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domingo, 3 de julio de 2011

Neumonía adquirida en la comunidad

Aunque se han descubierto centenares de sustancias con efecto antibiótico, las infecciones respiratorias o neumonías se encuentran aún entre las diez primeras causas de muerte a nivel mundial.  Estas infecciones se han clasificado en neumonías nosocomiales si son adquiridas en un hospital o nosocomio y neumonías adquiridas en la comunidad.

La neumonía adquirida en la comunidad, es una infección del pulmón que para denominarla como tal, el paciente no debió haber estado hospitalizado recientemente. Ocurre en todo el mundo y se adquiere generalmente al inhalar o aspirar bacterias, virus, hongos o parásitos fuera del ambiente hospitalario.
Los individuos más susceptibles de padecer una neumonía adquirida en la comunidad son los niños y los envejecientes. Los primeros, por tener un sistema inmunológico todavía inmaduro y los segundos, porque en ellos, dicho sistema puede estar ya cansado.

Los lactantes pueden adquirir la infección pulmonar antes de nacer al aspirar líquido amniótico infectado o por infección transmitida por la madre a través de la placenta. Al momento del parto, el niño puede aspirar secreciones infectadas del canal vaginal y nacer con una neumonía muy severa, la producida por el estreptococo del grupo B, responsable del 50% de las neumonías adquiridas en la comunidad en el período neonatal inmediato.

La mayoría de los casos de neumonías adquiridas en la comunidad se tratarán sin la necesidad de internamiento, pero con las personas de edad avanzada es diferente.   Muchos de esos pacientes son diabéticos, hipertensos, cardiópatas o padecen alguna otra enfermedad crónica que los predispone a complicaciones y a una respuesta deficiente al tratamiento ambulatorio.  También pueden responder deficientemente los fumadores, asmáticos y aquellos adictos al alcohol o cualquier otra droga.


En todo caso, los niños de nuestros países, deberán ser protegidos por un Estado que les ofrezca un programa de vacunación completo que incluya la vacuna anual contra la influenza y la vacuna contra el neumococo.  Esta bacteria es la responsable no solamente de las neumonías, sino también de sinusitis, otitis media, meningitis y de la terrible enfermedad neumocócica invasiva.  Toda persona sobre los 60 años de edad, que es en la actualidad una gran población social y económicamente activa, deberá ser vacunada anualmente contra la influenza estacional y una vez con la vacuna Pneumo23.   Porque la neumonía adquirida en la comunidad puede evitarse, no hacerlo, significa que seguirán muriendo cientos de miles de niños y adultos en una sociedad global que todavía en el siglo XXI mantiene sistemas sanitarios insuficientes y excluyentes.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana



miércoles, 8 de junio de 2011

Bacterias resistentes a Antibióticos


La resistencia bacteriana a los antibióticos es la capacidad que desarrolla una bacteria de resistirse a los efectos de un antibiótico. Este fenómeno se conoce desde la aparición de la penicilina y va creciendo con serias implicaciones en la morbimortalidad, en el costo de los tratamientos y la prolongación del tiempo de hospitalización.

Algunas causas importantes para que la resistencia bacteriana a los antibióticos se haya convertido en un problema de salud pública en todo el mundo son: El uso indiscriminado de los antibióticos, el uso de dosis y tiempo insuficientes en la terapia anti-microbiana y el desconocimiento en muchos casos de la sensibilidad de los diferentes gérmenes y de la flora local en cada institución o comunidad.

La resistencia bacteriana es un grave problema del que todavía no se tiene total conciencia y al que el médico tiene que enfrentarse diariamente. Ya se conoce por ejemplo como el Staphylococcus Aureus es resistente a la mayoría de los antibióticos, significando esto un pronóstico muy malo para los pacientes infectados por éste germen. La Neisseria Gonorrhoreae agente productor de la gonorrea es resistente a múltiples antibióticos, el Mycobacterium Tuberculosis es resistente a los medicamentos de primera línea por lo que se ha convertido en un serio problema de salud pública para muchos países y con el Pneumococo al igual que otras bacterias está sucediendo lo mismo, por lo que habrá que producir nuevos antibióticos inalcanzables en su precio para una gran población mundial.

La manera más efectiva de contribuir a evitar la resistencia bacteriana en nuestros paises (Latinoamérica) está en el conocimiento y en la elevación del nivel educacional de la población incluyendo a todos los profesionales de la salud. En limitar el uso de los antibióticos a los casos comprobados de infección bacteriana. Mejor aún, evitando la infección, enfatizando el lavado de las manos, lavando adecuadamente los alimentos crudos, frutas, hortalizas, carnes, pescados, etc. y que para ello, se disponga de agua potable. Evitar actividades de alto riesgo como el sexo sin protección, vacunar a niños y adultos, creer de verdad y fomentar la lactancia materna. En definitiva, habrá menos resistencia a los anti-microbianos, y se resolverán muchos otros problemas sanitarios que actualmente nos agobian, cuando todos entendamos que la salud de los pueblos se obtiene dedicando recursos y esfuerzos en lograr un verdadero desarrollo, educando a la ciudadanía.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra - Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana



lunes, 29 de junio de 2009

La Fiebre Infantil

La fiebre es un síntoma, no es una enfermedad. Este síntoma lo asocian los padres siempre a una infección , y, si bien es cierto que en la mayoria de las infecciones la fiebre es algo que está presente, muchas veces se puede tener fiebre sin estar infectado o estar enfermo sin tener fiebre.

Es bueno bajar la fiebre si ésta aparece en su niño, con ello logramos que el paciente se sienta mejor y porque en algunas familias hay niños que con temperatura alta tienden a convulsionar, pero lo más importante es preguntarse: ¿Por qué está mi hijo haciendo fiebre? Al hacerse esa pregunta la madre llamará al pediátra quien le hará las recomendaciones de lugar y si es necesario iniciará las investigaciones para encontrar la causa.

Hemos conocido padres que se han pasado varios dias bajando la fiebre de su hijo, perdiendose un tiempo precioso en el diagnóstico de enfermedades importantes que han terminado con la vida del paciente. Padres, pretendiendo ser médicos, darles a su niño que tiene dolor de cabeza, fiebre y vómitos una medicina para cada uno de esos síntomas ignorando que esa tríada pudiera ser la manifestación de algo tan grave como una meningitis.

Por otra parte, el uso de antibióticos para todo paciente con fiebre, es algo muy común y propio de nuestro medio. No es cierto que todo niño con la garganta roja y con fiebre deba tomar un antibiótico suponiendo que hay una infección, la mayoría de las amigdalitis y faringitis en dos o tres dias desaparecen sin necesidad de darles antibióticos, muchas son de origen viral que no van a responder a ese tipo de medicación.

Es bueno que los padres sepan que la fiebre no es algo malo, que es un mecanismo de defensa y es la respuesta de un individuo inmunológicamente sano, distinto al paciente con defensas bajas que puede estar infectado o enfermo y no responder con fiebre.

Para terminar diremos, que la fiebre no debe ser quitada de manera brusca, es preferible bajarla suavemente y a más largo plazo. Muchas veces no será necesario usar medicamentos muy fuertes volviendo al método viejo de baños y compresas frescas, ofreciendole muchos líquidos al paciente que los pueda tomar, porque todo lo que sea agresivo o antifisiológico, deberá ir desapareciendo de la medicina moderna.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra-Neonatólogo