sábado, 1 de diciembre de 2012

Una Ciudad Biofílica

Biofilia es un término concebido por el biólogo norteamericano Edward Osborne Wilson para describir “la afiliación emocional e innata entre el ser humano y los otros organismos vivos”. Con la industrialización, las personas nos hemos ido agrupando en grandes urbes. Luego nos llega la nostalgia y volvemos a reconocer las ventajas de vivir en el campo, en contacto con la naturaleza, deseando sanar el estrés, padecimiento propio de la modernidad.  Entonces, ¿debemos abandonar la ciudad?, pienso que no, debemos más bien, insertar el campo en la ciudad.

El Biophilic Cities Project (Proyecto de Ciudades Biofílicas), es una iniciativa de Tim Beatley profesor de arquitectura de la Universidad de Virginia, que propone integrar la naturaleza a nuestras ciudades creando una serie de alternativas donde el individuo pueda fusionar sus actividades diarias con la naturaleza que le rodea. En el contexto de una ciudad biofílica, sus habitantes disponen de espacios verdes y gran parte de su territorio está cubierto de vegetación. Singapur, esa gran urbe, es un buen ejemplo, en ésta ciudad donde la gran mayoría de sus habitantes vive en rascacielos, tiene redes verdes que conectan con cada uno de sus numerosos parques, y más que una ciudad de jardines, es “una ciudad dentro de un gran jardín “.

Los profesionales de la medicina saben, que los pacientes se recuperan más rápido, requieren menos medicación para sus dolencias, duermen mejor y su sistema inmunológico se fortalece cuando son
atendidos en clínicas y hospitales diseñados con un concepto y ambiente biofílicos.

Usted se preguntará ¿ a quien se le ocurre plantear problemática y soluciones de éste tipo en un país pobre  con tantas limitaciones?. Y yo respondo, que algún día hay que empezar, y hay que hacerlo desde ya, con nuestros niños, enseñándoles a vivir con apego a su entorno, a respetar y amar su medio ambiente, su flora y su fauna. Y aunque nosotros no lo veamos, las generaciones futuras cosecharán los frutos, cuando tengamos ciudadanos y autoridades en capacidad de producir los verdaderos  cambios que necesitamos. Porque lo que se busca con ciudades y ambientes biofílicos es el desarrollo espiritual, tan necesario como cualquier otro desarrollo, ya que es un complemento fundamental en toda sociedad que aspire a ser exitosa.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo, R.D.




Medicamentos Huérfanos


Los medicamentos huérfanos, son aquellos que están destinados a tratar enfermedades raras o poco comunes y que la industria farmacéutica no está en disposición de producir y comercializar bajo las condiciones normales del mercado. Como están destinados a una población relativamente pequeña, su rentabilidad es escasa, y son los Estados los que tienen que intervenir subsidiando su investigación y producción. Es muy parecido a lo que le sucede a un niño cuando han muerto sus padres, que pasa a depender del Estado u otra institución para poder desarrollarse.

La OMS reconoce la existencia de cinco a ocho mil enfermedades raras a las que también podríamos llamar “enfermedades huérfanas”, de las cuales, más del 80% son de origen genético. Tres de cada cuatro de estas enfermedades se inician en la niñez causando discapacidad grave. La Unión Europea reconoce como una enfermedad rara aquella con una prevalencia inferior a 5 casos por cada 10,000 habitantes, y los EE.UU. la define como aquella que afecta a menos de 200,000 personas en ese país.

El 29 de febrero (fecha rara) se celebra el día internacional de las enfermedades raras. Una enfermedad definida como tal, no lo es solo por su prevalencia baja, sino también por su relevancia clínica, porque pone en peligro la vida y lleva a una discapacidad grave y crónica. Como enfermedades raras podemos mencionar: La fibrosis quística, las hemofilias, enfermedad de Pompe, polisacaridosis, amiloidosis etc.

¿Qué sucede en los países del primer mundo con esos pacientes y con los padres de esos niños?, que el Estado interviene creando leyes que facilitan la importación de los medicamentos huérfanos que por cierto son muy caros, o  auspiciando su investigación y producción para llevar alivio y esperanza a estas familias. Y, ¿Qué sucede en nuestros países?, que esos niños y adultos mueren después de haber tenido una existencia infeliz.

No hay dudas que la humanidad ha avanzado notablemente, pero arrastrando consigo demasiadas desigualdades e injusticias. Y seguiremos avanzando, hasta poder erradicar estas y muchas otras enfermedades. Se conseguirá con el desarrollo de la medicina genómica, cuando estemos en condiciones de sustituir el gen defectuoso por otro sano. Eso, no está muy lejos, ojalá que sea para la salud de todos por igual.

 Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo, R.D.

Circuncisión: una operación sin consenso


 Hace dos años en ésta columna yo escribía que no existía una indicación médica para hacer la circuncisión en el recién nacido varón, operación que era una rutina en las décadas de los años setenta y ochenta. Las cosas parecen haber cambiado, no sin dejar a la comunidad médica mundial dividida respecto al tema. Yo entiendo, que la naturaleza es muy sabia, si todos los niños nacen con algún grado de fimosis (prepucio cerrado), por alguna razón será. Pienso que el prepucio, ese gorro  que cubre el glande, es una protección natural contra la irritación o infección que pueden producir las heces fecales y la orina en los genitales del niño hasta que éste controla  sus esfínteres, que es precisamente el momento en el que la fimosis tiende a ceder por sí sola.

Resulta que ahora la OMS ha recomendado que la circuncisión forme parte de los programas de prevención del VIH en algunos países de África con altas tasas de infección. Y ya en el año 2007 la Academia Americana de Pediatría (AAP) había convocado a un grupo multidisciplinario de expertos para que evaluaran la evidencia científica disponible sobre la circuncisión masculina. Los resultados, fueron publicados en la revista Pediatrics donde afirmaban, “que los beneficios a la salud de la circuncisión masculina en recién nacidos superan los riesgos y justifican dicha intervención para aquellas familias que así lo elijan”. Entre esos beneficios están, la prevención de infecciones del tracto urinario, del VIH, de algunas infecciones de transmisión sexual y del cáncer del pene. Afirmaron además, que la circuncisión no parece afectar de manera adversa la función y sensibilidad del pene o la satisfacción sexual. Sin embargo, la misma AAP no recomienda que se haga de rutina en todo recién nacido, sino, que debe ser una decisión estrictamente familiar.

Es poco probable, que las recomendaciones de la OMS y la AAP pongan fin al dilema que enfrentan los padres sobre circuncidar o no a su hijo. Más aún, ya existe en Europa, específicamente en Alemania, un enfrentamiento entre jueces y padres que por razones religiosas circuncidan a sus hijos, en el entendido de que nadie tiene derecho de extirpar una parte sana del cuerpo de un niño como es el prepucio sin el consentimiento del que va a ser afectado.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo, R.D.




Yema de huevo: controversias y comentarios

La investigación del doctor J. David Spence a la que hicimos referencia el lunes pasado con el título “El huevo, tan dañino como fumar”, fue publicada en Atherosclerosis Journal Online el 10 de agosto de éste año. Desde entonces, se han suscitado todo tipo de comentarios y controversias.

El American Egg Board (Directorio Americano del Huevo) declaró: “que los individuos objeto del estudio con mayor ingesta de huevos, también tendían a ser fumadores empedernidos, y que no se controló los hábitos de ejercicios, la circunferencia de la cintura, la ingesta de grasas saturadas, el alcohol y otros alimentos ricos en grasa consumidos concomitantemente con el huevo como pueden ser las salchichas y el bacon”.

El doctor Gregg Fonarow vocero de la Asociación Americana de Cardiología y profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) dijo: “La evidencia a favor o en contra del consumo de yema de huevo ha ido de un extremo a otro durante décadas, y que esto se asocie con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular ha sido controversial y los estudios previos inconsistentes. Hasta que no haya más estudios, el tema aún no ha quedado cerrado”.

Y, el doctor Spence es categórico cuando afirma: “Nosotros hemos evaluado el área total de placas (TPA) en los pacientes que asisten a la clínica de prevención vascular para determinar si la aterosclerosis como un marcador de daño arterial se relaciona con la ingesta de la yema de huevo, y para dar una perspectiva de la magnitud de su efecto, también hemos analizado por años los efectos del tabaco. Nuestros hallazgos sugieren, que un consumo regular de la yema de huevo, deberá ser evitado por personas con riesgos de enfermedad cardiovascular. Los estudios de las placas en las arterias carotídeas demuestran que estas se inician a partir de los 40 años, que se incrementan con la edad, y que crecen exponencialmente con el tabaco e igualmente con la ingesta regular de la yema de huevo”. Y yo soy de los que creen, que debemos valorar los avances de la medicina basada en la evidencia, que las personas que tienen alguna condición cardiovascular deberían restringir el huevo. Creo además, que en sentido general, podemos comer de todo, y hacerlo  con MODERACIÓN si es que deseamos mejorar y prolongar nuestras vidas. Porque definitivamente, es la herencia y la genética las que nos marcan y deciden si morir de esto o de aquello.

Dr. Marcos Díaz Guillén
pediatra-neonatólogo
Santo Domingo, R.D:







jueves, 15 de noviembre de 2012

El Huevo: Tan dañino como fumar

Comer la yema de huevo puede ser tan dañino como fumar según revela un nuevo estudio publicado recientemente en la revista Atherosclerosis.
La investigación que está liderada por el Dr. John David Spence concluyó que comer la yema de huevo de forma regular incrementa la acumulación de placas formadas por colesterol, grasa, calcio y otras sustancias en las arterias. Se encontró que, los individuos que comían tres o más yemas a la semana, tuvieron significativamente más placas que aquellos que las ingirieron dos veces a la semana o menos.
El Dr. Spence es un investigador canadiense, profesor en University of Western Ontario y asociado al London Health Sciences Centre´s University Hospital. El es el pionero en la medición TPA (Total Plaque Area) usando tecnología ultrasónica de las arterias carotideas. Esta técnica mide los cambios en el número de placas en las arterias del paciente, posibilitando el uso de nuevas drogas en la prevención de los accidentes cerebros vasculares.
Resalta, que aunque una persona tenga 20 años de edad, comer yema de huevo regularmente le será igual de dañino, porque puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en el futuro. Y, en el caso de pacientes con enfermedad arterial coronaria, comer una yema de huevo diariamente puede aumentar el riesgo coronario de dos a cinco veces.
En la actualidad, todas las investigaciones sugieren que debemos alimentarnos más en base a plantas, comer menos huevos, quesos, carne roja o procesada, comer más verdura, legumbres y frutas, y hacer más actividad física para minimizar los riesgos de enfermedad cardiovascular. Debemos modificar nuestros malos hábitos y enseñar a nuestros hijos con el ejemplo, porque nos van a imitar y no solamente en nuestra manera de alimentarnos. Soy de los que creen, que la MODERACION en nuestros hábitos de alimentación es la clave para el mejoramiento de nuestra calidad de vida, y no la abolición de un alimento tan completo y saludable como lo es el huevo.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra -Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana

martes, 6 de noviembre de 2012

Enfermedad de Lyme

Muchos niños, jóvenes y adultos de los distintos estratos sociales de nuestro país, viajan en sus vacaciones de verano a los EE.UU. En éste país, van a campamentos y hacen vida al aire libre. En 1975 en un pueblo de Connecticut llamado Old Lyme se reportó por primera vez una infección bacteriana que se adquiere por la picadura de una garrapata y que puede dar sus primeras manifestaciones semanas y meses después de producida dicha picadura, ésta entidad se conoce como enfermedad de Lyme. Conocemos casos de niños que semanas después de haber regresado al país, han presentado los primeros síntomas, por tanto, es conveniente que sepamos que existe ésta enfermedad y que la conozcamos aunque sea en sus aspectos más generales.

La enfermedad se adquiere si se produce una picadura al realizar actividad al aire libre, excursiones o pasearnos por el campo con mascotas que luego llevan las garrapatas a la casa. Estos insectos, son tan diminutos, que muchas veces no se ven a simple vista y sus picaduras a veces ni se sienten.

Los síntomas en su fase inicial son similares a los de una virosis o gripe: escalofríos, fiebre, dolor de cabeza y mal estado general. En el lugar de la picadura, puede aparecer una mancha roja con un centro claro. Sin tratamiento, la enfermedad de Lyme puede complicarse, por eso, es muy importante hacer un buen historial clínico y pensar en ella para poder iniciar un tratamiento a tiempo. Si se deja evolucionar, en su fase tardía puede producir artritis, problemas del ritmo cardiaco, parálisis facial, trastornos del sueño, de la visión y del habla. Y, para llegar al diagnóstico definitivo, se determinarán los anticuerpos por el método ELISA, y si es positivo, se reconfirmará por  inmunotransferencia (Westem blot).

 La mayoría de los casos de enfermedad de Lyme se registran en los Estados del noreste de los EE.UU. desde Virginia hasta Maine, en los del centro-norte particularmente en Wisconsin y Minnesota y en la costa Oeste principalmente en el norte de California.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra -Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana
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Cáncer, quimioterapia y embarazo


A raíz del caso conocido de una adolescente embarazada que padece de leucemia, he oído algunas opiniones, incluyendo la de un señor que me escribió y  que afirma que a esa joven debió interrumpírsele su embarazo.

 Debe ser una gran preocupación para una mujer que tiene cáncer, saber que está embarazada. Es un gran reto para el obstetra y los profesionales que manejan ese caso, donde habrá además, un psicólogo, oncólogo, sonografista, perinatólogo y un pediatra neonatólogo.

The Lancet, uno de los órganos de difusión médica de más prestigio, ha publicado una serie de artículos (Lancet Oncology) llegando a la siguiente conclusión: “La gran mayoría de las mujeres con cáncer pueden tener sus hijos, incluso recibiendo quimioterapia durante su embarazo, y sus hijos, van a tener un desarrollo normal”. Por otra parte, Philipe Morice, del Instituto Gustave Roussy (Francia) explica, “La tendencia actual es la de preservar el embarazo siempre que sea posible”.
La quimioterapia, no deberá usarse en las primeras ocho semanas del embarazo, porque puede producir daño al feto. Sin embargo, la medicina basada en la evidencia indica, que puede ser usada a partir del segundo trimestre de la gestación. Los niños expuestos a quimioterapia mientras están en el útero a partir de esa edad, no parecen tener más anomalías congénitas
que aquellos que no la han recibido.

Frederick Amant de la universidad católica de Lovaina (Bélgica) señala, “que la quimioterapia puede administrarse usando los estándares para mujeres no embarazadas a partir del segundo trimestre del embarazo. Si ésta se administra correctamente, no  perjudicará al niño”. El desarrollo de los hijos de madres expuestas a la quimioterapia durante el embarazo, es similar al desarrollo de los niños de la población general. No hay dudas, que los estudios publicados, llevan tranquilidad a esas mujeres con cáncer para la aceptación de su tratamiento, aunque estén embarazadas,  y un mensaje muy elocuente para los que
en nuestro medio opinan de todo, sin conocimiento de nada.

Dr. Marcos Díaz Guillén
Pediatra -Neonatólogo
Santo Domingo, República Dominicana
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