Mostrando entradas con la etiqueta cigarrillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cigarrillo. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de enero de 2016

Impuestos al cigarrillo y su efecto en la mortalidad infantil


El aumento de los impuestos al tabaco en muchos países ha sido una medida para persuadir a las personas a que dejen de fumar, y si pensaban hacerlo, que no se inicien en un vicio tan dañino a la salud humana.

En los EE.UU.,  país que  todo lo investiga y donde las estadísticas son un instrumento muy valioso para la demostración de la evidencia científica, un grupo de investigadores de las Universidades de Vandervilt y Michigan publicaron en la revista PEDIATRICS órgano oficial de la Academia Americana de Pediatría (Jan. 5th/2016, Vol. 137/ISSUE 1) un trabajo donde demuestran que los altos impuestos al tabaco han mejorado la mortalidad infantil en ese país.

Los investigadores encontraron, que por cada dólar de aumento al impuesto del paquete de cigarrillo, se evitaron dos muertes infantiles por día. En general hubo una disminución estimada del 3,2% en las tasa de mortalidad infantil anual relacionada con el incremento de los impuestos según ese estudio.

Del año 1999 al 2010 la tasa media de mortalidad infantil en los EE.UU. bajó de 7,3 a 6,2 por cada 1, 000 niños nacidos vivos; con un decrecimiento de 6,0 a 5,3 en la raza blanca no hispánica y de 14, 3 a 11, 3 en los afroamericanos y los de origen hispánico.

La mujer que fuma incrementa los riesgos de tener niños prematuros, de bajo peso al nacer y que su hijo pueda morir a causa del síndrome de muerte súbita del infante. Todas, causantes de mortalidad infantil, que se define como la muerte en el primer año de vida.


En conclusión, aumentar los impuestos al cigarrillo está asociado a la disminución de la tasa de mortalidad infantil con un impacto mayor en los niños afroamericanos y de origen hispano en los EE.UU., lo que muy bien se podría extrapolar a nuestros países. Por lo que esa medida de aumentar los impuestos al tabaco, ha pasado a ser una estrategia de prevención primaria para la mortalidad infantil. Y, el dinero adquirido por ese concepto, podría muy bien aplicarse a tantos programas de prevención de enfermedades y vacunas en una población de niños que como la nuestra, está tan necesitada. 

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo
República Dominicana

jueves, 15 de noviembre de 2012

El Huevo: Tan dañino como fumar

Comer la yema de huevo puede ser tan dañino como fumar según revela un nuevo estudio publicado recientemente en la revista Atherosclerosis.
La investigación que está liderada por el Dr. John David Spence concluyó que comer la yema de huevo de forma regular incrementa la acumulación de placas formadas por colesterol, grasa, calcio y otras sustancias en las arterias. Se encontró que, los individuos que comían tres o más yemas a la semana, tuvieron significativamente más placas que aquellos que las ingirieron dos veces a la semana o menos.
El Dr. Spence es un investigador canadiense, profesor en University of Western Ontario y asociado al London Health Sciences Centre´s University Hospital. El es el pionero en la medición TPA (Total Plaque Area) usando tecnología ultrasónica de las arterias carotideas. Esta técnica mide los cambios en el número de placas en las arterias del paciente, posibilitando el uso de nuevas drogas en la prevención de los accidentes cerebros vasculares.
Resalta, que aunque una persona tenga 20 años de edad, comer yema de huevo regularmente le será igual de dañino, porque puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en el futuro. Y, en el caso de pacientes con enfermedad arterial coronaria, comer una yema de huevo diariamente puede aumentar el riesgo coronario de dos a cinco veces.
En la actualidad, todas las investigaciones sugieren que debemos alimentarnos más en base a plantas, comer menos huevos, quesos, carne roja o procesada, comer más verdura, legumbres y frutas, y hacer más actividad física para minimizar los riesgos de enfermedad cardiovascular. Debemos modificar nuestros malos hábitos y enseñar a nuestros hijos con el ejemplo, porque nos van a imitar y no solamente en nuestra manera de alimentarnos. Soy de los que creen, que la MODERACION en nuestros hábitos de alimentación es la clave para el mejoramiento de nuestra calidad de vida, y no la abolición de un alimento tan completo y saludable como lo es el huevo.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra -Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana