGIA AL MANÍ O CACAHUETE

 

Se nos ensenó que la mantequilla de maní y otros “alimentos muy alergénicos” no debían introducirse en la dieta de los niños muy tempranamente, para evitar las alergias alimentarias.

 

Hoy sabemos que, la introducción temprana de la proteína del maní reduce la prevalencia de la alergia a este producto hasta en un 86% y que, su eficacia disminuye a medida que se retrasa su introducción en la alimentación del niño. La prevención adecuada implica la ingesta aproximada de 2 gramos de proteína de maní semanalmente para lactantes de bajo riesgo y de 4 a 6 gramos cada semana en los lactantes de alto riesgo.

 

La alergia al maní es una reacción mediada por la inmunoglobulina E y es una de las alergias alimentarias más comunes cuya prevalencia ha aumentado considerablemente, y que, a diferencia de otras alergias, como la alergia al huevo y a la leche, la alergia al maní, tiene una mayor persistencia y solo el 20% y el 30% de los casos se resuelve de manera espontánea cuando el niño crece y se acerca a los 10 años de edad.

 

. A los bebés con alto riesgo de alergia al maní se recomienda introducir este alimento entre los 4 y 6 meses de edad.

. Cada mes de retraso en la introducción del maní aumenta el riesgo de alergia severa especialmente en aquellos bebés que manifiestan tempranamente dermatitis atópica grave o no son de raza blanca.

 

Los datos integrados de EAT (Enquiring About Allergy) y LEAP (Learning Early About Peanut Allergy) confirman que, en una población infantil de menor riesgo la introducción temprana de alergenos sigue siendo protectora en todos los subgrupos incluyendo a los lactantes sin dermatitis atópica y de diferentes razas.

 

La alergia al maní es una enfermedad difícil como lo demuestran los distintos tratamientos usados: inmunoterapia oral, terapia sublingual y algunos anticuerpos monoclonales.

 

Su cura sigue siendo un reto incluso para las terapias combinadas más avanzadas. Pero, aun así, las sociedades médicas especializadas de los EE.UU. y la Academia Europea de Alergia e Inmunología establecen que, el maní o cacahuete debe introducirse a la alimentación del niño entre los 4 y 6 meses de edad como la mejor conducta para obtener buenos resultados a largo plazo, y, que debe incluir las alergias a otros alimentos. En todo caso la ayuda y guía de un nutricionista y/o alergista infantil es una buena recomendación.

 

REFERENCIA: New England Journal of Medicine. DOI: 10.1056/NEJMcp 2314424. June 24, 2026.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.

 

 

 

 

 

jueves, 2 de julio de 2026

LA DEPENDENCIA TECNOLÓGICA: EL NUEVO DESAFÍO EN LA FORMACIÓN MÉDICA

 

Los estudiantes de medicina de hoy dedican solo el 13% de su tiempo al contacto directo con los pacientes. Y a medida que el médico dedica menos tiempo al paciente, las habilidades básicas de atención disminuyen, se hacen malos diagnósticos y aumenta el costo de la atención médica.

 

Más de la mitad de los errores diagnósticos en pacientes ambulatorios se atribuyen a pobres historias clínicas y prácticas deficientes en la evaluación de los pacientes. El poco contacto directo con el paciente contribuye a la disminución de la empatía por parte de los estudiantes de medicina y Residentes, aumento del estrés y debilitamiento de la relación médico-paciente. Y el poco tiempo que se le dedica en la consulta a los pobres y más débiles contribuye a perpetuar las desigualdades sociales.

 

Es necesario revertir estas tendencias y que los docentes en nuestras escuelas de medicina revitalicen la enseñanza y las prácticas de las habilidades clínicas en un entorno sanitario en el que la tecnología (muy necesaria) ocupe el lugar que realmente le corresponde.

 

¿Qué hacer?

 

. Hacer entender al estudiante de medicina del siglo XXI y al residente en formación que, no disponer del tiempo que cada paciente demanda y necesita de nosotros, disminuye el conocimiento y las habilidades clínicas.

. Que la interacción con la tecnología de imágenes y la Inteligencia Artificial en la atención médica es complementaria y no sustituye necesariamente la observación clínica, las competencias adquiridas y las decisiones que debemos tomar.

. Fomentar la empatía y la compasión que debe existir en la relación médico - paciente.

. Que más allá de los diagnósticos, la atención al paciente al pie de su cama ayuda al docente y al médico en formación a modelar la interacción entre las personas, aumenta la satisfacción profesional y ayuda a disminuir las desigualdades en la atención sanitaria.

 

Estas estrategias no han sido asumidas por la mayoría de nuestros estudiantes y médicos residentes. Las pruebas basadas en la tecnología han desplazado las competencias y destrezas clínicas del médico al diagnóstico en el laboratorio y en la sala de imágenes creando la falsa impresión de que lo que el médico ve, siente, oye y percibe tiene poca validez, para tener hoy profesionales que han perdido el sentido de la realidad al darles más tiempo, importancia y relevancia a la representación digital que a la persona real.

 

REFERENCIA: Strategies to Reinvigorate the Bedside Clinical Encounter. Brian T.  Garibaldi, MD, MEHP and Stephen W. Russell, MD. DOI: 10.1056/NEJMra2500226/Vol. 393 No. 21. November 12, 2025.

Marcos Díaz Guillén

pediatra de la República Dominicana.