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martes, 4 de noviembre de 2014

Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)

“El alcohol es una neurotóxica, y la exposición al mismo es en la actualidad la principal causa prevenible de defectos congénitos y discapacidad intelectual y del neurodesarrollo del niño” (Janet Williams, profesora de pediatría del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio).

La mujer que desea quedar embarazada o que ya lo está, no debe tomar ningún tipo de bebida alcohólica, porque puede ser muy peligroso para su hijo. Ya en el año 1968 el doctor Paul Lemoine en Nantes, Francia, había publicado un estudio de unos niños con características específicas cuyas madres eran alcohólicas. Pero no fue hasta 1973 cuando Kenneth Lyons Jones y David W. Smith de la Universidad de Washington en Seattle, que describieron la entidad que conocemos como síndrome alcohólico fetal.

La cabeza de los niños con éste síndrome es pequeña, su puente nasal es plano, las aberturas oculares son pequeñas, nariz corta, labio superior delgado, surco naso-labial liso y sus ojos recuerdan al síndrome de Down. Y, lo más grave es, que el retraso mental siempre está presente en menor o mayor grado.

Un estudio reciente sugiere que uno de cada 20 niños en los EE.UU. podría tener problemas de salud o conductuales relacionados con la exposición del niño al alcohol antes de nacer. Se encontró, que entre el 2.4% y el 4.8% de los niños sufren de algún tipo de problema de lo que ahora se conoce como Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal. “El TEAF, es un término general que abarca un espectro completo de afecciones permanentes que van desde leves a graves, y que cubren una amplia variedad de defectos físicos y déficits cognitivos, conductuales, emocionales y del funcionamiento adaptativo” (Investigación aprobada el 27 de octubre/2014 para su publicación en la revista Pediatrics para la edición de noviembre/2014).

Pero, ¿puedo tomarme aunque sea una copita de vino?, la respuesta es no. Como no se sabe cuál es la cantidad de alcohol que puede afectar al feto, lo correcto es, que la mujer embarazada no tome ninguna cantidad. Solo así, no se corre el riesgo de que su hijo pueda nacer con alguna discapacidad atribuible al Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, que es un problema de la salud infantil muy serio y no poco común.
Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana
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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Fumar durante el embarazo y sus nocivos efectos


El hombre lleva más de dos mil años consumiendo tabaco, y a pesar de conocerse desde hace mucho tiempo sus efectos nocivos más de mil millones de personas siguen fumando. La gran mayoría desea dejarlo, muchos lo intentan sin éxito, porque la nicotina es una droga muy adictiva , una vez en la sangre en menos de diez segundos llega al sistema nervioso central golpeando al cerebro como lo hacen la cocaína o los opiáceos.

La mujer que fuma estando embarazada incrementa las probabilidades de dar a luz niños de bajo peso, de tener abortos, niños prematuros , con paladar hendido y labio leporino, niños con déficit de atención e hiperactividad e incluso aumenta la frecuencia del síndrome de muerte súbita del infante.

La nicotina, produce una baja en la concentración del oxígeno que llega al feto de una manera rápida y el monóxido de carbono, que va en el humo inhalado, la produce a largo plazo. Ambos efectos unidos son los responsables de importantes alteraciones en el desarrollo fetal.

El tabaco, no solo afecta al feto sino a todas las personas, las predispone al cáncer del pulmón y a enfermedades coronarias, afecta a la embarazada que ve aumentada las probabilidades de partos prematuros, embarazo ectópico, placenta previa y desprendimiento prematuro de la placenta, complicaciones que condicionan a la realización de cirugías con todas sus consecuencias.

Si la mujer ya fuma, el embarazo es el mejor momento para dejar de hacerlo, pues el hecho de llevar en su vientre a un ser humano, al hijo deseado, es motivo más que suficiente. Sin embargo, un 30 – 50% vuelve a fumar después del parto convirtiendo a su hijo en el primer fumador pasivo del hogar y con ello predisponiéndolo a alergias, asma , otitis y otras enfermedades respiratorias.

La edad de la persona y su nivel educacional juegan un papel de importancia, actualmente hay menos adultos y más jóvenes adolescentes que fuman y las compañías tabaqueras lo saben, por lo que su promoción está siendo dirigida a estos últimos.

Si la joven embarazada no puede dejar el tabaco por sí sola debe buscar ayuda comenzando por su ginecólogo, consciente de que al hacerlo le está ofreciendo un mejor habitat y un mejor futuro al ser humano que lleva dentro.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra - Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana